06 Dec. 2019 | 06:23
06 Dec. 2019 | 06:23
Salud

En Argentina, el costo de padecer osteoporosis supera los 7 mil millones de pesos por año

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  • La mayor proporción de este gasto se atribuye a los costos quirúrgicos y de hospitalización. Expertos coincidieron en que el tratamiento de la enfermedad es más eficaz que operar nuevas fracturas asociadas.

    Un síndrome que afecta a todo el esqueleto.
    Un síndrome que afecta a todo el esqueleto.

    CAPITAL FEDERAL (ANDigital) Como consecuencias del envejecimiento de la población y del aumento de la expectativa de vida, el número de casos de osteoporosis es cada vez mayor. Un estudio proyecta que el número de fracturas a causa de osteoporosis aumentará en un 34 % en los próximos diez años en Argentina (de 135 mil fracturas en 2015 fracturas a 181 mil en 2030).

    Para debatir sobre las estrategias que se deben trazar ante este escenario complejo y desafiante expertos de todo el mundo se reunieron en Buenos Aires.

    “La osteoporosis es un síndrome que afecta a todo el esqueleto”, definió el doctor Esteban Jodar Gimeno, director del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Quirón de Madrid y profesor de endocrinología de la Universidad Europea de Madrid.

    “Su principal manifestación clínica son las fracturas, las cuales tienen un enorme impacto en la calidad de vida de quienes las sufren. Lo positivo es que hoy contamos con herramientas diagnósticas –como los densitómetros- que nos permiten diagnosticar la enfermedad precozmente, es decir, antes de que aparezcan esas primeras fracturas. Porque si bien es una enfermedad que aparece en la vida adulta, tiene sus bases en la juventud”, aseguró el especialista.

    “Se estima que en nuestro país ocurren 90 fracturas de cadera por día, es decir, más de 34 mil fracturas de cadera por año”, explicó la doctora María Belén Zanchetta (MN 106.937), médica endocrinóloga y especialista en osteología quien se desempeña como directora médica y académica de IDIM.

    Y recalcó que “es una enfermedad muy prevalente y de gran costo para la salud pública porque las fracturas generan internaciones, cirugías, colocación de prótesis, entre otros”.

    Según cifras del estudio “La carga económica de la osteoporosis en cuatro países latinoamericanos: Brasil, México, Colombia y Argentina”, publicado en The Journal of Medical Economics, en nuestro país la carga económica total de la osteoporosis es de unos 7300 millones de pesos. De acuerdo a esta investigación, 3 mil millones corresponden a costos quirúrgicos, 2400 millones a costos hospitalarios y mil millones a los costos de pérdida productividad. Otros costos corresponden a la venta de medicamentos prescriptivos (192 millones de pesos por año) y a la realización de exámenes complementarios (510 millones de pesos por año).

    “El problema que hay es en torno a las fracturas y al riesgo de las subsecuentes. Primero aparecen las fracturas de antebrazo, luego las vertebrales y finalmente las de cadera. Si nosotros analizáramos el costo de la fractura de cadera, éste es enormemente alto. Porque se trata de pacientes añosos con morbilidades y además incluye los días de hospitalización, el costo de las prótesis y otros costos asociados a las complicaciones que ocurren después de la cirugía. Por lo tanto, hay datos de que dan cuenta de que estas fracturas nos cuestan más que otras enfermedades crónicas”, reflexionó el especialista español.

    Según un estudio publicado, a nivel mundial, las fracturas por osteoporosis ocasionan más gastos por hospitalización anualmente que los ataques del corazón, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer de mama.

    Las mujeres, las más afectadas

    La osteoporosis afecta más a las mujeres que a los hombres, más aún en edad post menopáusica dado los cambios hormonales que el cuerpo atraviesa. Se estima en nuestro país que la osteoporosis afecta a 1 de cada 5 mujeres postmenopáusica y que una de cada dos mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura ósea a causa de la osteoporosis. La incidencia de estas fracturas – en particular las de cadera y columna- se incrementan con la edad, tanto en mujeres como en hombres. La International Osteoporosis Foundation estima que tras una fractura de cadera, uno de cada tres ancianos resulta totalmente dependiente de asistencia.

    “Si bien, por lo general, afecta a pacientes añosos, hay casos de osteoporosis secundarias que se pueden dar en personas de menor edad”, advirtió la doctora María Silvia Larroude (MN 77.371), médica reumatóloga, osteóloga del Centro Rossi.

    Asimismo, puso de relieve que “estos casos pueden estar relacionados con otras enfermedades, como la celiaquía u otras que son raras como la enfermedad de Gaucher o Fabry. También puede estar relacionado con algún problema de tiroides que no haya estado bien tratado o con el consumo de determinados fármacos que pueden afectar la salud ósea, como algunos anticonvulsivantes y corticoides”.

    “Además, los pacientes que fuman tienen más riesgo de padecer osteoporosis así como los que tienen bajo peso, son sedentarias o tienen padres con antecedentes de fractura de cadera. Ante todas estas situaciones, sin importar la edad, hay que hacer una densitometría. Si los factores de riesgo no están, a las mujeres se les indica una densitometría a partir de los 65 años y a los hombres a partir de los 70”, describió la especialista.

    Ejercicio, tratamiento y alimentación: las tres claves para evitar nuevas fracturas

    “El diagnóstico lo sabemos hacer, los tratamientos los conocemos y son eficaces. Pero hay una brecha a nivel mundial que se da entre los pacientes que son diagnosticados y los que son tratados adecuadamente”, sentenció la doctora Zanchetta.

    Según Jodar Gimeno, son múltiples las causas de esta brecha: “por un lado, creo que hay una baja percepción de la severidad de la enfermedad. En este sentido, los que nos dedicamos a este campo tenemos cierto nivel de responsabilidad porque hoy sabemos cómo valorar el riesgo individual de un paciente. Muy probablemente, en el pasado hemos sobretratado a determinados grupos con bajo riesgo o infratratado a pacientes con muy alto riesgo. Y eso hace que la enfermedad se haya visto como poco seria. Pero si uno revisa los datos, la osteoporosis es una enfermedad que representa una amenaza indiscutida para el envejecimiento saludable”.

    “Por otro lado, es importante destacar el concepto de ‘riesgo inminente’: éste refiere a que las personas que acaban de sufrir una fractura tienen un riesgo muy elevado -de un 200%, aproximadamente- de volver a fracturarse en los siguientes dos años. Esto nos da una ventana de oportunidad porque sabemos que todos los tratamientos de los que disponemos son extremadamente eficaces en esa población. Por lo tanto, se trata de una intervención muy costo efectiva. Ahí es donde hay que desarrollar servicios de prevención de fracturas porque esa población de alto riesgo se va a ver muy beneficiada”, prosiguió.

    Finalmente, la doctura Larroude sostuvo que “a la hora de tratar un paciente es clave analizar su vida diaria, sus consumos, cuál es su ingesta habitual de lácteos, el nivel de actividad física que realiza. El ejercicio es fundamental: los ideales para los pacientes con osteoporosis son aquellos en los que el paciente hace una actividad de marcha, en los que se pone en acción todo el aparato óseo”.

    “Lo ideal es que el paciente camine todos los días 30 minutos. Además, hay que tener mucho cuidado con algunos ejercicios de yoga o con aquellos de torsión y flexión anterior porque cuando el hueso está débil, ante una flexión rápida se puede fracturar una vértebra. Es recomendable el Tai Chi para mejorar el equilibrio”, concluyó. (ANDigital)

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