15 Aug. 2020 | 14:11
15 Aug. 2020 | 14:11
Bitácoras bonaerenses

Objetivo Gobernación 2015: Hacia la búsqueda del Sillón de Dardo Rocha

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  • La lista de anotados para la competición va tomando forma. Son variadas las opciones y escenarios, pero también juegan los recelos, las internas en todos los espacios políticos. El escenario se prepara para saber quién será el nuevo gobernador de la provincia de Buenos Aires.

    El 2015 también se juega el plato fuerte en la Provincia de Buenos Aires, al igual que en Nación, si o si el año que viene habrá un nuevo gobernador sentado en el Sillón de Dardo Rocha. De manera inversa a la disputa presidencial, el número de aspirantes en el tablero bonaerense supera la quincena en su elenco. En el Frente para la Victoria (FpV) muestran sus aspiraciones Martín Insaurralde (si es que no se fuga al massismo), Diego Bossio, Gabriel Mariotto, Fernando Espinoza, Santiago Montoya, Fernando “Chino” Navarro, Cristina Álvarez Rodríguez, Juan Patricio Mussi y en su “plan B” Florencio Randazzo y Julián Domínguez. En el Frente Renovador se observa a Darío Giustozzi, Mónica López, Gustavo Posse, Jesús Cariglino y Raúl Othacehé. En el FAUnen los nombres son el de Miguel Bazze, Héctor “Cachi” Gutiérrez, Facundo Manes, Gerardo Milman, Abel Buil y -siempre como posibilidad- el de Margarita Stolbizer. Por el PRO, en soledad, María Eugenia Vidal. Se diagrama la lista de postulados.

    Sala de situación 1: muchos candidatos y la incógnita de a qué presidenciable plegarse

    Desde la Casa Rosada y la Gobernación aún no ha surgido una señal en torno a una mínima predilección real por cuál será el elegido para disputar el territorio bonaerense. Pero el mensaje del “corran todos” sirvió para que la variedad de postulantes ya comience a caminar la provincia y poco a poco muestren sus intenciones de competir por el Sillón de Dardo Rocha. Insaurralde se convirtió en el más cortejado de esta novela por ser el que mejor posicionado se encuentra en todas las encuestas para gobernador. El diputado nacional y novio de Jesica Cirio ostenta el premio de haber acumulado un caudal importante de conocimiento tras las legislativas del 2013 y busca ampliarlo en sus recorridas mediáticas-farandulescas. Esas actitudes y sus efusivos coqueteos con el massismo enervan a muchos ultra K por la “liviandad de su estilo” y hasta lo tildan de ser un “yuppie de la política”. En el sciolismo, hasta hace poco, lo consideraban como “el elegido de Scioli” para sucederlo, pero las versiones sobre su fuga al massismo que resonaron fuerte en las últimas semanas hicieron que el propio Scioli dijera que quiere “tomar un café” con el lomense para “hablar con madurez” sobre rumores de pase. El precio abuso del histeriqueo político.

    Uno que viene cotizando en alza es el director de la ANSES, Diego Bossio, quien recién este año se animó a deslizar su candidatura, pero la instalación en los medios periodísticos ha tenido resultados favorables. Al tandilense muchos sectores del kirchnerismo y el sciolismo lo miran con simpatía. Hasta el grupo de intendentes sub-45 “Los Oktubres” manifestó en ocasiones anteriores su agrado por sus proyecciones. Bossio se ha mostrado en las últimas semanas muy pegado a Florencio Randazzo, uno de los competidores más serios para la interna con Scioli del FpV. Si bien ninguno de los dos ha manifestado ninguna señal de ir juntos a las PASO, la impronta de mostrar gestión los une en sus objetivos políticos. Un estilo que puede dar buenos resultados.

    Mariotto, otrora “comisario político” de la Rosada para vigilar a Scioli, desde las elecciones del año pasado y ante la pérdida de la línea directa con Balcarce 50 ha transfigurado su perfil y se ha mostrado más cercano al gobernador. Incluso, esta semana, blanqueó sus aspiraciones desde la sede del Banco Provincia en Capital Federal, un bunker sciolista bien marcado. En calle 6 despierta ciertas simpatías. En su entorno cercano, ahora reconocen que “se les fue la mano” en la orden de “marcarle la cancha a Scioli”. En esta nueva versión, los estrategas políticos del vicegobernador sostienen se “hizo una buena pretemporada” sobre el objetivo gobernación y que Mariotto “puede prenderse en la lucha por el campeonato”. Su plan es “hablar más para la gente con tres ejes: educación, producción e inclusión social, y menos mensajes para que lo escuchen en la Rosada”. Como agregado curioso y atolondrado, fogonean exageradamente su candidatura desde la pequeña agencia de noticias que tiene y hasta promueven sondeos que lo ubican como el “mejor posicionado” en esta competición. Una extraña elección de táctica de campaña.

