18 Nov. 2019 | 21:07
18 Nov. 2019 | 21:07
Educación pública

El Salón de Actos del Colegio Nacional, una joya del patrimonio arquitectónico platense

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  • Con recursos genuinos, culminaron los trabajos de recuperación integral y puesta en valor. “Es un lugar para decir y escuchar, tengamos más desconfianza de aquellos que prefieren el silencio”, dijo el titular de la UNLP, Fernando Tauber, durante el acto de reinauguración.

    Rejerarquizado.
    Rejerarquizado.

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) Terminados los trabajos de recuperación integral y puesta en valor, el histórico Salón de Actos del Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata recuperó todo su esplendor.

    Protagonista de los inicios de la vida universitaria, por el que transitaron destacadas personalidades de nuestro país y del mundo, por este Salón pasaron figuras como Alberto Einstein, Leopoldo Lugones y José Ortega y Gasset, y guarda entre sus graduados ilustres a Ernesto Sabato. De los alumnos que lo transitaron se recuerda a Julieta Lanteri, a René Favaloro, a Julio Palmaz, a los hermanos Moura, junto a otros primeros mandatarios y autoridades de los distintos poderes que lo visitaron.

    Las tareas formaron parte del Programa de Patrimonio Histórico Documental, asumidas por el colegio hace dos años y financiadas por la UNLP y la Asociación Cooperadora del establecimiento.

    El presidente Fernando Tauber, el vicepresidente Académico, Martín López Armengol y la directora del colegio Nacional “Rafael Hernández”, Ana García Munitis, participaron de la ceremonia de reinauguración de este centenario Salón que forma parte del patrimonio de la Universidad y de su identidad cultural e histórica. Estuvieron acompañados por otras autoridades universitarias y alumnos del turno mañana.

    “Este ámbito ha sido el foro de este pensamiento: la Universidad es un lugar para decir y escuchar, tengamos más desconfianza de aquellos que prefieren el silencio”, remarcó el presidente en su discurso.

    “A los colegios de la Universidad los miramos con orgullo, plenos de esfuerzo, responsabilidad y asumiendo la condición de que en ellos no sólo se aprenden conocimientos específicos, sino que se aprenden valores ciudadanos, valores que se construyen en la Universidad Pública como solidaridad, respeto por las minorías, por los diferentes, por el medio ambiente, por los derechos humanos, por la mujer”, dijo Tauber.

    “Esta y otras tantas obras que se han realizado en todos los colegios de la UNLP con el esfuerzo de todos nos han hecho crecer y eso nos pone orgullosos porque son una herramienta para que la sociedad pueda ser más igual, más equitativa”, concluyó Tauber.

    Para Ana García Munitis, “la recuperación y puesta en valor de este patrimonio arquitectónico, no es una obra más, está atado a la cultura y esa cultura es parte constitutiva de la identidad de nuestro Colegio”.

    “Si nos retrotraemos a nuestros tiempos de estudiantes, las cosas importantes pasaban en el Salón de Actos. Las conmemoraciones de las fechas patrias, el inicio y el cierre del ciclo lectivo, las graduaciones”, dijo la directora.

    Y remarcó: “estamos aquí, reinaugurando este emblemático salón de actos que alguna vez supo albergar, en los albores de nuestra naciente vida universitaria, a la Asamblea Universitaria. Y también fue testigo, con el correr de los años, del proceso de la incorporación de los alumnos al cogobierno de nuestra universidad y fue el recinto, entonces, de populosas asambleas de estudiantes”.

    “Esta obra es para quienes hoy estamos en colegio pero también para quienes nos sucederán, es, en definitiva revivir la impronta fundacional de cara al futuro”, concluyó la docente.

    La ceremonia contó con la participación especial del Coro y Ensamble Instrumental del colegio, dirigidos por el licenciado Emiliano Linares.

    Las obras

    Desde la secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP se explicó que las obras de recuperación se iniciaron para optimizar su uso, adecuarlo a las nuevas tecnologías y normativas vigentes de seguridad y accesibilidad, y preservar su conservación, tan significativa en la memoria colectiva de esta Universidad.

    Las tareas ejecutadas abarcaron la pintura general de toda la superficie, arreglos de mampostería y carpintería, renovación de la iluminación existente, la puesta en valor de los cortinados y el telón, la recuperación de los 240 metros cuadrados del piso de madera, incluido su lustrado y la renovación integral de 220 butacas, enchapada en madera natural de guatambú, con estructura de acero, asiento y respaldo de espuma de poliuretano tapizados con tela de algodón y poliéster.

    Las tareas de puesta en valor y recuperación iniciadas por el colegio hace más de dos años también abarcaron la recuperación de valiosas obras de arte, la Sala de Lectura, la Biblioteca Histórica y la Sala de Primeros Auxilios. A esta nómina se sumarán, próximamente, la Sala de Profesores y el Aula de Ex Alumnos.

    Accesibilidad - Seguridad

    Desde Obras, los responsables del proyecto explicaron que el Salón está adaptado en términos de accesibilidad: entre las butacas se incluyen algunas accesibles para personas con capacidades diferentes y obesos, y espacios especiales para ubicar sillas de ruedas. Además, cuenta con un sistema de protección ignifugo para actuar rápidamente en caso de incendio.

    Emblemático edificio

    El edificio del Colegio Nacional “Rafael Hernández” de la Universidad Nacional de La Plata forma parte del plan iniciado por Joaquín V. González a principios del siglo XX con la creación de la UNLP. La obra se inició en 1904, según los lineamientos del eclecticismo imperante a fines del siglo XIX. El edificio es patrimonio municipal y provincial por la Ley 11.371, promulgada por Decreto Nº 4000.

    Cabe recordar que el Colegio Nacional pertenece al grupo de instalaciones del eje fundacional de la UNLP, junto con el Departamento de Física, y los internados para varones y señoritas (donde actualmente funcionan el decanato de la Facultad de Ingeniería, y el decanato y el departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas).

    En la actualidad concurren al establecimiento 1800 alumnos y trabajan 350 docentes y 150 no docentes.

    Aporte de la Cooperativa “Termitas”

    Los arreglos de puertas y ventanas del Salón de Actos estuvieron a cargo de ex presos, que se graduaron en el curso de carpintería de la Escuela de Oficios de la UNLP, integrantes de la Cooperativa “Termitas”.

    Los trabajadores desembarcaron por primera vez en el establecimiento de calle 1 en 2018, para completar la restauración de los pisos de la antigua biblioteca, todas las puertas, ventanas y zócalos del centenario edificio, y los pizarrones de las aulas. (ANDigital)

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