jueves 25 de abril de 2024 - Edición Nº3687

Interés general | 20 feb 2018

Salud & Nutrición

En el picoteo entre comidas de los niños prevalecen alimentos de mala calidad

Cada vez cobra más trascendencia y debemos prestarle mucha atención al famoso snack: el típico “mamá, tengo hambre” de la media mañana o media tarde. La importancia de incorporar hábitos saludables.


Por Diego Montes de Oca (*)

Cuantas emociones genera la vuelta de nuestros hijos al colegio. Verlo el primer día de clase es algo único que nos genera recuerdos imborrables.

Pasamos unas lindas vacaciones, donde todos nos desordenamos un poco, nos dormimos a cualquier hora y ni hablar de lo que comimos. Esto no es bueno ni malo, solo es un cambio. Pero lo adecuado es que ahora volvamos a poner un poco de orden, sobre todo en la alimentación.

Cada día los médicos tomamos más conciencia de la importancia de la alimentación y en la edad escolar es indudable que influye en su crecimiento, desarrollo y rendimiento en la escuela.

Todos sabemos la importancia de comer bien en las cuatro comidas principales, pero cada vez cobra más trascendencia y debemos prestarle mucha atención al famoso snack o “picoteo” entre comidas. El típico “mamá, tengo hambre” de la media mañana o media tarde.

Antes de contarte qué es el snack, te doy un dato que te van a llamar la atención: ocho de cada diez niños comen un snack todos los días pero lo terrible es que en seis de estos ocho es de muy mala calidad y afecta su salud.

¿Qué es un snack?

No es ninguna de las cuatro comidas principales, sino que es una pequeña cantidad de un alimento que consumimos entre ellas. Y es fundamental que sea un alimento sano, que ayude a mantener la energía para que los niños puedan rendir todo su potencial, que contengan micronutrientes (vitaminas y minerales, como son las vitaminas A, D o B12, ácido fólico, hierro, calcio, zinc y son esenciales para el crecimiento), además de proteínas y fibras. No debe aportar muchas calorías ni grasas.

Sólo te menciono algunos datos para que veas la trascendencia de este tema:

La vitamina A es clave en la piel, los huesos, las defensas, la retina y la visión y protege contra el cáncer. Su falta causa déficits de visión, bajas defensas, entre otras.

La vitamina D previene el raquitismo y es la vitamina del sol, ya que para elaborarla debo exponerme al sol (diez minutos, tres veces por semana). Ayuda a absorber calcio y trasmisión entre las neuronas.

El calcio forma parte de los dientes y huesos, interviene en la coagulación, las neuronas, las hormonas y la contracción de los músculos. Su déficit produce osteoporosis y otras alteraciones ¡Lo alarmante es que el 60 % de los niños no tienen una ingesta adecuada de calcio con lo importante que es!

El hierro es clave en el transporte de oxígeno, en la producción de la sangre, la defensa de enfermedades y el desarrollo cognitivo. Su déficit genera anemia, cansancio y bajo rendimiento escolar.

¿Dónde podemos encontrar estos nutrientes?

· Alimento lácteo firme a base de leche

· Frutas frescas (manzana, pera, frutilla, ciruelas secas)

· Frutos secos (ojo que no los consuman corriendo o jugando por el peligro de atragantamiento)

· Verduras (zanahoria, apio)

· Cereales integrales

Por último, no te olvides que la mejor bebida que puede tomar tu hijo es el agua, ya que muchas veces es desplazada por otras opciones mucho menos saludables. No hay duda de que a nuestros hijos los cuidamos con mucho detalle, son la luz de nuestros ojos y queremos que crezcan sanos y felices.

Por eso, una alimentación saludable es clave para su desarrollo cognitivo, sobre todo en esta época que comienzan las clases y vuelven al cole.

(*) Médico especialista en pediatría.

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