    Randazzo y Domínguez cuentan con buenos pergaminos para disputar la gobernación, un sueño que les fue truncado en 2011 por decisión de Néstor Kirchner cuando mandó a Scioli a ser candidato, ante las severas internas que se habían desatado en el FpV. Ambos apuntan a la Primera División: participar en las primarias presidenciales. Cristina sabe que son buenas cartas para poder competir contra las aspiraciones de Scioli. Domínguez tiene cierta predilección por parte de la presidenta, pero la buena gestión de Randazzo en el Ministerio del Interior y Transporte, hace que sus intenciones sean cotizadas. Los dos son bien vistos por varios intendentes bonaerenses del oficialismo y tienen armado territorial propio. Pero el sendero, para Florencio y Julián, se bifurca y también conduce a la gobernación. Los armadores del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación afirman que el “plan B” es disputar la jefatura provincial si es que no pueden meterse en la carrera presidencial y el Grupo San Martin trabaja es pos de la instalación de su candidatura. Randazzo eligió la estrategia de manifestar públicamente que quiere competir por la presidencia y que “no pretende otra cosa”. Pero hay quienes conocen al funcionario nacional desde sus tiempos como intendente de Chivilcoy y recuerdan que “su sueño siempre fue ser gobernador”. En el sciolismo y en algunos sectores del kirchnerismo sueñan con un Florencio “bajando a la provincia” si es que Insaurralde se fuga al massismo. Dos candidatos con dos cartas sobre la mesa.

    En un segundo plano aparecen las perspectivas de Espinoza, Montoya, Mussi, el “Chino” Navarro y Álvarez Rodríguez. El alcalde de La Matanza aún sueña con -al menos- ser un precandidato más. Logró el año pasado consagrarse como el presidente del PJ bonaerense y avizorar que era posible andar sobre un camino que conduzca a la platense calle 6. Pero las cosas para el mandamás del distrito más poblado de la provincia no son fáciles, si bien ha optado por desplegar publicidad de su gestión en distintos canales de noticias y dar entrevistas sobre temas de agenda, la instalación de su imagen aún es mínima. Montoya deslizó algunas intenciones de competir, respaldado por haber sido “el sabueso” de ARBA, marca que le sirvió para instalarse ante la sociedad. Mussi, el joven intendente de Berazategui e hijo del “barón del Conurbano” Juan José Mussi, es uno de los posibles postulantes de “Los Oktubres” y hasta el propio Scioli le mandó algunos guiños. Por su parte el “Chino” Navarro, aunque lo niegue ante los medios, es el candidato del Movimiento Evita, junto a Jorge Taiana para la presidencia. La ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, tiene a intendentes y colaboradores cercanos que la posicionan como candidata, pero en algunos despachos de primer nivel de la gobernación sostienen que “sería una excelente candidata a vicegobernadora” (un sueño que le fue frustrado en 2011 cuando CFK eligió a Mariotto). Las chances menores, pero con ambiciones mayores.

    Sala de Situación 2: las pujas internas del FR ante la sombra de Insaurralde

    Al variopinto espacio que conduce Sergio Massa le hace falta un candidato propio al que le sonrían los números de las encuestas. Pero el mayor dolor de cabeza que retumba en los búnkeres de Tigre son los recelos y pujas internas de los aspirantes. Uno que tomó ventaja -en su lanzamiento- sobre sus competidores internos es Giustozzi, quien antes de comulgar con el “kirchnerismo disidente” ya esbozaba sus deseos de ser candidato a gobernador. Desde su entorno aún hablan del “compromiso de Massa” para que sea él que llegue, pero el retumbe de los ecos de las versiones de desembarco de Insaurralde en el massismo, agigantaron las preocupaciones del intendente en uso de licencia de Almirante Brown y las quejas hacia el tigrense fueron muchas en los últimos días. Jugador hábil de la política, Massa intento calmar a Guistozzi, se mostró con él en una foto de un acto de Tigre y mandó a los alcaldes de la primera plana del Frente Renovador a posar en una foto conjunta en una actividad en tierras brownianas. Señales de calma en el ojo del huracán.

    Pero las mimas fantasías que tiene Guistozzi, también la tienen otros integrantes del massismo. Así, una de las internas más crudas de la novela por la Gobernación 2015 la llevan adelante el matrimonio Alberto Roberti/Mónica López contra Giustozzi. La legisladora bonaerense también manifestó sus deseos de pugnar por el Sillón de Rivadavia. La munición gruesa que Roberti dispara contra el titular de bancada del Frente Renovador en el Congreso es frecuente, incluso muchos recuerdan que lo calificó como “un profesional del apriete” y hasta dijo que “no le hace bien” al massismo. Desde Tigre intentan calmar las aguas y que los cruces no exploten, pero el factor Insaurralde y las quejas de Giustozzi -quien amenazó irse a su casa si es que el lomense llega- hicieron que la artillería vuelva a desplegar fuego. Una relativa paz armada.

