18 Oct. 2019 | 02:02
18 Oct. 2019 | 02:02
Bitácoras bonaerenses

El estruendo de los “caciques” bonaerenses en el debate por las Policías Locales

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  • El malestar de los intendentes con más peso en el territorio provincial retumbó en la Legislatura y la sesión que iba a tratar el proyecto se suspendió. Enojos, pujas y broncas en torno a la búsqueda de la implementación de esta nueva fuerza.

    Todo parecía indicar que el tratamiento del proyecto de Policías Locales iba a llegar al recinto de la Cámara de Diputados bonaerense. Los deseos de Daniel Scioli y su ministro de Seguridad, Alejandro Granados, estaban en las puertas de concretarse y la fecha -14 de mayo- que se pusieron como límite para observar la media sanción de este texto, alumbraba el horizonte. Desde el Frente Renovador, ávidos de recaudaciones políticas, saboreaban esa concreción que capitalizarían como un triunfo propio. La brújula mostraba buenas coordenadas.

    Pero nada de eso pasó, la sesión programada para el miércoles se cayó en un golpe abrupto y las polémicas, cruces y acusaciones fueron el menú que todo el espectro político bonaerense presentó sobre la mesa, como para no perder la costumbre. Desde las tierras superpobladas del Conurbano irrumpió con fuerza la voz de los intendentes de más peso en el territorio provincial. Furiosos por algunos puntos del proyecto que no digieren ni en su más recóndita pesadilla, no dudaron en ejercer toda su presión e influencia y así ser los artífices de la caída de la sesión donde se pensaba dar el primer paso para la concreción de las Policías Locales. Una vez más, volvieron los “caciques” bonaerenses.

    El texto presentado por el Ejecutivo bonaerense ya tenía despacho en la Comisiones que se había consensuado pasaría: Seguridad, Presupuesto y Asuntos Constitucionales. Con algunas modificaciones, el proyecto de Ley pasó de comisión en comisión sin grandes polémicas, salvo por el despacho en minoría que dio el massismo en Presupuesto con una alternativa propio respecto a los modos de financiar la nueva fuerza. En líneas generales el Frente para la Victoria y el Frente Renovador caminaban por el mismo sendero. Destellos de consenso sobre un tablero convulsionado.

    Desde la nueva etapa que se dio este año sobre el debate de la implementación de las llamadas Policías Locales, la mayoría de los alcaldes de los distritos más poblados miraron con desconfianza el rumbo que tomaba la redacción del texto. Por lo bajo y en encuentros privados en varios despachos de la Legislatura, enviaron emisarios para que expandieran esa sensación, pero sin llegar a levantar demasiado la voz. El ex intendente de Berazategui, Juan José Mussi, ofició de embajador de estos recados.

    Después de varios encuentros e intercambios telefónicos entre alcaldes de la 3ra y la 1ra Sección Electoral, los “caciques” bonaerenses delinearon -hace varias semanas- algunos puntos “condición sine qua non” para apoyar el proyecto. Entre ellos resaltaron la “necesidad” de que el financiamiento para la nueva fuerza policial sea por coparticipación y que se piense en la elección del jefe policial comunal mediante el voto popular, un dato fundamental, ya que de alguna manera, ante cualquier contingencia severa en materia de seguridad local, la responsabilidad no recaería directamente sobre la figura del intendente.

    Pero la discusión en las distintas Comisiones de la Cámara Baja no se hizo eco de estos pedidos y a medida que la ruta se perfiló para la concreción de este proyecto, resignados, los “barones” del Conurbano y varios jefes comunales de distritos medianos, comenzaban a aceptar que las Policías Locales -sin sus pedidos-, iban a ser un hecho. Alcaldes que empezaban a masticar bronca.

    Sin embargo, la movida de efecto mediático del massismo de hace dos semanas, donde presentó un proyecto de ley sobre autonomías municipales, que entre otras cosas pide sean los propios intendentes quienes dicten su cartas orgánicas, que las elecciones municipales se desdoblen de las de gobernador y –en el punto más polémico y resonante– terminar con la reelección indefinida de los intendentes y que sólo puedan estar dos períodos consecutivos, ofició de detonante en los jefes comunales y sumaron su enojo a esta iniciativa y a la de Policías Locales. Objetivo: hacer retumbar su voz en el Parlamento provincial.

    Los “caciques” bonaerenses mostraron los dientes y apuntaron de lleno a las modificaciones, que según algunas fuentes fueron introducidas por los sectores más duros del kirchnerismo y La Cámpora. Estos se refieren a la elección del jefe comunal de la nueva fuerza, que ya no sería potestad sólo del intendente, sino que tendría que ser convalidado por el Concejo Deliberante. Además, los otros factores que molestan mucho a los alcaldes es que el jefe de la Policía Local pueda ser removido de su cargo por un petitorio al que adhieran sólo el 20% del padrón electoral y la obligatoriedad de que el intendente tenga que dar un informe anual de funcionamiento de la fuerza ante el Concejo. Para coronar los puntos conflictivos, los jefes comunales también están en contra de que su función sea tener el manejo “operativo y funcional” de la policía bonaerense de su distrito. Una ráfaga de fastidios que resonó en la Legislatura.

    Así, el día martes, en medio de tensas negociaciones, llamados de intendentes de peso al presidente de la Cámara de Diputados, Horacio González, donde sin disimulos presionaron y mostraron su descontento hacia la redacción del texto que iba a ser llevado al día siguiente al recinto, finalmente la sesión del miércoles fue cancelada. Nueva polémica en puerta.

