17 Oct. 2017 | 17:29
17 Oct. 2017 | 17:29
Opinión / La Hora Política

Preparar el paro activo del 6 de abril

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  • Discutir y organizar, en asambleas y cuerpos de delegados, el paro activo. Y que sea multisectorial, confluyendo con todos los sectores populares. Para pararle la mano a la política de hambre, ajuste, entrega y represión del gobierno macrista. La semana política desde la mirada de Ricardo Fierro.

    Millones en las calles

    La masividad del pueblo en las calles muestra cambios tan grandes y profundos, por abajo en el pueblo, y por arriba en el poder, que tiñen el escenario social y político este año. Cambios en cantidad y en calidad.

    Los docentes abrieron marzo poniéndose al hombro la defensa del salario y de la educación pública. Y el miércoles 22, volvieron a dar una clase magistral con su lucha, apoyados en sus asambleas, sus cuerpos de delegados y el enorme apoyo de padres y estudiantes, con una Marcha Federal Educativa de 400.000 personas, y no se sabe cuántas más en el resto del país. Y siguen.

    El masivo acto de la CGT del 7 de marzo, en medio de luchas que lo precedieron y le siguieron, fue desbordado por los reclamos de un paro nacional.

    Las mujeres, que están a la cabeza de las luchas, el 8 de marzo volvieron a sacudir a la Argentina y asombrar al mundo con sus masivas movilizaciones y un paro con importante acatamiento en muchos lugares de trabajo. Y siguen.

    Miles de veteranos de la Guerra Nacional de Malvinas marcharon en la Capital Federal, el 9 de marzo, por sus derechos y la defensa de la soberanía nacional, frente a un gobierno que la vende por negocios.

    El 24 de marzo, las masivas movilizaciones en todo el país, como la de Memoria, Verdad y Justicia en Plaza de Mayo, desnudaron la política de Macri de “reconciliación” con los genocidas de la dictadura, y profundizar la represión al pueblo, incluyendo a las Fuerzas Armadas.

    Luchan los campesinos y pueblos originarios. No salen en la TV. Se movilizan contra el hambre, por sus producciones, contra la expulsión de sus tierras, por ayuda frente a las catástrofes que destruyeron sus casas y sus producciones.

    En cada uno de estos hechos participaron masivamente los jóvenes, aportando su combatividad y su lucha por un futuro digno. Lucha en la que avanzan con su movimiento de Ni un pibe menos por la droga.

    El 30, en las calles con los docentes

    Este es un gobierno de ricos para ricos, con un presidente que ni siquiera sabe la jubilación de miseria de 5 millones de mayores que malviven con la mínima. Ningún alto funcionario vive con $13.376 que, según el INDEC, es lo que deben sumar los ingresos de una familia de 4 personas para no ser pobre.

    Cristina mentía que en la Argentina se vivía mejor que en Alemania, y se fue del gobierno dejando mucho más de los 10 millones de pobres medidos por esa canasta familiar trucha. Y Macri agravó los sufrimientos del pueblo: más de la mitad de la población del país hoy es pobre.

    Gobiernan como si la Argentina fuera una empresa. Para hacer sus negocios, su obsesión es recortar los salarios y precarizar el trabajo.

    Para recortar los salarios su objetivo es quebrar la lucha de los docentes. Macri mandó al frente a la gobernadora Vidal, que había sido presentada como Heidi, y le aparecieron las garras: amenazas, organización de “voluntarios”, descuentos de días caídos, chantaje con premios a los que no paran, gendarmes y policías en las escuelas, sanciones económicas e intentos de ilegalizar a los gremios. Y una campaña reaccionaria demonizando a los piquetes y mezclando la huelga docente con Cristina K.

