06 Dec. 2019 | 20:36
06 Dec. 2019 | 20:36
Con la camiseta puesta

“Employee Branding”, pieza clave para la reputación empresarial

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  • Las compañías saben que existe el concepto de marca empleadora y hacen esfuerzos por sostenerla. Cómo los colaboradores actuales, excolaboradores e incluso los candidatos, pueden transformarse en los mejores -o los peores- embajadores de una firma.

    Hasta el boca a boca puede ser determinante.
    Hasta el boca a boca puede ser determinante.

    CAPITAL FEDERAL (ANDigital) El Employee Branding es el proceso por el cual los colaboradores internalizan y sienten la motivación suficiente para proyectar la filosofía, los valores y la imagen de la empresa en la que trabajaban.

    Los mejores embajadores resultan ser los propios empleados que, alineados genuinamente a la imagen que la empresa quiere dar, la potencian, comunicando su cultura y fomentando la consolidación de lo que se llama “marca empleadora”.

    “Se trata de un concepto amplio que consta de varias aristas en simultáneo. Por un lado, la experiencia del colaborador y excolaboradores, y por otro, la experiencia de los candidatos en un proceso de selección. A su vez, se alimenta de distintos desafíos que atraviesan los empleados a medida que la empresa va construyendo su marca, con acciones de retención, de reconocimiento y de valoración hacia sus colaboradores”, explica Jimena Ferreño, directora de Talent Recruiters, consultora especializada en búsqueda de profesionales y desarrollo organizacional.

    La experiencia del candidato remite exclusivamente a la atracción como empresa para trabajar y en cómo los candidatos viven el proceso de selección.

    “Hoy en día los candidatos eligen activamente si quieren o no trabajar en una empresa determinada. Ocurre con frecuencia que quizás el perfil buscado por la misma se alinea a los requisitos técnicos de la posición y competencias corporativas, pero si el candidato tiene referencias que no le resultan satisfactorias en cuanto al estilo de la cultura de la empresa, o si vivió un proceso de selección demasiado extenso, extenuante e invasivo y sin el feedback adecuado, decide no ingresar. Esto es absolutamente válido porque el mismo proceso le da pautas de una cultura de la organización a la cual no quiere pertenecer”, acota María Sánchez, especialista en Gestión del Talento del área de Desarrollo de Talent Recruiters.

    Por otro lado, el famoso boca a boca, ya sea de excolaboradores o de colaboradores actuales, puede ser determinante a la hora de que un candidato se incline por una u otra empresa. Esto no solo tiene lugar en el espacio más obvio: las redes sociales, con Linkedin a la cabeza, sino que se da offline, ya sea en reuniones de colegas o encuentros de actualización profesional.

    “Por esto es muy importante que el Management esté comprometido con la construcción y la consolidación de este proceso. Algunas empresas cuentan con una red de excolaboradores fuerte e institucionalizada, y esto es una carta interesante para atraer nuevo talento afín a la cultura de la organización”, explica Sánchez.

    Uno de los cimientos que dan valor a la marca empleadora es la Propuesta de Valor al Empleado -EVP por sus siglas en inglés-. Esta incluye: estilo de liderazgo de Management, comenzando con su CEO y Comité Ejecutivo, clima laboral, beneficios corporativos, lay out (espacio físico) capacitación y desarrollo.

    Aquí es donde “todo el Comité Ejecutivo debe estar alineado. De nada sirven las acciones atomizadas y sin coordinación, y mucho menos si el liderazgo del propio CEO no es consecuente con la cultura de la organización propuesta”, prosigue la especialista en Gestión del Talento del área de Desarrollo de Talent Recruiters.

    De esta manera, se vuelve vital contar con equipos altamente alineados, líderes y recruiters entrenados, y una sólida visión y misión consensuadas para proyectar los valores de la marca empleadora.
    “Si desde el Management hay una estrategia de posicionamiento de Marca Empleadora para retener y atraer los mejores empleados, la misma debe ser genuina y no una simple pantalla para compartir posts de actividades en las redes sociales de la empresa. Si esta acción es realmente coherente, serán los mismos colaboradores quienes transmitan con éxito tanto hacia adentro como hacia fuera el sentido de pertenencia, la pasión, el compromiso y el involucramiento con la empresa”, finaliza Ferreño. (ANDigital)

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