16 Jul. 2020 | 10:37
16 Jul. 2020 | 10:37
Bitácoras bonaerenses

La reencarnación de la Policía Local

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  • Después de agonizar por semanas en Senado y con un certificado de defunción ya firmado, Scioli decidió resurgir la iniciativa y apelar a una resolución ministerial para dar una vida a esta nueva fuerza. Los lineamientos serán los que querían Granados y Massa, situación que despertó los reproches del kirchnerismo y abren un nuevo escenario de internas calientes con el sciolismo.

    Los vaivenes de la novela que se transformó el tratamiento de la Policía Local en la Legislatura bonaerense no se privó de nada y como en todo culebrón, los giros y las sorpresas de último momento, cuando todo parecía perdido, se hicieron presentes en el argumento de este drama político. Todo parecía perdido, el texto que tanta polémica y escándalo llevó al Parlamento provincial, contaba sus horas de cara a su ocaso, su congelamiento estaba casi certificado y con ello el estigma del fracaso para Daniel Scioli en una medida que la puso como vital para su administración y sus ambiciones políticas de cara al 2015. El cielo estaba oscurecido.

    El jueves 26 de junio, el Senado bonaerense por quinta vez iba a intentar debatir y aprobar el proyecto para la creación de Policías Locales. El bizarro equilibrio seguía siendo el escenario, el Frente para la Victoria y el Frente Renovador, más sus aliados, estaban en una paridad de votos idéntica a la última sesión del 11 de junio, día que -en medio de otro escándalo- el massismo se retiró del recinto, impidió la continuación de la sesión, porque el polémico y contradictorio senador, Mario Ishii, había anunciado que cambiaría su voto en particular, situación que favorecía al oficialismo y podría haber permitido la aprobación del proyecto. La escaramuza aún no tenía un ganador.

    Las dos semanas de pausa que se dieron en la Cámara Alta bonaerense no sirvieron para llegar a un acuerdo y romper con esa paridad. El jueves, los malos augurios se habían dispersado temprano por todos los pasillos de la Legislatura. La noche anterior, el vicegobernador Gabriel Mariotto ya sabía que el proyecto no vería la luz en su aprobación, la búsqueda de consensos se había agotado. Así, el titular del Senado se comunicó telefónicamente con Daniel Scioli y luego con Sergio Massa para informarles sobre la situación y anunciarles que la decisión era pasar el proyecto a una inédita Comisión de Labor Parlamentaria. El mensaje era más que claro, Mariotto estaba comunicando que el certificado de defunción para el texto en el Senado era un hecho. Un final anunciado.

    Más tarde, ese jueves, horas antes del inicio de la sesión programada, la noticia se hizo oficial. Los senadores bonaerenses, más el periodismo, el ambiente político y el resto de la ciudadanía observaron cómo la Legislatura fracasaba en una de sus tareas: el debate y la búsqueda de consensos para aprobar leyes en favor de la sociedad. De manera llamativa, los dos sectores enfrentados -el FpV y el FR- no salieron con airadas declaraciones periodísticas que acusaban a su rival por el fracaso del tratamiento legislativo de la Policía Local. El único que ese día temprano lanzó fuertes declaraciones fue el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, quien muy molesto y enojado por las noticias que llegaban del Senado, anunció cuál iba a ser su próxima movida. “Voy a mandar un nuevo proyecto de ley como el que mandé al principio”, advirtió el “Sheriff”. El momento de la incertidumbre.

    En la Gobernación la bronca y la resignación también fueron parte del menú que masticaban en las altas esferas del sciolismo. Las reuniones y llamados de Scioli a sus principales colaboradores, en especial a Granados, fueron asiduos toda esa tarde. La contingencia anunciada había llegado y en calle 6 analizaban el escenario para ver cuál sería el movimiento a seguir. En medio de esa trama, surgieron declaraciones de Mariotto que fueron sorpresivas y extrañas para muchos. Desde un correo de prensa no formal y habitual para el envío de declaraciones del Vicegobernador, llegaron a los medios periodísticos palabras que terminarían por sacudir más el tablero. “Por disciplina partidaria y por mi rol institucional hice todo lo posible para que la ley se votara en el recinto, como corresponde (…) Parecería que en el fondo la ley era una excusa para un pulseada política mucho más allá de la creación o no de las policía comunales. Y lo paradójico fue que quien más intentó que se votara, en este caso yo, era posiblemente el menos convencido de la utilidad o practicidad de esa ley”, dijo en palabras cargadas de polémica. Sus detonantes declaraciones no quedaron ahí: “Así como estaba, o con los cambios que proponía la oposición, esta medida era, en mi opinión, impracticable en la realidad e inconveniente desde el punto de vista político”, agregó. Un vendaval desde la Vicegobernación.

