26 May. 2017 | 08:01
Cifras categóricas

Seis de cada diez mujeres fueron manoseadas en el transporte o en la vía pública

  •   |  
  • De ellas, menos de la mitad se animó a confrontar con el abusador. Además, apenas el 13 % de los hombres entienden que los comentarios callejeros son una forma de maltrato. Cuando se pasa de la “mujer en abstracto” a las que son parte de su familia, solo un 9 % de los varones piensa que son buenos para la autoestima femenina. El efecto “viejo verde”.

    Acoso a la orden del día.
    Acoso a la orden del día.

    CAPITAL FEDERAL (ANDigital) El 58 % de las mujeres alguna vez fue manoseada en el transporte o la vía pública y menos de la mitad se animó a confrontar al abusador.

    Así se desprende de una reciente encuesta realizada por D’Alessio IROL, que también consignó que apenas el 13 % de los hombres entiende a los comentarios callejeros como una forma de maltrato, versus el 36 % de las mujeres.

    En detalle, el 30 % cree que “son parte de la picardía masculina” (el 39 % de las mujeres) y un 43 % de los varones lo toma como una forma de halagarlas (20 % de las mujeres).

    Ellos sienten que las halagan, pero solo dos de cada diez mujeres lo ven como una forma de agasajo. En general, ellas sienten que es una manera en que los hombres expresan su “picardía” y que a la vez denigran a la mujer.

    Aquí también entra a tallar un cambio generacional, dado que la conciencia de que este tipo de comentarios es una forma de agresión verbal se genera en las nuevas generaciones (menores de 35 años).

    En tanto, tres de cada diez hombres se cuidan cada vez más en piropear, ya que consideran que muchas mujeres no están de acuerdo.

    Por otra parte, si bien 40 % de los hombres considera que los comentarios son una forma de halago a la mujer, cuando se pasa de la “mujer en abstracto” a las que son parte de su familia, solo un 9 % piensa que son buenos para la autoestima femenina.

    Consultadas por la frecuencia con la que reciben comentarios de hombres en la calle, un 15 % lo nota a diario; un 31 % de las encuestadas dice que son algunas veces a la semana un 28 % algunas veces por mes y “casi nunca” contestó el 23 por ciento.

    En torno al tenor de esos “piropos”, la mayoría suele hacer eje en algún rasgo de la belleza física de la mujer, en un tono amable (46% de los casos); sin embargo, un 36 % de las mujeres afirman que los comentarios que más reciben tienen un cierto tono sexual.

    Asimismo, el contexto de inseguridad actual influye en la apreciación negativa de los comentarios masculinos. Frente a una realidad que a diario nos enfrenta con casos de femicidios, redes de trata y desapariciones de mujeres, lo que molesta no es necesariamente el contenido de lo que se dice, sino la sensación de indefensión que generan.

    También es dable mencionar que los comentarios callejeros son especialmente incómodos cuando llevan alusiones sexuales y una de las situaciones que genera más rechazo es cuando personas mayores les hacen comentarios a niñas preadolescentes.

    El ámbito en el cual se hace el comentario también marca la diferencia, dado que un comentario bienintencionado dicho de noche, en una calle desierta, o por alguien que se acerca demasiado convierte el hecho en una situación tensionante y desagradable para la mujer.

    Las más jóvenes son quienes se sienten más indefensas frente a extraños que les hablan cuando caminan solas de noche o si el hombre en cuestión se acerca mucho.

    Para entender mejor la opinión femenina frente al tema de los comentarios en relación a su cuerpo, hay que ponerse en sus zapatos: 6 de cada 10 mujeres argentinas alguna vez fue manoseada en el trasporte o la vía pública público.

    En resumen, vivió cómo la “apreciación de sus atractivos físicos” pasó a una cosificación, donde se avanzó sobre ellas contra su voluntad. Y en más de la mitad de estos casos, la mujer no se animó a increpar al abusador. (ANDigital)

    volver arriba