22 Sep. 2020 | 15:10
22 Sep. 2020 | 15:10
Bitácoras bonaerenses

Se alista un escenario tenso en torno al Presupuesto 2015 de Scioli

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  • En la Legislatura ya se alistan para analizar las proyecciones económicas e impositivas que pretende el gobernador para su último año de gestión. La suba del 30% en los Inmobiliarios Rural y Urbano, más las cuestiones de salud y educación apuntan a ser los focos de conflictividad que la Ley de Leyes tendrá en las próximas semanas.

    Terminó el misterio, las siete llaves fueron abiertas y todo el arco político-periodístico bonaerense pudo conocer cuál es el monto que Daniel Osvaldo Scioli presentó en lo que quiere que sea su Presupuesto 2015: será de 246.000 millones de pesos. Cifra con un 34 por ciento más que el del 2014, que fue de 183.000 millones de pesos. Proyecciones económicas.

    Las novedades más sobresalientes de los gastos a ejecutar que pretende tener el Gobernador el año entrante muestran, en primer lugar, un aumento del 66 por ciento en el presupuesto destinado para Seguridad, donde la Provincia vislumbra contar con 25 mil nuevos policías. Además, se crearán 10 mil cargos docentes y habrá 6 mil nuevos enfermeros. En la cuestión impositiva, Scioli vislumbra un aumento al Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano del 30 por ciento, más algunas modificaciones a los Ingresos Brutos (IIBB). Las versiones de un aumento al Impuesto Inmobiliario Rural ya llegaron a oídos de las principales patronales agropecuarias. Tal es así, que antes de que se conozca el Presupuesto 2015 la Federación Agraria alertó de manera curiosa sobre la inminencia de protestas en las rutas bonaerenses. Un escenario que comienza a tensarse.

    En detalle, con la calculadora en mano, Scioli, su jefe de Gabinete, Alberto Pérez y su ministra de Economía, Silvina Batakis diagramaron el reparto presupuestario en varias reuniones que mantuvieron antes de ingresar el proyecto final a la Cámara de Diputados. En lo que ya es una impronta de la gestión DOS, la Dirección General de Cultura y Educación, a cargo de la controvertida y vanidosa Nora De Lucía, tendría un presupuesto total de 68.464.396.200 de pesos; mientras que el Ministerio de Seguridad que conduce el “sheriff” Alejandro Granados, tendría asignado 23.442.442.000 de pesos, cifra que trasforma esa cartera en la más beneficiada en términos del aumento del Presupuesto en la comparación año-año. En esa línea, la administración central, tendría más de 129.140 millones de pesos para el ejercicio próximo, y el Ministerio de Salud 15.688 millones de pesos. Por su parte, el Poder Judicial recibiría 12.024 millones de pesos para el próximo año. En uno de los puntos controvertidos para algunos sectores de la oposición, el Ejecutivo bonaerense fija para su aprobación un total de 342.627 los cargos de Planta Permanente en la administración pública y 101.458 de Planta Temporaria. En total se crearán 45.920 cargos nuevos. Los principales repartos del beneficio.

    Pero sin dudas, uno de los puntos que serán de más conflictividad en el tratamiento del Presupuesto 2015 en la Legislatura, es el aumento del 30 por ciento para los Impuestos Inmobiliario Rural y Urbano. Desde el massismo, si bien anunciaron que “no dejarán” a Scioli sin Presupuesto, al mismo tiempo advirtieron que no apoyarán una suba de impuestos. La relación que el Frente Renovador pretende aceitar con las patronales agrarias, rehacías a cualquier aumento en el pago de sus deberes impositivos, hace que este tema ya se perfile como uno de los más tensos de cara a su debate en Diputados, como en Senadores. Los ruralistas se niegan a aceptar una suba -mínima, media o alta- y sencillamente no quieren que se les toque el bolsillo. La llamada Ley de Leyes ingresó por la Cámara Baja, donde el FpV es la primera minoría cómoda, donde más allá de algunos sobresaltos puede dar media sanción al proyecto para que sea tratado en la Cámara Alta. Pero es en el Senador donde la paridad numérica entre el Frente para la Victoria y el Frente Renovador está presente y ese riesgoso equilibrio anuncia que los massistas podrán imponer más condiciones a la hora de dar sus votos e incluso puedan voltear el aumento a los Impuestos Inmobiliarios. Se arma la previa para la batalla legislativa.

    Durante todo el año, Scioli manifestó en varias ocasiones que no quiere crear nuevos impuestos. Pero con la necesidad de solventar -en parte- las arcas bonaerenses el Gobernador y su Gabinete Económico decidieron plasmar el aumento a los Inmobiliarios Rural y Urbano. Fuentes del Ejecutivo provincial sostienen que la recaudación de estos impuestos traerá consigo en el 2015 casi 1600 millones de pesos más que lo que se recaudará este 2014. Con la conciencia de que no será fácil esta partida, desde Calle 6 se encargaron de recordar que esta decisión “contempla muy especialmente la situación de los productores que han sufrido inundaciones”, y por eso se “prevén exenciones para quienes han estado en emergencia y desastre agropecuario”, que serán aplicadas durante 2015. Para quienes están con desastre agropecuario, la exención del 100% es por la misma cantidad de meses que estuvieron en desastre en 2014, aseguran a modo de intentar encontrar un camino que desactive la tensión que ya asomó en el escenario. La diplomacia como herramienta.