    En otro escenario, las pujas internas también se hacen presentes. Las aspiraciones de Posse a disputar la gobernación son cuestionadas y condenadas por Marcela Durrieu -suegra de Massa- y por Sebastián Galmarini, senador bonaerense y uno de los principales armadores del Frente Renovador, en medio de una guerra interna que mantienen en San Isidro desde hace varios meses. Otro que manifestó sus aspiraciones desde Malvinas Argentinas fue Cariglino. Si bien en los últimos tiempos ha estado un poco callado sobre ese tema, no ve con buenos ojos la posible llegada del novio de Jesica Cirio al massismo. Lo mismo ocurre con “El Vasco” Othacehé, quien amenazó con querer ser también uno de los candidatos de la tropa de Massa. Todos esperan “la señal de Sergio” para profundizar la campaña. Desde Tigre, sostienen que las PASO serán las que den el veredicto final. La tensa espera de una interna caldeada.

    Sala de situación 3: FAUnen y la ausencia de un candidato que mida en las encuestas

    La alianza política que aspira a “romper con la interna del peronismo” en 2015 enfoca sus preocupaciones en la ausencia de un candidato que mida en la Provincia de Buenos Aires. “No hay figuras conocidas”, es la frase casi resignada que repiten todos los referentes de FAUnen. Pero no decaen, se hacen ilusiones y también cuentan con su lista de aspirantes. Desde el radicalismo, Bazze quiere jugar y desde su entorno anuncian que camina “puerta a puerta” la provincia, aunque son conscientes de que “cuesta bastante el tema de la figuración masiva”. Pero los planes de Ernesto Sanz, comandante actual de la UCR a nivel nacional, es llevar a un “candidato conocido” y surge el nombre de Facundo Manes -el médico que trató a Cristina por su hematoma cerebral- para plasmar ese objetivo. Aprovechar su imagen sería la opción, aunque muchos integrantes de este espacio se preguntan “cuánto puede durar el efecto mediático” del neurólogo. Otro anotado desde el 2013 es “Cachi” Gutiérrez, quien mantiene sus sueños latentes, aunque en el último tiempo se lo escuchó algo decepcionado del radicalismo. Las internas radicales siempre presentes.

    Desde la vereda del FAP, los anotados son casi ignotos ante la ciudadanía bonaerense, Gerardo Milman (diputado nacional) y Abel Buil (legislador provincial), son espadas políticas, pero con poco conocimiento. Es así que siempre vuelve a sonar la posibilidad de un reiterado intento de Stolbizer para competir por la gobernación. “No molesta a nadie que se presente otro. Como están las PASO, eso facilita mucho la cuestión de dirimir las candidaturas, casi en igualdad de condiciones, nadie se aventaja en el nivel de conocimiento”, manifiestan armadores de FAUnen en palabras que suenan a consuelo. Participar es lo que cuenta.

    La sombra sobre FAUnen tiene color amarrillo. Para algunos sectores del radicalismo las esperanzas de poder competir en serio en el 2015 se encuentran en el camino de un acuerdo con el PRO de Mauricio Macri y de paso solventar la carencia de figuras conocidas. La candidata del PRO es María Eugenia Vidal, pero pese a ser una de las principales figuras de ese espacio y cargar su agenda con recorridas diarias por distintos distritos provinciales, no logra hacer pie en el exigente electorado bonaerense. Lo que más rédito le sumó hasta ahora, son las fotos que se sacó con varios intendentes radicales. Pero estos son datos menores para los promotores de un posible acuerdo. “No hay un lineamiento en cuanto a lo ideológico, pero hay objetivos comunes. Tampoco le podés negar las PASO a rajatabla”, se atajan en sus argumentaciones varios radicales. Algunas fuentes sostienen que las conversaciones vienen aceitadas para sellar una alianza futuro. Pero desde el FAP no quieren saber nada con esta posibilidad y de lleno cerraron la puerta a cualquier acercamiento político. Discrepancias que pueden estallar a futuro.

    Sala de situación general: los temores latentes

    De este elenco de anotados, los que corren con alguna ventaja en las mediciones, tanto afuera como adentro de su espacio, tienen sus miedos, mastican sospechas y temen no ser los representantes finales de su color político en la carrera final por la Gobernación. El temor de Giustozzi es que se produzca la fuga de Insaurralde al massismo, que sería -además- un certero golpe del tigrense al sciolismo. El temor de Insaurralde, pese a ser hoy el que mejor mide en la provincia, es que Randazzo decida bajar a la Provincia y compita por la gobernación como el candidato del FpV o que Domínguez sea “el elegido” por Cristina para pelear la jefatura provincial. El temor del FAP y de algunos sectores de la UCR es que la rama más conservadores del radicalismo y Elisa Carrió pacten un acuerdo con Macri y “entreguen la provincia” al color amarrillo. Si es posibilidad logra tener vida, nuevamente el panradicalismo se privaría de soñar de manera directa con volver al Sillón de Dardo Rocha. El temor de todos es que Massa, en un giro sorpresivo decida esperar un turno más y compita por la gobernación bonaerense. Todo puede pasar en el objetivo por la búsqueda del Sillón de Dardo Rocha.-

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