    El gobierno confronta con los maestros, para imponer el tope salarial a todos los trabajadores, y dar un nuevo golpe a la educación pública que es una conquista del pueblo. Por eso hoy todos somos docentes. Apoyar a los maestros en todas las formas posibles, es tarea de todo el movimiento de trabajadores y el pueblo. ¡Que triunfen los maestros para que triunfemos todos!

    Por eso, el 30, vamos con todo al paro activo de los docentes, y a la marcha de las CTA, que los acompañan.

    Paro nacional activo y multisectorial

    El sector de la CGT colaboracionista con el gobierno frenó el paro desde el año pasado. Es el que firma aumentos del 20% en cuotas como Cavalieri (comercio), y convenios tipo Vaca Muerta, que recortan salarios y precarizan el trabajo, como Pereyra (petroleros), Pignanelli (Smata), Martínez (Uocra), y otros. Desbordada por el reclamo de paro, la CGT debió convocarlo para el 6 de abril, aunque los colaboracionistas impusieron la pretensión de que sea dominguero.

    El paro nacional fue conquistado por millones en las calles: los trabajadores encabezados por los docentes, las mujeres, los campesinos, los originarios y los jóvenes. Los embroncados contra el ajuste, la entrega y la represión. Ellos son los dueños del paro nacional, con derecho a hacerlo activo y multisectorial.

    Como enseñan los maestros, hay que discutirlo y prepararlo en asambleas y cuerpos de delegados. Para que sea masivo en cada lugar de trabajo, y le pare la mano a las amenazas de las patronales y los jerarcas colaboracionistas con Macri.

    Una fuerza popular, patriótica y democrática

    El crecimiento de la bronca y la masividad de las luchas debilitaron al gobierno. Se puede pararle la mano a sus políticas de ajuste, entrega y represión. La lucha popular ha creado muy buenas condiciones para hacerlo, pero no es suficiente para torcerle el brazo.

    El año pasado Macri usó la plata del Estado para engordar los bolsillos de los bancos, los “buitres” y otros usureros, las empresas de energía y otras (tarifazos), los terratenientes, y 50 monopolios que manejan los precios. Este año recaudarán 140.000 millones de dólares que salen de los bolsillos del pueblo. Torcerle el brazo es forzarlo a que esa plata vaya a las urgencias y necesidades del pueblo: trabajo, vivienda, tierra, educación, salud, producción nacional y regional, industrial y agraria, lucha contra la corrupción y las mafias.

    Eso exige unir lo que está en las calles con una gran batalla política. El centro de esa batalla va a ser las elecciones. Votar a los candidatos de Macri es para más de lo mismo. Votar a los que dejaron una herencia nefasta es volver para atrás.

    Hay que atreverse a construir una fuerza política nueva, en cada provincia, con un programa que le haga pagar la crisis a los que se han llenado los bolsillos, antes y ahora. Se atrevieron los santafesinos con el Frente Social y Popular, y sus diputados son hoy voceros del pueblo, y van por más en los próximos comicios.

    El PTP, que prepara la continuación de su Congreso Nacional el 22/4, el PCR con su campaña de afiliación y de su prensa, junto a las demás fuerzas del FP, el FSP santafesino, trabajan para construir esa fuerza popular, patriótica y democrática que una a los que estamos juntos en las calles, a sectores y personalidades peronistas, socialistas, progresistas, de la izquierda, etc. Es posible lograrlo, sumando a los muchos dispuestos a ser protagonistas.

    El 2 de Abril, con los veteranos

    En este escenario del pueblo en las calles y un gobierno dispuesto a confrontar, son decisivas la unidad en la lucha y la construcción de una gran fuerza popular.

    Son dos pilares necesarios para actuar en cualquier escenario que se presente, acumulando fuerzas para conquistar un poder popular. Un poder que retome el camino abierto por la Revolución de Mayo, por el que se luchó sin descanso en estos dos siglos. Como los caídos en la Guerra Nacional de Malvinas, que los veteranos junto al pueblo van a homenajear el 2 de Abril.-

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