13 Aug. 2020 | 21:18
13 Aug. 2020 | 21:18
Opinión / La Hora Política

Crece la organización de los Comités de Emergencia en los barrios

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  • Están los que trabajan y embarran la cancha para que el pueblo pague las crisis sanitaria, social y económica. Y estamos los que peleamos junto al pueblo para que avance en su organización y sea protagonista en la lucha contra la pandemia.

    El 1° de Mayo y la pandemia

    Todos los Primero de Mayo, la clase obrera en todo el mundo “pasa revista a sus fuerzas y se moviliza como un solo ejército, bajo una sola bandera”. Rinde homenaje a los mártires de Chicago, condenados a morir en la horca por convocar a un paro por la jornada de 8 horas de trabajo el Primero de Mayo de 1886.

    Duros son estos tiempos de pandemia en el mundo para los pueblos. Sobre todo, para los oprimidos por el imperialismo, sus monopolios y los terratenientes. Son una minoría que hoy tienen la sartén por el mango en todo el mundo y su principal objetivo es seguir acumulando riquezas y hacerle pagar la crisis a la inmensa mayoría que son los que menos tienen. Son millones los que van quedando sin trabajo en todo el mundo.

    La expansión del Covid-19 desnudó la crisis del sistema, en los países opresores y en los países dependientes y oprimidos como la Argentina.

    Los comunistas revolucionarios peleamos por el mundo que nos niegan los que hoy tiene la sartén por el mango. Este Primero de Mayo lo conmemoramos con actos en los que participamos como en la gráfica recuperada en Mataderos (CABA) junto a otras fuerzas. Las banderas del PCR flamearon en la puerta del frigorífico Penta en Quilmes. Y también homenajeamos el Día Internacional de los Trabajadores con ollas populares, carteles y volantes en comedores y merenderos en todo el país.

    En medio de la pandemia seguimos junto a los que están en la primera fila del combate contra el virus y contra el hambre.

    La pandemia se extendió a 187 países. Hay más de tres millones y medio de infectados, más de un millón ciento cuarenta mil recuperados, y más de doscientos cincuenta mil muertes reconocidas hasta ahora.

    Crece la disputa interimperialista

    La pandemia no frena la disputa interimperialista. Ésta se agudiza en América Latina y en todo el mundo.

    En Venezuela, el país con mayor reserva petrolera del mundo, Estados Unidos reforzó su bloqueo con más buques de guerra y presiona a la Argentina para que “ayude a una transición”. Rusia desplegó misiles. Hay que tener en cuenta que Estados Unidos busca salir de las crisis con guerras. Salió de la crisis del ‘30 con la Segunda Guerra Mundial, después con Vietnam y con Irak.

    Esa disputa interimperialista se expresa en el bloque dominante de nuestro país. Los mayores empresarios, entre ellos Magnetto (grupo Clarín), Rocca (Techint), Rattazzi (Fiat), Pagani (Arcor), la Sociedad Rural, pidieron al gobierno que tome “las medidas económicas, financieras, crediticias e impositivas que aseguren el pago de los salarios de las empresas privadas (que son) los elementos fundamentales de la reactivación de la economía”. Y rechazan el impuesto a las grandes fortunas. El comunicado lleva las firmas, además, de la AEA, la Fundación Mediterránea, las Cámaras de exportadores e importadores las mineras, etc.

    Juan G. Tokatlian, un “especialista” en relaciones internacionales del sistema, pronostica que en la región “se van a exacerbar las tensiones entre China (aliada con Rusia) y Estados Unidos” y “quizá nos volveremos más dependientes de los dos”. Para la oligarquía dominante, nada de una Argentina soberana. El “destino” es profundizar y diversificar la dependencia ¿y quién se opone?

    El coronavirus en la Argentina

    En la Argentina ya hay, al momento de escribir estas líneas, 4.887 casos de infectados, 260 muertos y 1442 recuperados, y la pandemia todavía no llegó a su pico, pero avanza en esa dirección con los brotes que se van multiplicando en las villas, asentamientos y barrios precarios.

    En los barrios pobres se agrava el hambre, no hay agua corriente, no hay trabajo y no pueden salir a hacer changas. La situación muy grave. Y también empeora la situación en las familias de trabajadores que trabajan en negro o con contratos, los que están suspendidos y no cobran sus salarios, los cuentapropistas que no pueden hacer changas y otros sectores populares. La ayuda del gobierno resulta insuficiente.

