16 Jul. 2020 | 14:16
16 Jul. 2020 | 14:16
Salud

La industria tabacalera busca una nueva generación de clientes

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  • Al efecto, despliega estrategias comerciales que incluyen la contratación de influencers y anuncios en puntos de venta y redes sociales que explotan estereotipos de género. Tres de cada diez adolescentes se muestran con predisposición a fumar y la Argentina está ante el desafío de frenar el hábito del cigarrillo en la población juvenil

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) El Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense adhirió a campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) por el Día Mundial Sin Tabaco 2020, que se celebra el 31 de mayo.

    El objetivo de este año, que se da en un contexto caracterizado por la pandemia de coronavirus, es proteger a los/as jóvenes de la manipulación de la industria y evitar que consuman tabaco y nicotina.

    Con la consigna “alcemos la voz”, la campaña a la que adhirió el Observatorio, a cargo del Defensor del Pueblo Adjunto, Walter Martello, busca esclarecer a la sociedad que las tabacaleras van en busca de una nueva generación de clientes.

    Se estima que, en la Argentina, tres de cada diez adolescentes tienen predisposición al consumo de tabaco. Así se desprende del último informe de la OPS a escala regional, que abarcó a estudiantes de entre 13 y 15 años que visitaron puntos de venta donde proliferan avisos, publicidades y/o distintas promociones vinculadas a productos de tabaco. 

    “Un dato que no debe pasar desapercibo es que la Argentina exhibe los indicadores más altos del continente americano, luego de Bahamas y Chile”, destacó Martello.

    Los índices son aún más preocupantes si se tiene en cuenta la cuestión de género. Mientras que el 22,5 % de los adolescentes de sexo masculino de entre 13 y 15 años tienen predisposición a fumar, ese indicador se eleva al 31,4 % en el caso de las mujeres.

    En rigor, las mujeres y niñas constituyen uno de los objetivos más grandes de la industria tabacalera que despliega estrategias comerciales muy costosas, que en algunos casos incluye la contratación de influencers y anuncios en puntos de venta y redes sociales que explotan estereotipos de género. Hasta vinculan falsamente el consumo de tabaco con conceptos de belleza, prestigio y libertad. Estas estrategias suelen utilizar, además, categorías falsas como “light” o “bajo en alquitrán”, intentando hacer creer que por ello son “más seguros” o menos nocivos para salud.

    En rigor de verdad, las personas que fuman cigarrillos “light” suelen compensar inhalando más profunda y frecuentemente para absorber la cantidad deseada de nicotina. Por ese motivo, tanto la OMS como la OPS son enfáticas en la necesidad de incorporar una perspectiva de género a las medidas de control del tabaquismo.

    Eso no es todo: recomendaron taxativamente que se debe prohibir la publicidad de cigarrillos y productos asociados en los lugares de venta. La sugerencia no solo fue dirigida a la Argentina, sino también a otras naciones como las Islas Cook, India, Mali, Montenegro, Países Bajos y Sudáfrica.

    Del último informe de la OPS se desprende, además, que la tasa de prevalencia de consumo de tabaco en la Argentina sigue siendo elevada. Está por encima de lo que registra Estados Unidos y se ubica dentro de las cuatro más altas del continente americano después de Chile, Cuba y Uruguay.

    Tabaquismo, COVID-19 y prevención

    Un reciente relevamiento realizado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo determinó que dos de cada diez bonaerenses incrementaron el consumo de alguna sustancia que ya consumían antes de la cuarentena. Sobre ese total, casi el 40 % fumó más tabaco/cigarrillos desde el inicio del asilamiento, mientras que el 2,3 % incrementó el uso de vaporizadores/cigarrillos electrónicos.

    Durante varios días, en la Argentina, la cuarentena implicó restricciones para la producción de cigarrillos. Ello derivó en situaciones de desabastecimiento y el consecuente aumento de precios en algunos puntos de ventas minoristas.

    Si bien en ciertos casos la situación podría haber significado una baja forzada en el consumo, se pudo ver como muchos fumadores recurrieron a las segundas marcas o al tabaco suelto. Por eso, dado este contexto muy particular, es necesario insistir en las campañas de prevención, apuntando especialmente a evitar que los y las adolescentes caigan en el tabaquismo.

    Desde el Observatorio de Adicciones de la Defensoría del Pueblo bonaerense se vienen impulsando distintas medidas para combatir la epidemia del tabaquismo. Por ejemplo, en los últimos tres años, se desarrollaron talleres y actividades de prevención en espacios públicos y en establecimientos educativos.

    También se realizaron numerosos aportes -basados en encuestas, focus group y distintos estudios de campo- para la modificación del marco normativo a nivel nacional y provincial. El objetivo es que la legislación incorpore nuevas regulaciones antes las estrategias de publicidad y marketing que instrumentan las tabacaleras a través de plataformas digitales, la organización de recitales, fiestas privadas y hasta delivery de cigarrillos.

    Del mismo modo se propuso establecer nuevas limitaciones para la venta de cigarrillos saborizados y desarrollar campañas, desde el Estado, para concientizar sobre los daños que produce el vapeo. (ANDigital)

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