    Los ecos de las declaraciones de Mariotto repercutieron rápidamente del otro lado de la Plaza San Martín. El mensaje, la confesión o la señal (según como se mire), agilizó los movimientos del sciolismo que rápidamente anunciaron que el primer mandatario provincial daría una entrevista ese jueves por la noche, en uno de sus medios preferidos y amigos: la señal TN del Grupo Clarín. Rápidamente las teorías sobre qué diría el gobernador en el canal de noticias inundaron el tablero político bonaerense. Poco a poco se fue develando cuál sería el movimiento de Scioli: anunciaría que la Policía Local sería plasmada mediante una resolución ministerial. La reencarnación era posible.

    Scioli, en el reducto periodístico donde parece sentirse más cómodo, confirmó la decisión del Ejecutivo bonaerense y aclaró -contrario a las modificaciones que hizo La Cámpora en Diputados sobre el texto- que los efectivos de esta fuerza serán pagados por la Provincia y estarán armados las 24 horas. El anunció del Gobernador sacudió los cimientos del tablero provincial. Los detalles que anunció sobre cómo será finalmente la Policía Local se acercaban a lo que querían Granados, los “barones del Conurbado” y el Frente Renovador de Massa, y dejaba una clara diferencia a las pretensiones del kirchnerismo duro, tanto de La Cámpora como de Nuevo Encuentro. Por ese camino, dijo que el lunes 30 de junio se oficializará la resolución de la Policía Local, y que “será instruido por el ministro Granados”. Además, destacó que “son varios los intendentes” que quieren ponerse al frente de la lucha contra la inseguridad y que “seguramente adherirán a la nueva fuerza”, pero también anunció que la nueva fuerza será “un complemento de la Policía de la Provincia y la Comunal”. En sus argumentos sobre este movimiento, el mandatario provincial manifestó que “las cuestiones de pulseadas políticas son las que no permitieron avanzar sobre esta cuestión de fondo que es necesaria en la Cámara de Senadores”, y sentenció: “Soy una persona paciente pero decidida, y entre lo ideal y lo posible tengo que hacer lo posible”. Un rotundo cambio táctico desde la Gobernación.

    El anuncio tuvo rápidamente sus repercusiones, sobre todo en la Legislatura. La tropa sciolista en ese lugar, salió a respaldar y argumentar la decisión de Scioli. Pero ese trago no cayó bien en los sectores duros del kirchnerismo. Uno que salió a cuestionar seriamente esa novedad fue el presidente de bloque del FpV en Diputados, Fernando “Chino” Navarro, quien dijo molesto: “No es razonable, estoy sorprendido (…) No es bueno crear una policía comunal por resolución del Ejecutivo”. El enojo del “Chino”, quien además es el referente del Movimiento Evita, también tuvo como destinatario a Granados, a quien salió a cuestionar sus declaraciones mencionadas anteriormente. “No podemos salir con la ansiedad de querer resolver cosas, hacer declaraciones poco felices como las hizo el ministro Granados, más allá de su buena voluntad, no ayuda a construir consensos (…) Tendría que ser más sensato y prudente y estar más encima de la Bonaerense. A lo mejor, por estar tan atento a que esta ley salga, no se preocupa para que la Bonaerense funcione adecuadamente porque en líneas generales, como fuerza operativa, deja mucho que desear”, disparó el titular de bancada oficialista. Las internas en el FpV asomaron sobre el pronto horizonte.

    Los resabios de esa interna no sólo llegaron al bloque del FpV, desde la bancada kirchnerista de Nuevo Encuentro, Marcelo Sain también salió a mostrar su descontento y a apuntar de lleno contra el ministro de Seguridad. “El proyecto de Granados es el proyecto de (Hugo) Matzkin (jefe de la Policía), que era crear un apéndice de la Bonaerense para fagocitarla en unos meses, y terminó coincidiendo con el Frente Renovador (…) De un lado quedaron los barones, la Bonaerense, el Frente Renovador y el mismo Granados, del otro quedamos los kirchneristas, Scioli y los muchachos de La Cámpora con los que trabajamos el proyecto”, expresó el diputado sabbatellista. Un dato no menor, es que también el “Chino” Navarro focalizó en las coincidencias que tienen Granados y Massa a la hora de preferir el proyecto que ahora tomará vida por la resolución de Scioli. Un “Sheriff” bajo la lupa kirchnerista.

