23 Sep. 2019 | 17:40
23 Sep. 2019 | 17:40
Opinión - La hora política

Castigalos con el voto en blanco

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  • Para golpear duro al ajuste, la entrega y la prepotencia K. Para quitarle legitimidad al ajustador que gane, sea Scioli o Macri, y preparar a los trabajadores, los campesinos y el pueblo para la lucha. La semana política por Ricardo Fierro.

    La recta final

    Son los últimos días de campaña por el voto en blanco o nulo. Días del esfuerzo final, plantando bandera en la lucha contra el ajuste y la herencia del gobierno de Cristina y su candidato continuista Scioli, castigados en las elecciones del 25/10. También, de denuncia de los planes de ajuste y devaluación de Macri. Son planes que, con distintas formas, descargan sobre el pueblo la salida de la herencia kirchnerista. Llegamos a las elecciones con grandes luchas y hechos que marcan la situación política.

    El 30 Encuentro Nacional de Mujeres, con su masividad y el debate en sus talleres, anticipó el castigo que golpeó duro al gobierno K en las elecciones del 25/10.

    Sectores del movimiento obrero enfrentan el ajuste de hoy y se preparan para el que viene después de los comicios: el triunfo histórico de las trabajadoras y los trabajadores de Kraft recuperando su Comisión Interna, el triunfo en ATE nacional y seccionales emblemáticas como las de La Pampa, Entre Ríos y Quilmes, navales como Mar del Plata, seccionales de UATRE como La Cocha, la gran lucha de petroleros de Las Heras.

    El triunfo en el Abasto, La Plata, tonificó la lucha por la tierra para vivir y trabajar, y la vivienda. El 18/11, la CCC y el MIJP-CCC, realizan una jornada nacional por los reclamos de los ocupados, desocupados y jubilados.

    Sigue la lucha campesina: cortes de ruta, bloqueos a casas de gobierno y otras protestas en Río Negro, Neuquén, Tucumán, Entre Ríos, pueblos santafesinos, Misiones y otras provincias. Sigue la lucha contra la megaminería saqueadora y envenenadora con cianuro de Veladero en San Juan, y la de Famatina en La Rioja.

    La CCC, el PTP y el PCR, tienen una activa participación en las luchas, trabajando para unir los reclamos sociales a la lucha política y el fortalecimiento del Frente Popular.

    El debate que no fue

    Con gran espectacularidad se publicitó el debate entre los dos candidatos presidenciales, Scioli y Macri. No hubo espacios en los medios, ni lugar en la Facultad de Derecho, para la otra posición, electoralmente legítima: el voto en blanco o nulo. Este achique de la cancha fue acompañado de presiones y chantajes a empleados públicos, desocupados y jubilados, y al pueblo: “Votá a Scioli para que no venga Macri”, o “Votá a Macri para que no siga el kirchnerismo”.

    Antes del “debate”, hubo pronunciamientos que mostraron la división y el enfrentamiento entre los de arriba. En una reunión de 14 de los mayores empresarios, según trascendió, habrían empatado 7 a 7 en sus preferencias por Scioli o Macri. Eurnekián (abrepuertas de los negocios con Rusia) habría encabezado la defensa de Scioli. En el otro bando, Paolo Rocca (Techint) salió con los tapones de punta, dijo: “La relación con China es un pacto con el diablo” (Clarín, 12/11). Esos monopolios y banqueros (como Brito que reclamó un dólar a $14) ponen gran parte de los $1.000 millones que confiesan haber juntado cada recaudador de campaña de Scioli y Macri.

    Las cúpulas del Frente para la Victoria y de Cambiemos, y sus fórmulas, expresan las alianzas de los grupos que disputan la hegemonía del próximo turno presidencial. Por eso, en el “debate”, ni Scioli ni Macri, hablaron de la dependencia, ni de Malvinas, ni de la base militar china en Neuquén. Todo lo contario, los dos han dicho que el futuro está en los dólares que van a traer de afuera. Y ninguno de los dos habló del latifundio terrateniente y los pules, ni de la minería saqueadora y contaminante.

    Tampoco hablaron de un mundo estremecido por el criminal ataque terrorista de ISIS al pueblo francés, ni de la guerra que declaró el gobierno de Francia (aunque hace tiempo que sus aviones tiran bombas en Irak y Siria), ni de la dudosa “muerte” del fiscal Nisman cuando investigaba el atentado terrorista a la AMIA.