    Los desacuerdos, reclamos y tensiones en torno a cualquier suba o modificación el Impuesto Inmobiliario Rural, en especial, no son un capítulo nuevo en este trama. Cabe recordar que el Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano no tiene variaciones desde hace dos años. Dato para nada menor. Mirando un poco al pasado reciente, allá por mayo-junio del 2012, rodeado de un clima de fuerte tensión con las entidades agropecuarias, Scioli logró una costosa victoria política para sostener las cuentas de la Provincia, tras firmar el decreto del recordado revalúo fiscal de todas las tierras bonaerenses, que fue acompañada por la Legislatura cuando aprobó la reforma tributaria que fijó aumentos a los impuestos inmobiliario rural, ingresos brutos y sellos. La última revaluación importante del Impuesto Inmobiliario Rural databa de 1955. A muchos se les viene a la memoria, las efusivas y virulentas protestas de los sectores vinculados al campo, que durante varios días fueron las postal en el Parlamente bonaerense. Los antecedentes a tomar en cuenta.

    A finales del 2012, con nuevas fórmulas, el Ejecutivo bonaerense buscó revaluar en su Presupuesto 2013 las propiedades urbanas de manera tal de alcanzar con mayores impuestos a los inmuebles de mayor valor. Esa Ley Fiscal determinó un anticipo excepcional de una cuota del impuesto sobre los ingresos brutos para grandes empresas e incrementos especiales para contribuyentes propietarios de viviendas con una valuación superior a los 320.000 pesos y de autos, con valor para el fisco por arriba de los 120 mil pesos. Un sendero menos calamitoso.

    En el 2013, en la búsqueda del Presupuesto 2014, que fue de 183.000 millones de pesos la Ley Impositiva no pudo contemplar aumentos en los impuestos Inmobiliario, Urbano y Rural, el cual pretendía poner una suba del 18 por ciento, cuya recaudación -unos 900 millones de pesos- iba a ser destinados a seguridad. Tras el severo lobby de las patronales agropecuarias en la Legislatura, y la presión de algunos sectores de la oposición, en especial el massismo, Scioli tuvo que retrotraerse y sacar ese aumento de su Presupuesto para quedar congelado hasta hoy. Esta actualidad no muestra diferencias a la de hace dos años o del 2013. Las advertencias de las entidades agrarias, el lobby que ya empiezan a ejercer en la Legislatura y las señales que el massismo ya dio, muestran que será una dura batalla, con final abierto, la cuestión de la suba del Impuesto Inmobiliario Rural. El cuadrilátero político espera.

    En este plano, los votos de los otros espacios de la oposición cotizan en alza. La UCR, el FAP, Unión Blanco y Celeste, el PRO, entre otros saben que son el objetivo de negociación, tanto para el Frente para la Victoria, como para el Frente Renovador a la hora de conseguir apoyos para sus posturas. Por ahora, hay pocas señales públicas de como accionaran estos espacios. Sin embargo, por lo bajo, algunos legisladores reconocen que es prudente un aumento al Inmobiliario Rural y que ese sector tiene que pagar impuestos, como lo hacen todos los ciudadanos. En varios análisis, hay una lógica que es cierta. El año pasado no se aprobó el aumento del 18 por ciento, por lo tanto el aumento del 30 por ciento de este año, más bien será un aumento del 12 por ciento en su equiparación. Ese 12 por ciento es por debajo la inflación del 15 por ciento que proyectó el Gobierno Nacional para el 2015. Además, si es que la inflación “real” es del 40 por ciento, como dicen y se quejan las entidades agrarias, el 30 por ciento de aumento tampoco llega a ser un porcentaje elevado. Datos finos para observar.

    Pero no sólo la cuestión rural apunta a ser de conflictividad sobre el Presupuesto 2015 de Scioli. Los sindicatos de distintos áreas ya están alistando sus armas gremiales para también hacer oír su voz y sus reclamos. El miércoles de la semana que pasó CICOP, ATE, y el sector de docentes disidentes realizaron una jornada de paro y movilización en reclamo de más partidas para salud, educación y otras dependencias del Estado. Así mismo, se hace ver sobre el horizonte la jornada que desde el Frente Gremial Docente Bonaerense prepara para el 16 de octubre, que tendrá una movilización a la Legislatura y a la Gobernación provincial “para entregar en mano los miles de Petitorios por aumento del Presupuesto Educativo que fueron firmados durante esta semana en cada escuela de la Provincia”. En ese sentido, la titular de la FEB, Mirta Petrocini expresó: “Es imposible no reconocer que la realidad educativa transita por una situación de profunda gravedad”. Docentes y estatales abren el otro escenario de conflictividad.

    Para cerrar los principales focos de tensión, desde el ala más kirchnerista del FpV, el diputado bonaerense, Juan De Jesús adelantó que pedirán que se aumente el impuesto al juego, ya que “es una actividad lucrativa con cero inversión”. Además, en conjunto, pero con diferencias, el Frente Renovador y el FAP, anunciaron que irán contra los “superpoderes” de Daniel Scioli. La primera radiografía a pocos días del ingreso a la Legislatura de la Ley de Leyes es esta. El camino para su aprobación va a ser agrietado, cargado de tensiones, negociaciones y polémicas. Algunas cosas pueden cambiar, otras radicalizarse e incluso otras pueden estallar por los aires. Así, el Parlamento bonaerense se prepara para un nuevo capítulo y quizá el último de este 2014, que sacuda el tablero político provincial.-

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