    En abril, la demanda de alimentos aumentó de 8 a 11 millones de personas, en el Gran Buenos Aires esa demanda se triplicó. Hay 1.700.000 pibes que reciben bolsones cada 15 días. Y sigue siendo insuficiente la provisión de alimentos, con muchos lugares a los que no llegan.

    La situación es dramática en muchos barrios populares con las familias encerradas, con hambre y sin trabajo; en muchos hogares se agrava la violencia contra las mujeres o los hijos, por eso hay que declarar la emergencia en violencia.

    En este contexto los sectores más recalcitrantes del macrismo tratan de recuperar su ofensiva política con noticias falsas de liberación de los presos impulsando cacerolazos, mientras dilatan el tratamiento del impuesto a las grandes fortunas en el Congreso.

    La crisis económica y la deuda

    La crisis económica mundial se profundiza con la pandemia. La producción cayó, en el primer trimestre de este año, en Estados Unidos 4,8%, España 5,8%, Francia 6%, Italia 4,7%, etc.

    En la Argentina, en marzo, cayeron las ventas minoristas 48%, Pymes 28%, construcción 22%, cemento 48%, automotrices 34%, acero 26%. Cayó la demanda de naftas 80%, gasoil 50% y combustible de aviones 90%.

    La General Motors en la Argentina está parada, pero la central de Estados Unidos está produciendo 30.000 respiradores.

    1.200.000 trabajadores suspendidos cobrarán con un descuento del 25% durante 60 días: metalúrgicos, mercantiles y gastronómicos, entre otros. Todo con el paraguas del acuerdo de la cúpula de CGT con la UIA por dos meses, avalado por los ministros de Trabajo y Desarrollo Productivo.

    Cerealeras, petroleras, bancos, mineras, los pules y latifundistas que juntaron la plata con pala con Macri, ahora le están haciendo pagar la crisis a los trabajadores y el pueblo.

    Por otra parte, el 8 de mayo cierra la negociación con los bonistas y el 22 de mayo vence el pago de intereses de 3 bonos de deuda. Nosotros decimos que, sin investigar, no se puede pagar esa deuda que arrastra años de timba financiera corrupta y usuraria. Entendemos que toda la plata debe ir a combatir la pandemia, resolver el hambre, el trabajo y la producción nacional.

    La organización y el protagonismo popular

    El PCR y su JCR, y las organizaciones de masas en las que participamos, con un enorme esfuerzo de miles de compañeros, están a la cabeza de la lucha contra la pandemia. En condiciones difíciles se multiplicaron las ollas populares en cientos de comedores en todo el país. Junto a esto, impulsamos el aprendizaje del manejo de las redes sociales para su difusión. Seguimos avanzando en la conformación de los comités de barrios.

    Como dijo Juan Carlos Alderete, dirigente del PCR, de la CCC y diputado nacional, en el acto del Manifiesto Nacional por la Soberanía, el Trabajo y la Producción: “Luchamos para que los trabajadores y el pueblo se organicen y sean protagonistas para que paguen la crisis sanitaria, social y económica los que la juntaron con pala con el gobierno de Macri”.

    Miles de jóvenes se incorporan como voluntarios, con un gran papel de la JCR. Avanzamos en la organización de las mujeres frente al crecimiento de la violencia que sufren.

    Repudiamos la represión a los hermanos originarios de la comunidad El Mollar en Tafí del Valle, Tucumán. Y llamamos a todos los que habitan nuestro suelo a repudiar la represión y a la solidaridad con nuestros hermanos originarios.

    Va avanzando la organización y el protagonismo de los trabajadores para luchar contra los despidos, las rebajas de salarios, las suspensiones y las condiciones sanitarias, como en el frigorífico Penta, los petroleros de Ensenada y Santa Cruz, los trabajadores de Mondelez, el Hospital Ramos Mejía, los textiles de Trelew, etc.

    Los comunistas revolucionarios llevamos adelante una política con un objetivo grande: conquistar una sociedad distinta, que en el siglo pasado abarcó a un tercio del planeta y fue de gran avance para la humanidad. Luego fuimos derrotados. Las conquistas y los logros de esas revoluciones triunfantes nos dejaron grandes enseñanzas, para la lucha de la clase obrera y de los pueblos oprimidos del mundo. Los comunistas revolucionarios peleamos por el mundo que nos niegan los que hoy tiene la sartén por el mango.-

    (Texto con colaboración de Jacinto Roldán)

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