22 Nov. 2018 | 07:34
22 Nov. 2018 | 07:34
Opinión / La Hora Política

Fuera el pacto de Macri con el FMI y el G20

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  • Basta de hambre y entrega para pagar la crisis y el ajuste acordado por Macri con el Fondo Monetario, al servicio del pago de la deuda, y el saqueo de la oligarquía terrateniente, los monopolios y bancos imperialistas. La semana política por Ricardo Fierro.

    Reclamo por la liberación de los presos del 24 octubre.
    Reclamo por la liberación de los presos del 24 octubre.

    No al presupuesto pactado por Macri con el FMI

    El masivo repudio en las calles del país demostró que el pueblo no está dispuesto a pagar con hambre la timba financiera macrista y del Fondo.

    El repudio al presupuesto hambreador y entreguista, pactado por Macri con el FMI, recorrió todo el país, con masivas marchas y actos que el gobierno y los medios de comunicación oficialistas ocultaron. Hicieron lo imposible para no mostrar la columna de la CCC, la CTEP y Barrios de Pie, de más de 50.000 desocupados, precarizados y mayores.

    Se venía del ocultamiento de las 60.000 mujeres que realizaron en Trelew la mayor movilización en la historia de la Patagonia. Se preparaba una gigantesca movilización. Macri chantajeó con repetir el presupuesto del año pasado, en pesos, y debió hacer concesiones a algunos gobernadores y sectores sindicales: limó algunos puntos del presupuesto, para garantizar el quórum y los votos necesarios para su aprobación. Concesiones que no cambiaron, de fondo, el carácter hambreador y entreguista de la ley aprobada. Ni pudieron impedir la masividad de la protesta del pueblo en las calles.

    Las cámaras de la TV oficialista centraron en “los disturbios”, elogiando la brutal represión que encarceló a manifestantes a decenas de cuadras del Congreso. Se buscó demonizar a los trabajadores del Astillero Río Santiago, docentes, de Télam y demás sectores en lucha, particularmente contra los movimientos sociales. La rápida movilización conquistó la libertad. Al operativo le siguió un ataque racista desde el gobierno y los medios oficialistas, contra los hermanos migrantes. Es una nueva ofensiva contra el pueblo, porque el pueblo en las calles le marca la cancha al ajuste y la entrega macrista.

    No hay trabajo porque Macri con el FMI nos hundió en la crisis

    El ajuste y la entrega pactados por Macri con el FMI es a costa del sudor, la cárcel y la sangre del pueblo.

    La falta de trabajo no es, como dicen Macri, Bullrich y Pichetto, porque los migrantes de los países hermanos “nos sacan los puestos”. Es porque la política macrista hundió al país en esta crisis social y económica. La economía lleva 5 meses en caída. En septiembre, la producción industrial cayó un 8,1% (dato de Ferreres). Los bancos y los usureros (como los Macri y sus socios) están de fiesta: se llenan los bolsillos con los bonos de deuda del Banco Central y del gobierno, que pagan más del 70% de intereses, y los adelantos de cuentas corrientes y descuentos de cheques pagan hasta el 83%. Ningún país del mundo aguanta semejante timba financiera.

    El acuerdo de Macri con el FMI, que ningún argentino conoce, es para pagar con los dólares que “nos presta” la deuda con los bancos imperialistas y demás usureros. Así nos hunden con un endeudamiento en dólares hasta por 100 años, a pagar con el sudor del trabajo barato y, como pretende Macri, con cárcel y sangre.

    Es posible que Macri, y “opositores” como Pichetto, crean que el triunfo del ultra reaccionario Bolsonaro como presidente de Brasil marca “el giro a la derecha” de América Latina. Desde ya que ese triunfo tendrá consecuencias serias en la región. A su vez, en las elecciones en México la derecha fue derrotada. Se podría decir que hay una tendencia al voto castigo a los gobiernos, como pasó en la Argentina con la derrota de Scioli y triunfo de Macri. Alfonsín, Menem y Cristina, intentaron imponer sus candidatos (Angeloz, Duhalde y Scioli), cuando la economía estaba en caída, pero fueron derrotados. Y la bronca contra Macri sigue creciendo.