    Más mentira, ajuste y entrega K

    Scioli aplicó mansamente 12 años de doble discurso y ajustes K; tan mansamente como en el debate recitó el libreto de campaña de Cristina. No respondió a los temas sugeridos en el debate, y no respondió a ninguna de las preguntas. Él llegó a la política de la mano de Menem, a quién acompañó —igual que los Kirchner—, en la entrega de YPF y demás empresas estatales, y pretendió aparecer como líder del estatismo antineoliberal. No es creíble. Bancó a Milani, la represión a la lucha de Kraft, y ahora dice que va a acabar con los piquetes, y quiere que le crean que es campeón de derechos humanos. Él tiene en su equipo económico a Blejer, que integró el directorio del Real Banco de Inglaterra, y a Bein, que fue parte del equipo económico de la Alianza, y se viste de “nacional y popular”. Negocia un nuevo préstamo de China, en yuanes, que profundizará la penetración de ese imperialismo, será otro golpe a la industria nacional y más pérdida de puestos de trabajo.

    Scioli es el ajuste y la entrega K de hoy, y se ofrece como garante de la gobernabilidad del nuevo ajuste y la continuidad de la entrega (sobre todo a los imperialismos chino y ruso) en el próximo turno presidencial.

    La mentira macrista

    Macri se presenta como un intendente eficaz. Así como Cristina, y su súbdito Scioli, pintan a la Argentina que gobiernan como si fuera Disneylandia, Macri promete hacer de la Argentina una película de Hollywood, cuando él tiene responsabilidad por la pobreza, la desocupación, la importación de subtes (igual que Cristina de trenes) destruyendo esa rama industrial, el avance de la droga, la trata y la inseguridad en la Capital Federal. Macri escondió a sus economistas neoliberales y presenta a desarrollistas; y en ese equipo está Prat Gay, que integró el directorio de la banca yanqui JP Morgan, Aranguren que gerenció la Shell (petrolera de la corona inglesa), entre otros.

    Macri mismo es parte del poderoso grupo Macri-Calcaterra. Su “comisario político” Niky Caputo representa a ese grupo, que creció de la mano de Frigerio y Frondizi, dio un salto de una decena de empresas a más de 60 con la dictadura, siguió creciendo con el menemismo, y tuvo grandes negocios con el kirchnerismo en obras públicas y como comisionista en los acuerdos con China.

    Macri prepara un “pacto de paz social”, que frene los aumentos en las paritarias que se reclamarán frente a la devaluación del peso. Además, negocia con los grandes del campo la rebaja (habló de eliminación) de las retenciones. Lo preparan como un gran negocio para los terratenientes y las cerealeras. A los pequeños y medianos productores, trabajan para que lo que les entre por un bolsillo les salga por el otro al pagar los insumos, etc., con pesos devaluados. A Macri no le tembló la mano para reprimir en el Indoamericano, el Borda y otras luchas.

    A un pueblo harto de pelearle a la inflación y la prepotencia K, Macri le vende un futuro de película de Hollywood, disfrazando su plan de ajuste y entrega.

    Votá en blanco o nulo

    El voto en blanco o nulo es un voto valiente que le dice ¡NO! a los aprietes y el chantaje, como se ha denunciado en ministerios, secretarias, gobernaciones y municipios. 

    Es un voto castigo de los que están hartos del ajuste y la prepotencia K de hoy.

    Es un voto necesario, que golpea duro al que pierda, le quita legitimidad al ajustador que gane, y ayuda a preparar a los trabajadores, los campesinos y el pueblo para lo que se viene.

    Es un voto con historia, porque fue usado por el pueblo cada vez que repudió los enjuagues electorales del sistema.

    Es un voto con futuro, porque cuestiona a un sistema electoral con proscripciones, fraudes, votos comprados manoseando las necesidades populares, sistemas de lemas, enganche y balotaje, y campañas electorales millonarias.

    Es un voto con esperanza, que alienta a las fuerzas verdaderamente nacionales y populares, a avanzar, a encabezar las luchas y trabajar por el paro nacional activo y multisectorial, a ponerse al hombro la construcción del PTP en todas las provincias, a fortalecer al PCR, y a hacer conocer, masificar y construir un gran Frente Popular y multisectoriales, para avanzar en la acumulación política de fuerzas para la lucha por un gobierno popular que realice las transformaciones profundas que el país necesita.-

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