25 Apr. 2017 | 13:22
Salud

¿Cómo nos afecta el estrés oxidativo?

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  • Una vida descuidada o una situación de ansiedad grave pueden llevarnos a sufrir un envejecimiento celular prematuro y derivar en enfermedades crónicas. Todos los detalles y los recaudos que podemos tomar.

    Las señales de alerta.
    Las señales de alerta.

    CAPITAL FEDERAL (ANDigital) Cada vez que respiramos, 20 % de lo que inhalamos es oxígeno. El oxígeno es una molécula esencial para la vida celular de nuestro organismo y también produce la formación de radicales libres. Pero, cuando éstos se producen en grandes proporciones, pueden provocar efectos negativos para la salud.

    Cuando hay un exceso de radicales libres y especies reactivas del oxígeno por aumento en su producción o deficiencia de las enzimas detoxificantes, se dice que existe estrés oxidativo.

    El estrés oxidativo está involucrado en numerosas enfermedades como las cardiovasculares, el aumento en el riesgo de contraer cáncer, la artritis reumatoidea, la enfermedad de Parkinson, el Alzheimer, la arterioesclerosis, la diabetes, la periodontitis y diversas enfermedades neurodegenerativas, entre otras.

    Aunque el origen del estrés oxidativo es complicado de concretar, se sabe que la contaminación, el estrés, el humo y los rayos UV provocan un peligroso desequilibrio en la producción de los radicales libres. Éstos atacan a las células e impiden su correcto funcionamiento, por lo que cualquier reproducción anómala puede llevar a desarrollar una enfermedad. Además, pueden hacer que las células sanas no reconozcan a las dañadas y que se reproduzcan sin control, fomentando la proliferación de tumores.

    De esta manera, los antioxidantes o compuestos que contrarrestan el estrés oxidativo, adquieren cada vez más importancia desde el punto de vista médico para prevenir el desencadenamiento de diferentes enfermedades.

    Una parte de los antioxidantes necesarios puede incorporarse con una dieta equilibrada que aporte oligoelementos -frutas y vegetales en mayor medida- particularmente bajo la forma de iones metálicos que van a formar parte de las enzimas detoxificantes.

    Sin embargo, muchas veces este aporte es insuficiente y se requiere de la suplementación. Actualmente la alimentación en el mundo occidental, a pesar de su variedad, es pobre en muchos alimentos ricos en estos nutrientes debido a varios factores, como los procesos de elaboración sumamente industrializados, la contaminación de los suelos y cultivos por el empleo de pesticidas entre otros.

    Un estilo de vida y una dieta inadecuadas favorecen la aceleración del estrés oxidativo. Se recomienda disminuir los factores de riesgo, llevar un estilo de vida sano, realizar una alimentación variada y rica en antioxidantes. Estar atentos a estos pequeños cambios diarios, nos ayudará a evitar el estrés oxidativo y acudir al médico en caso de que sea necesario.

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    Asesoró: doctor Ernesto Crescenti (MN: 50.776)

    Médico, investigador y Director del “Instituto de Inmunooncología Dr. Ernesto J.V. Crescenti”.-

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