23 Nov. 2017 | 05:56
23 Nov. 2017 | 05:56
Bitácoras bonaerenses

Los dilemas de Cristina y el espejismo de Randazzo

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  • Si bien Unidad Ciudadana ganó las PASO, la diferencia es mínima y favorable para Cambiemos dentro de un escenario polarizado. Desde Cumplir, la fuga de dirigentes e intendentes no para, pero el chivilcoyano niega una crisis.

    CFK, Randazzo y ¿el diálogo que falta?
    CFK, Randazzo y ¿el diálogo que falta?

    Los diagramas para encarar las elecciones de octubre son difusos, están cimentados por probabilidades sujetas a las contingencias siempre presentes en el caliente escenario político argentino, que en este tramo electoral afectan directamente a la provincia de Buenos Aires, el territorio observado por todos y donde se dará la “madre de todas las batallas”. Desde Cambiemos se muestran confiados –más allá del regalo que le dieron a Cristina por la grosera demora en los datos de las PASO que, al final, le dio dos escenarios de triunfo a la expresidenta–, el sendero se les torna favorable. El escrutinio definitivo sentenció que Unidad Ciudadana ganó en el tramo senadores nacionales con 20.324 votos sobre Cambiemos, una diferencia mínima, reversible en los papeles y alejado de los pronósticos que hicieron desde el espacio de CFK previo a las primarias del 13 de agosto. El propio compañero de fórmula de Cristina, Jorge Taiana, confesó que “esperaban” más diferencia en los resultados. Esa leve distancia hace que en la Casa Rosada y en Gobernación haya optimismo de cara a octubre, derivado de la profundización de un escenario polarizado que favorezca un triunfo en las urnas. La “grieta”, la simulación de un ballotage y el “techo de Cristina”, son factores en los cuales se posará su estrategia electoral. Por ahora, los pasos son más tranquilos que en la campaña hacia las PASO, cuando con cierta ansiedad María Eugenia Vidal, casi al mismo instante del cierre de listas, comenzó a mostrar y a caminar de la mano de sus candidatos a legisladores. Esta vez la calma está presente, la Gobernadora retomó su agenda de gestión en soledad, aceitando visitas en distritos oficialistas donde Cristina resultó ganadora. Mientras tanto, su primer candidato a senador nacional, Esteban Bullrich, cortó el cordón umbilical y caminó solo. Visitó varios distritos y hasta se animó a desafiar a Cristina a un debate público. El diagrama de Cambiemos.

    Dato no menor es que Bullrich, reciente Ministro de Educación de la Nación, no se privó de utilizar sus contactos y hacer campaña en escuelas de Berisso y Chivilcoy. Acción curiosa dado que desde el Gobierno nacional y Cambiemos salieron a condenar e indignarse con la propuesta de gremios docentes de llevar la desaparición de Santiago Maldonado a los colegios. El sucesor de Bullrich en la cartera nacional educativa, Alejandro Finocchiaro, salió airado y molesto a calificar la intención como “gran canallada”, una “irresponsabilidad, una grosería y un enanismo intelectual” que dijo nunca haber “visto”. Pero, cosas de la vida, obvió, quizás hasta a propósito, mencionar siquiera que el candidato de su espacio ya había hecho campaña adentro de las aulas con los alumnos presentes. Más allá de esas discriminaciones, por ahora la cautela reina en Cambiemos. Si bien en los principales despachos de Calle 6 aseguran que “será una elección reñida”, ponen sus fichas en ganar la elección. Diferencias de criterio en campaña.

    Desde el otro lado del río, en Unidad Ciudadana la ansiedad parece ser la protagonista. Conscientes de que el triunfo en las PASO fue ajustado, aceitaron su estrategia electoral y aceleraron la marcha. Cristina mantiene una agenda intensa, visita distritos del Conurbano y del interior rodeada de más candidatos e intendentes. Como se dijo en columnas pasadas, Unidad Ciudadana dará más lugar a los alcaldes y candidatos en este tramo de la campaña. Es cierto que la expresidenta tomó el regalo que le hicieron Mauricio Macri y Vidal con la demora de la formalización de su triunfo y la capitalizó con el acto que hizo en el Microestadio del Club Atenas, en La Plata. Desde allí lanzó “campaña ciudadana”, la forma en la que ese espacio intentará contrarrestar el poder mediático y de recursos que tiene Cambiemos en este tramo electoral. En la capital bonaerense, la expresidenta resaltó: “Unidad Ciudadana hizo lo que hizo sin recursos, sin medios, es más, con los medios en contra (…) La Gobernadora está en todos los programas de televisión (…) En épocas de la pos verdad, siempre me pregunté si se podía ganar una elección sin pisar un set de televisión, y lo hicimos”. Si bien hay algo de cierto en la forma de campaña que llevó CFK para las PASO –“Cristina ganó haciendo campaña con un celular”, dijo el radical K Leopoldo Moreau–, ahora el desafío es mayor, porque el triunfo, aunque triunfo al fin, es mínimo o volátil. Por un lado, como anticipó ANDigital, el salto a los medios será una opción para tener más llegada. La presencia de intendentes y mayor protagonismo de Jorge Taiana es parte de esa nueva estrategia, como así también la posibilidad de que CFK otorgue alguna entrevista. Es cierto que voceros de Unidad Ciudadana y la producción de Susana Giménez estuvieron negociando la posibilidad de una entrevista, que al final no se va a dar, pero no es menos cierto que era una posibilidad entre varias que aún están sobre la mesa. Nuevos senderos de cara a octubre.

