22 Jul. 2018 | 03:42
22 Jul. 2018 | 03:42
Opinión / La Hora Política

Macri quiere un país para 4 millones

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  • De los mineros de Santa Cruz a los azucareros de Salta y Jujuy, y el UATRE de Alberdi. Las grandes movilizaciones del 15 y el 21. Los paros de los bancarios. Los docentes se preparan. Y se marcha a un masivo 8M con paro de mujeres y a la calle. El pueblo le dice No al ajuste, la entrega y la represión.

    El 8 de marzo, paro de mujeres y a las calles

    El asesinato y la violación de Camila Borda mostró la gravedad de la violencia contra las mujeres. Macri es responsable de la complicidad del Estado, y vetó la ley de aborto no punible cuando fue jefe de gobierno. El 8 de marzo, el movimiento de mujeres sale a las plazas protagonizando su paro en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En medio de esos preparativos, en Junín, Camila Borda, una niña de 11 años, fue violada y asesinada. ¡Otro infame femicidio! Cada día más hechos de violencia, de abusos, de esclavizarlas en la trata, de muertes.

    Cada día, familiares y compañeras de estudio o de trabajo, van a las calles a denunciar esos crímenes. Y la inflación empuja a la pobreza a miles de mujeres y a sus familias. Es la doble opresión de las mujeres, como lo denuncia la Comisión Organizadora del Encuentro Nacional de Mujeres en Trelew, Chubut.

    El gobierno no pone plata para ejecutar lo que se ha conquistado, se opone a la emergencia en violencia contra las mujeres, y no se hace cargo de que dirige el aparato político, policial y judicial cómplice de mantener esa situación.

    Macri planteó “discutir el aborto”. ¡Qué infame oportunista! El vetó la ley 4318, de aborto no punible, aprobada en la Legislatura de la Capital Federal en octubre del 2012. Y sabe, que este Congreso no va a aprobar lo que reclaman las mujeres: ley de emergencia en violencia, y de educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

    El 8, con el paro de mujeres y a las calles.

    El masivo y opositor acto del 21

    El acto en la 9 de Julio y en las provincias fueron pasos de avance en la unidad para la lucha. Mostraron la bronca que crece en las masas obreras y populares contra la política de Macri, como en las canchas.

    Fue multitudinario el acto del 21 en la ancha avenida 9 de Julio: 400.000 personas dijeron los organizadores. Con actos en muchas ciudades. Hubo un sector muy importante de la CGT: Camioneros, Dragado y Balizamiento, la Bancaria, los gremios cercanos al moyanismo y a la Corriente Federal. Hubo seccionales de metalúrgicos, ferroviarios y otros gremios por encima de direcciones carneras. Una gran columna de la CCC, la CTEP y Barrios de Pie, otras de las CTA. Contingentes campesinos como la FNC, y estudiantiles. También partidos políticos como el PTP y el PCR.

    Los discursos fueron unitarios, combativos y opositores. Moyano volvió a la calle, le habló a la masa camionera y peronista, y a Macri. Fue infernal la campaña de achique y mentiras sobre el acto. Ladran los gorilas del gobierno, se ve que fue duro el golpe a la política macrista.

    Lo más importante fueron los cantos de ese gran sector del movimiento obrero que se movilizó: la bronca contra Macri y su política. Sonaban con potencia los mismos cantos de las canchas de San Lorenzo, River, Huracán, Independiente, Chacarita y otras.

    La contraofensiva obrera y popular dio un nuevo paso: más unidad de acción, un agrupamiento muy amplio y heterogéneo. Por delante está la lucha de las y los docentes. Y el 8 de marzo. Las mujeres son la avanzada, con su paro muestran el camino hacia un paro nacional y un plan de lucha.

    Los chimangos que nos gobiernan

    Nos dejaron sin fútbol por TV. Ahora quieren vender (y comprar) los clubes. Caputo, el ministro dueño de “fondos buitres”. Macri y sus socios ganan fortunas con los tarifazos a los combustibles y la energía.

    El secretario de la Presidencia, De Andreis, y el renunciado subsecretario, Díaz Guilligan, preparaban un proyecto: vender los clubes de fútbol convirtiéndolos en sociedades anónimas. El macrismo pone todo en venta, y se queda con la mejor tajada. Son carroñeros como los chimangos.

    Hay un pedido de que se haga pública la investigación de los negocios del ministro de Finanzas, Caputo. El que Macri puso a negociar con los “fondos buitres” siendo que él tenía empresas que manejaban fondos buitres.

    Pampa Energía vendió parte de Petrobras, que había comprado, a la holandesa Trafigura, que operará con la marca Puma Energy. Pampa, donde tiene inversiones Macri y el inglés Lewis, avanza en el petróleo, el gas y la electricidad. El grupo Macri creó dos empresas para el negocio de la energía: Gea y Green Oil. Venden energía propia a grandes consumidores. Se llenan los bolsillos con los tarifazos a la luz y a los combustibles. La nafta y el gasoil, en el 2017 subieron el 32,6% (la inflación fue del 24%); y en los dos primeros meses del 2018 ya aumentaron un 8,1%.

    Estos chimangos que nos gobiernan suben los precios de los productos de sus empresas por encima de la inflación y con cláusulas gatillo. Y quieren que los trabajadores acepten aumentos por debajo de la carestía y sin cláusulas gatillo. Se roban la comida ajena como los chimangos.

    Unidad en la lucha y un frente popular y nacional

    Vienen por las organizaciones sociales. El pueblo está en las calles y discute. El desafío es construir un frente popular y nacional con un programa y un camino para acabar con la dependencia y el latifundio.

    El país de Macri es para “4 millones de personas”, le dijo en la cara el economista Jorge Fonseca, al ministro argentino Dujovne. Ahora vienen por las organizaciones sociales. No respetan el trabajo inmenso que realizan decenas de miles de mujeres, hombres y jóvenes frente al hambre y la desocupación. Juegan con fuego…

    Chau soberanía: Patricia Bullrich fue premiada por la DEA yanqui que maneja la droga en su país. Macri crea una base de la DEA, la CIA y militares argentinos en la Triple Frontera.

    El crecimiento de la bronca contra Macri y su política, con el pueblo en las calles, revuelve el escenario político. Se discute en las masas. Hay reuniones de las fuerzas políticas, todavía más atadas a las elecciones del 2019, cuando el centro de lo que está en juego es el 2018.

    Trabajamos hoy la necesidad de un frente popular y nacional, con un programa que confronte con el ajuste, la entrega y la represión de Macri. Plantear una Argentina dispuesta a romper con la horca de la dependencia y la lacra del latifundio. Y el camino para barrer con el Estado oligárquico, imperialista y mafioso, y construir uno nuevo de los trabajadores y el pueblo.

    Para ese gran objetivo es la campaña de la personería del PTP y el fortalecimiento del PCR. El 28 vamos por justicia en el intento de asesinato a Julia Rosales.-

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