    ¡Fuera el G20!

    Vienen Trump, Xi Jimping, Putin, May y demás amos imperialistas del mundo, a los que Macri les abre las puertas. El pueblo los repudia.

    El Grupo de los 20, conocido como G20, lo integran los llamados “países desarrollados”, que son las potencias imperialistas que lo manejan: Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Francia, Japón y la Unión Europea. Y los llamados “países emergentes”, que son naciones dependientes de esos imperialismos, con cierto desarrollo económico, como la Argentina.

    En el mundo crece la disputa entre las potencias imperialistas, aumentan los factores de guerra convencional y las guerras comerciales, sobre todo entre Estados Unidos y China. Es poco lo que se acuerda en el G20 y, más allá de los discursos, casi nada se lleva a los hechos.

    Esos países imperialistas se adueñan por monedas de nuestros recursos naturales, penetran con sus capitales para explotar nuestros trabajadores, nos venden caro lo que fabrican con nuestras materias primas, destruyen la industria nacional, se adueñan de las tierras y liquidan la soberanía nacional.

    La colección de reaccionarios la encabeza el yanqui Trump, seguida por el chino Xi Jimping, el ruso Putin, la inglesa Theresa May y sigue la lista. Macri les abre las puertas, y así nos va.

    Nada bueno sale de esas reuniones, para nuestros pueblos y naciones. Un ejemplo es el de Theresa May, que ya tiene acordada una reunión con Macri. El ministro de Relaciones Exteriores argentino, Faurie, se entrevistó con su par inglés y declaró: “Los isleños (kelpers de Malvinas) pueden venir a educarse, atenderse y hacer negocios” para “generar un vínculo como dos pueblos, como una nación que estamos en el Atlántico Sur”. Y ofreció a los capitales ingleses invertir en energía, infraestructura, minería, turismo y el agro ¡Puro entreguismo!

    El 30 y el 1, todos a las calles del país

    Macri demoniza al pueblo para justificar su represión frente al repudio del G20 en las calles, e imponer su acuerdo con el FMI.

    La ofensiva represiva para sacar al pueblo de las calles es fundamental para Macri y su acuerdo con el FMI: el hambre y la entrega no pasan sin represión. Además, tiene un objetivo inmediato: demonizar al pueblo en las calles criminalizando la protesta, como a Nelson Salazar y los presos del 24. También, divide todo lo que puede para impedir el paro nacional activo de 36 horas. Y quiere legitimar la represión, contra el masivo repudio a los jerarcas imperialistas del G20.

    La respuesta a esos objetivos de Macri, es trabajar activamente para la más amplia unidad, social y política, que muestre la voluntad popular de seguir en las calles contra el ajuste y la entrega, y repudiar la presencia de esos jerarcas imperialistas que nos oprimen y saquean.

    Trabajamos para una respuesta nacional. Con la firmeza de los trabajadores del Astillero Río Santiago, la lucha de los docentes de Moreno y la movilización del 24 en todo el país. Como la movilización que preparan los Cayetanos para el 7/11. Y siguiendo el ejemplo de la marcha del 33 Encuentro Nacional de Mujeres.

    El PTP y el PCR, la CTEP y el Movimiento Evita, y otras fuerzas, unidos en los Cayetanos, y en la acción política, tenemos por delante ese gran desafío de contribuir a esa amplia unidad que le tuerza el brazo a la política macrista.

    Es el camino para que el pueblo en las calles siga condicionando el escenario político antimacrista, creando las condiciones para la unidad política que le tuerza el brazo al hambre y la entrega. Acumulando fuerzas para conquistar otra política y otro gobierno, popular, patriótico y democrático. Fortaleciendo al PCR, herramienta fundamental para el camino revolucionario, multiplicando los esfuerzos para su crecimiento y preparación para las tormentas que hay por delante.-

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