29 Oct. 2020 | 13:09
29 Oct. 2020 | 13:09
Opinión

La inmoralidad de los súper morales

  •   |  
  • Siempre en línea crítica con el gobierno de Mauricio Macri, el autor remarca la doble moral (o al fin simple moralina) entre lo pregonado en campaña y el escándalo de los Panama Papers.

    Luego de una intensa campaña proselitista en donde las lecciones de moral estaban a la orden del día, el velo de la hipocresía se ha corrido y deja a la vista, la evidencia de los que decían ser y en realidad nunca fueron. Los delitos deben ser combatidos y castigados, de eso no cabe la menor duda. Pero aquí con la presentación de personajes que fueron ungidos como sacrosantos luego de una ducha con agua bendita, la aparición de cuentas y empresas off shore, dio por tierra la mendaz imagen de la honestidad personificada. 

    Un paisano me dijo una vez que los políticos son como los chanchos, chillan cuando no pueden meter el hocico en el comedero. Algo de verdad hay en ello, siempre teniendo en cuenta que la política se mezcla con los intereses. 

    Lo real es que en el año 2002 “no se movía ni una hoja” económicamente hablando. Las medidas aplicadas a partir de ese momento lentamente produjeron el movimiento de numerario, elemental para mantener viva la sociedad. Con el tiempo, hubo “caja en el Estado”, lo cual era muy tentador para los grandes grupos económicos, que trataron, una vez en movimiento la rueda económica, de quedarse con ella argumentando la incapacidad del Estado para organizar y llevar adelante “el derrame” de la riqueza generada. ¡Vamos! ¡A papá mono con bananas verdes! El embate liberal clásico –porque el liberalismo no es nuevo- viene desde hace bastante tiempo. Y el primer gran golpe en nuestro país fue en 1955, un empuje en 1966, en 1976, en 1982 (preparatoria ésta) y la más grande la crisis de 1989 –el golpe de Estado económico que derrocó a Raúl Alfonsín- reafirmado con los Acuerdos de Madrid, refrendado a libro cerrado por un acendrado traidor a la patria: Eduardo Menem (hermano del innombrable). Los liberales quieren a toda costa llevar a cabo lo propuesto hace años, lo previeron todo, menos que para esta época la economía del mundo estaría destruida. 

    La ola de cuestionamientos a los gobiernos “populistas” es generalizada y la hermandad de traidores colabora. Hoy los que chillan y que tiran lavandina para “blanquear al resto” (mani pulite), tienen cuentas off shore (para evadir y para negocios turbios), nunca pagaron el canon del Correo Argentino y atendían solo a regiones rentables a su bolsillo, cuando el deber era servir a todo el territorio. Siempre vivieron de la teta del Estado cobrando sobreprecios –una tradición-, me refiero al grupo liderado por el patriarca Franco (con los nombres cambiados), nuestro presidente con 214 causas y un sobreseimiento a última hora (la Justicia se levantó la venda) que dice cosas tan bellas que ni él las puede creer, además del manifiesto desprecio hacia los que menos tienen y pueden. Siempre asociados con jueces venales –Bonadío, el de la servilleta- economistas liberales de fuste –José Luis Espert, Miguel Ángel Broda, Carlos Melconian (estatizó la deuda a Macri, Federico Sturzenegger (procesado), Alfonso Prat Gay (manejó la fuga de capitales, dice que es bueno vivir endeudado) y acompañados por la Virgen Lilita (hay tratamientos quirúrgicos para restituir la virtud), hoy creo, algo desilusionada con sus socios. 

    Tal es la situación por ahora. Lo que vendrá –como el tango- será peor, en tanto y en cuanto los de abajo y sus representantes no reaccionen. Si es así, será peligroso y grave el tronar del escarmiento.

    ¡NO LLORES POR MI, ARGENTINA!

    volver arriba

    Política

    Economía

    Gremiales

    Municipios

    Interés general

    Policiales y Judiciales