    Rápido de reflejos, siempre en busca del efecto mediático, desde el massismo convocaron a una conferencia de prensa el miércoles para denunciar que “no pudieron sesionar libremente” y acusar al gobernador Daniel Scioli de “no querer avanzar con la ley que propicia la creación” de la Policía Local. La vicepresidenta del bloque del Frente Renovador, Mónica López, afirmó: “Necesitamos que alguien ponga voluntad para cuidar a nuestros hijos y saber hacia dónde vamos en este último año y medio de gestión del gobernador, ya que si a él le preocupaba el derramamiento de sangre que hubo durante tantos años y que lo llevó a decretar la emergencia en seguridad, la realidad muestra que su gestión fracasó una vez más”.

    Por su parte, desde el Frente Amplio Unen, imitaron la receta del massismo y en la conferencia de prensa que convocaron calificaron de “payasada” la actitud del Frente para la Victoria y del Frente Renovador en torno a las discrepancias sobre la redacción del proyecto. Coherentes con la postura que mantienen, recordaron estar en contra de la implementación de las Policías Locales, ya que -según su visión- sería una “herramienta más de poder para el ‘barón’ del Conurbano” y se abrirían las puertas para generar “nueva corrupción policial” en esta nueva fuerza. Para este espacio, el proyecto es un “engaño” y “no representan una política de seguridad sino una puesta en escena”. La frágil postura de estar en medio.

    Desde el lado del FpV, sumergido en las aguas de las internas del bloque, Fernando “Chino” Navarro, salió a explicar la situación y a prometer que “el proyecto de Policía Comunal se va a tratar el próximo miércoles y nuestro bloque lo va a apoyar”. El titular de bancada tuvo que reconocer que hubo reclamos de los alcaldes. “El proyecto de Policía Comunal fue tratado en tres comisiones y faltaba que sea abordado por la de Derechos Humanos. Nuestra intención era votarlo hoy en el recinto a pesar de que nos faltaba ese último dictamen, pero como hubo algunas observaciones de intendentes, fundaciones y organizaciones no gubernamentales nos parecía que, por la importancia de un tema que hace a la vida cotidiana de millones de habitantes, la ley merecía ser tratada sin apuro ni urgencias y evaluar cada uno de los aportes que recibimos”, aseguró el referente del Movimiento Evita ante los medios periodísticos.

    Similares palabras usó el “Chino” Navarro el día jueves, en un acto con cooperativistas que compartió con Scioli en el SUM de la Casa de Gobierno y se comprometió ante él que la aprobación del texto será el 21 de mayo. “Como estos días se ha hablado tanto de un proyecto, que el Poder Ejecutivo, que usted como gobernador nos ha enviado a la Legislatura, que es la Policía Comunal. Decirle que a usted, a la comunidad y a estos compañeros que viven en barrios humildes y requieren de una fuerza policial para prevenir el delito, para poder vivir con más tranquilidad. El miércoles que viene en Diputados va a obtener su sanción para que luego pase a Senadores”, sentenció el jefe de la bancada oficialista.

    Scioli lo escuchó atento y cuando le tocó el turno de tomar la palabra, rompió con ese molde de mesura que a veces rompe y lanzó: “Con la experiencia que tengo, no nos van a correr algunos presionándonos, queriendo sembrar pánico en nuestra población (…) Tenemos que seguir actuando con mucha responsabilidad. Yo tomo la postergación de una semana como un acto de responsabilidad, como un acto de un avance de que vamos a tener en la renovación de todo lo que hace a la seguridad ciudadana”. Un Gobernador en modo explosivo.

    El tablero político bonaerense nuevamente deleita con noticias de cruces, polémicas y acusaciones entre los espacios políticos sin llegar a brindar soluciones concretas. El debate por la creación de Policías Comunales (o también llamadas Policías Locales) en la Provincia se remonta en sus papeles al año 2012, cuando el Ejecutivo envió un primer proyecto y además ya había otros tres en la Legislatura bonaerense. Sin embargo, las dilaciones de ese entonces en el tratamiento de esos textos hicieron que nunca se sancione. Desde el triunfo de Sergio Massa en las elecciones legislativas del 2013 marcada con la impronta de la seguridad, este año y en medio de la declaración de la emergencia en seguridad, desde la Gobernación hubo un nuevo impulso a la búsqueda de la implementación de esta nueva fuerza. El camino que guía la agenda político-mediática.

    Pero a no confundirse, no sólo son los intendentes enrolados en el FpV que muestran su malestar sobre algunos puntos del proyecto. Los “caciques” que ahora comulgan en el Frente Renovador tienen las mismas reticencias, salvo que una suerte de “disciplinamiento” dentro del massismo hace que sus voces de enojo no sean notas en los medios periodísticos, pero sí se escuchan en los despachos y en las tertulias fuera de los micrófonos. Se sabe, que los “barones” del Conurbano y muchos intendentes “peso mediano”, antes de trabajar por el caudal político de un “X”, trabajan para mantener el propio y seguir sobreviviendo en el paso del tiempo.

    Por ahora, un nuevo capítulo se vivió en la escena bonaerense. El proyecto de Policías Locales espera subir su primer peldaño: ser aprobado en la Cámara de Diputados. Queda ver cuál será finalmente el texto que llegue al recinto. De todos modos, si es que ese camino es transitado, espera paciente el siguiente, la Cámara de Senadores, donde seguramente las polémicas, acusaciones y demás, también serán parte de esta novela.-

      

     

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