    Pero, además de la nueva estrategia comunicacional, un dato importante destacó Cristina desde La Plata: “Para octubre vamos a reiterar todos los pedidos que hemos efectuado a la Justicia Electoral (…) Queremos poder acceder a una auditoría del software en el cual ingresan los datos”, adelantó. Fuentes de Unidad Ciudadana alertan sobre una posible nueva manipulación de datos en octubre o alguna “maniobra similar”. Para eso, quieren estar protegidos y cautelosos ante cualquier contingencia ya que la experiencia de las PASO también mostró errores propios, como en el control de las mesas testigo y el papel de los fiscales. Se sabe que en octubre no se podrá conjeturar o jugar con la idea de un “empate técnico”. El que gana por un voto, gana y, además, se lleva el segundo candidato a senador nacional. Con los resultados de las PASO y con la distancia que Cristina y Cambiemos sacaron por sobre Sergio Massa, CFK y Esteban Bullrich ya son senadores, salvo una catástrofe. La pelea de fondo, y en la cual focalizará Unidad Ciudadana, es la segunda banca: Jorge Taiana o Gladys González. El “voto útil”, esa segunda banca es motivo para que muchos intendentes, legisladores, concejales, armadores y candidatos del randazzismo hayan hecho público su apoyo a Unidad Ciudadana. El peronismo y sus dilemas.

    Inevitablemente, Florencio Randazzo vuelve a tomar protagonismo de cara a octubre, aún con su escueto 5,94 % que logró en las PASO. Día por medio, el líder de Cumplir tiene que quitar varias sillas de su mesa por las fugas que se dan, desde su espacio hacia Unidad Ciudadana. De los diez intendentes que lo apoyaron en su lanzamiento, seis ya no asisten a sus encuentros, trabajan en lo local con el espacio de Cristina y, obviamente, por su candidatura. El cimbronazo más resonante se dio esta semana cuando el alcalde de Hurlingham, Juan Zabaleta anunció por Twitter su alejamiento de Cumplir y su apoyo a Cristina. El hecho no fue menor, ya que “Juanchi” conformaba la línea de escuderos de Randazzo, junto a los jefes comunales Gabriel Katopodis (San Martín) y Eduardo “Bali” Bucca (Bolívar). La sangría es más que evidente, pero Randazzo se niega a admitirla en público y hasta incluso en privado. Aduce que quienes hablan de apoyar públicamente a Unidad Ciudadana “puertas para adentro” le dicen lo contrario. Lo que no observa el chivilcoyano es que para una elección, donde la gente es la que vota, pesa mucho más lo que se diga ante los medios de comunicación y las redes sociales. Pero Randazzo vive en un espejismo, no escucha a los alcaldes propios que alguna vez confiaron en él y lo observaban como alguien que podía “renovar” el peronismo. Le pidieron autocrítica; no la hizo. Le pidieron contención; no lo hizo. Le pidieron dejar de hacer campaña hablando de Cristina como un “despechado”; tampoco lo hizo. Randazzo sigue hablando en contra de la expresidenta como baluarte de campaña. Habla de disputar el 2019, cuando en el 2017 su espacio se reduce día y día. Habla de renovación, pero será difícil posicionarse en ese papel. En la política y, más aún, en el peronismo, o se tienen votos o se tiene territorio: por ahora, Florencio carece de ambos y el 2017 dirá que es Cristina quien tienen los votos del peronismo bonaerense, gane o pierda en octubre. La inmovilidad de una estrategia.

    Algunas versiones sostienen que el ocaso de Randazzo está cerca y afirmaron que al menos se reunió tres veces con Máximo Kirchner para barajar una salida elegante y declinar su candidatura, un pedido que el grueso de los intendentes del Conurbano hace en público desde horas después de las PASO. Pero, ante los rumores, el chivilcoyano respondió con una entrevista a Perfil en la que no sólo negó esas versiones, sino también todo el escenario adverso que tiene en su espacio. Eso sí, pulió nuevas críticas a Cristina. El factor Randazzo es muy importante para Unidad Ciudadana: de ese espacio es desde donde deberían provenir la mayor cantidad de votos para soñar con un triunfo en octubre. También se apunta a sacarle algunos votos a Sergio Massa, al Frente de Izquierda y al voto en blanco, pero en una simulación de ballotage, es del randazzismo desde donde pueden obtener más rédito, por eso es que Cristina peronizó un poco más su campaña.

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