    La desconfianza del kirchnerismo duro tiene sus motivos. Tras el anuncio de Scioli de que la resolución del Ejecutivo para la Policía Local será basada en el proyecto que presentó Granados en Diputados que fue modificada por La Cámpora y Nuevo Encuentro, pero con apoyo de toda la bancada del FpV, Massa se mostró complacido por esa decisión. No ocultó su aval a la iniciativa y hasta calificó de “impecable” el texto del ministro de Seguridad. “Lo que nosotros necesitamos es la mejor policía para los municipios. El proyecto de Granados es impecable. Nosotros votamos a favor. Lo que no votamos fueron los cambios que impusieron La Cámpora y Nuevo Encuentro”, recordó el tigrense. Las palabras del líder del Frente Renovador se coinciden con la postura que su tropa tomó en la Legislatura. Salvo algunas mínimas críticas sobre el anuncio oficial, más para repercutir en los medios, los massistas no salieron a cuestionar de fondo la iniciativa e incluso se obviaron, esta vez, la utilización de conferencias de prensa o marea de gacetillas para postularse sobre esta cuestión. Se sabe, que el mismo Gobernador se comunicó con Massa para anunciarle la inminencia de la resolución y que también le anticipó que la nueva fuerza sería basada en el texto que Granados presentó a la legislatura. Sciolismo y massismo en la misma órbita.

    Scioli no quiso mostrarse derrotado en la Legislatura, decidió terminar con los tensos debates parlamentarios que -escándalos de por medio- impidieron el tratamiento del proyecto, sobre todo en el Senado bonaerense. Volvió a foja cero, la de este año, cuando en febrero Granados redactó y presentó su proyecto para la creación de Policías Locales, texto basado en el que había escrito su esposa Dulce Granados en 2008. Decidió inclinar la balanza, para el lado de Granados, del massismo y de los “barones del Conurbano”. Lejos parece haber quedado las modificaciones en puntos nodales que le hicieron al proyecto original legisladores de La Cámpora y Sain. Granados nunca ocultó su enojo sobre la metamorfosis a la que fue llevado su texto, sus airadas quejas se focalizaron sobre el artículo del proyecto que apuntaba a que el manejo de las fuerzas de la Policía Bonaerense de cada distrito sea traspasado a los intendentes, punto también molesto para los alcaldes de distritos de peso. “Los intendentes manejan la Policía local. A la policía de la Provincia de Buenos Aires la sigo manejando yo”, sentenció el “Sheriff” allá por los agitados días de mayor tensión en la Legislatura.

    El artículo 113, que modificaba el artículo 15 de la Ley 13.482, que trata sobre la unificación de las normas de organización de todas las policías de la provincia fue el otro factor molesto. El texto original del proyecto (el de Granados) establecía que los policías locales sólo podían detener a una persona por un plazo máximo de 6 horas. La movida de La Cámpora en la Comisión de Derechos Humanos de Diputados modificó ese artículo y prohibió esa potestad a la nueva fuerza, pero también a la Bonaerense. Como para agregar más pólvora al tablero, también se hizo una modificación que apuntaba a que los efectivos de la nueva fuerza no puedan portar armas fuera de servicio. Un texto y debate que serán sólo alegóricos.

    Cabe destacar que al ser una resolución ministerial, técnicamente Scioli no puede crear una nueva fuerza policial, como sí se hubiera logrado mediante una sanción de ley mediante la Legislatura. Las opciones del Gobernador es implementar la Policía Local en base a lo establecido, es decir como un desprendimiento de la Policía Bonaerense, de similar forma a cómo funcionan las Patrullas Rurales. Estas fuerzas serían formadas por las escuelas descentralizadas de la Policía bonaerense y que así articularán con el Municipio, también portarán armas las 24 horas y se regirán bajo las mismas leyes que la bonaerense. Si bien Scioli finalmente tendrá su Policía Local, iniciativa que deja contentos a Granados y a Massa, las secuelas de esta decisión ya resuenan en los sectores duros del kirchnerismo que observan con desconfianza esta movida y hasta ven los fantasmas de las concordancias que el Gobernador tienen con el líder del Frente Renovador. Desde FAUnen miran nuevamente como la “interna peronista” los deja como simples espectadores de primera fila. En su rol, condenaron la decisión de Scioli, lo acusaron de “avasallar” la Legislatura hasta deslizaron que “seguramente puede ser declarado de inconstitucional”. La novela dramática de la Policía Local no termina. Si bien, tras estar agonizando y llegar a tener su certificado de defunción en el Senado, reencarnó, distinta en la metodología, pero similar en su matriz.-

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