20 Jun. 2018 | 22:03
20 Jun. 2018 | 22:03
Bitácoras bonaerenses

El peronismo y otro intento de amplia unidad

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  • Desde la conducción del PJ bonaerense, Menéndez afina sus pasos y quiere lograr una cumbre entre Cristina y Massa. Por su lado, Insaurralde no se queda quieto y ya concretó un asado con Máximo. Surge un nuevo sendero de búsqueda de unidad de cara al 2019.

    El joven 2018 trae sobre el tablero viejas escenas de los años que pasaron, en una gran aldea peronista que sigue padeciendo el síndrome de abstinencia de poder desde el 2015. El verano siempre es protagonista de roscas, postales y asados políticos donde se comienzan a diseñar los pasos a seguir en el año que arranca. A paso acelerado, la primera semana hábil de este 2018 mostró dos movimientos sobresalientes que apuntan a nueva búsqueda de unidad. Otro intento de un peronismo balcanizado que sigue preso de sus egos e individualismos, mientras Mauricio Macri y María Eugenia Vidal ya dan casi por sentado una reelección a sus mandatos. Nuevos intentos y van...

    Esta semana que pasó otro capítulo se dio en la búsqueda del PJ bonaerense para lograr cimentar las bases de una unidad sustentada en los brazos del partido. Sin perder el tiempo, conciente de que su mandato es de un año, el titular del espacio a nivel provincial, e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, fue hasta Pinamar a reunirse y sacarse una foto de alto contenido político con Sergio Massa. La foto fue una gran señal, algo que en los últimos años no había sucedido en la institucionalidad del partido, que hasta el 17 de diciembre de 2017 estuvo comandado por Fernando Espinoza, de reconocida estirpe kirchnerista. Desde que asumió al frente del PJ bonaerense, el “Tano” anunció sus intenciones de abrir las puertas del partido para todos aquellos que se fueron en los últimos años “sin importar quién sea”. El jefe comunal, extravagante y amante de las redes sociales, afinó los canales de comunicación para lograr la reunión/foto con el tigrense. La negociación se dio entre dos viejos conocidos que incluso compartieron caminatas en el incipiente Frente Renovador. En febrero de 2014, el merlense abandonó el massismo, molesto por el arribo a ese espacio de su archienemigo a nivel local, el entonces intendente Raúl “Vasco” Othacehé. El “Tano” coqueteó con el PRO antes de ser el candidato del FpV y lograr destronar al “Vasco” de la intendencia de Merlo. “El peronismo puede albergar a sectores del Frente Renovador, incluso Sergio Massa, o de Cumplir, incluso Florencio Randazzo”, dijo Menéndez en una entrevista por esas horas. Su objetivo es claro, amplio, ambicioso. Antes de asumir, a fines de noviembre, mantuvo un encuentro con Randazzo y el diputado nacional Eduardo “Bali” Bucca, uno de los pocos alfiles que aún responden al chivilcoyano. En plena campaña para llegar el PJ bonaerense, el merlense dio señales de lo que sería su impronta de gestión. Abrir la tranquera del rancho peronista.

    Pocas horas después, cuando el universo peronista y sus analistas pensaron que la “nueva hora” iba ser sin los “K”, tal y como Massa y Randazzo habían dejado trascender como condición de acercamiento, otro movimiento se dio sobre el tablero. Martín Insaurralde, alcalde de Lomas de Zamora y pieza clave para ubicar a Menéndez al frente del PJ bonaerense y destronar a Espinoza, concretó un asado hermético con Máximo Kirchner. El dato deja mucha tela para cortar. Por un lado, Insaurralde además se muestra como el aliado de María Eugenia Vidal en la Legislatura bonaerense, donde con unos pocos –pero notorios– movimientos ayudó a Cambiemos a aprobar rápidamente el Presupuesto 2018, la Ley Impositiva y el Pacto Fiscal con Municipios y, en las dos sesiones extraordinarias de fin de año, la polémica reforma jubilatoria para empleados del Banco Provincia, entre otras leyes de suma importancia. Asimismo, en varios despachos legislativos y municipales del peronismo observan sobre una jugada del lomense en el tablero del PJ bonaerense. Al concretar la alianza entre intendentes de la primera y la tercera sección electoral e imponer la fórmula Menéndez-Fernando Gray, Insaurralde logró destronar a Espinoza de la conducción del partido y posicionarse como un referente de la tercera en la vieja interna que mantuvo con el matancero. También ubicó al “Tano” como presidente rotativo del partido, junto a Gray, en una suerte de intención de esmerilar su carrera por la Gobernación 2019, que el lomense también tiene como objetivo. Jugadas de ajedrez sobre el tablero.

    En el asado del Quincho de Parque Lomas que tuvo Insaurralde con Máximo Kirchner, el diputado nacional Rodrigo “Rodra” Rodríguez y el diputado bonaerense Federico Otermín, además de la buena carne se cocinó parte de una estrategia más ambiciosa para todo el arco peronista, que también incluye al kirchnerismo. “Martín y Máximo vienen hablando bastante durante el año y desde diciembre en particular”, aseguraron desde tierra lomense. En ese tono, en una larga sobremesa, los comensales profundizaron sobre tres ejes fundamentales: la articulación entre el PJ y Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires; unidad en acción, con una juntada masiva de firmas contra la reforma previsional que fue aprobada en el Congreso, nuevas acciones en conjunto y el armado de reuniones entre equipos técnicos de los intendentes y UC para trabajar en conjunto. “La reunión es la confirmación de que van a estar juntos de cara al 2019”, aseguraron las fuentes del encuentro. “Siempre que se juntaron ellos dos pasaron cosas luego”, agregaron. Dato no menor, durante el 2017 el acercamiento entre ambos dirigentes fue clave para el apoyo de los intendentes a la candidatura de Cristina. Por su lado, y también como una forma de hacer contrapeso a Menéndez, Insaurralde gestó sus propios movimientos para buscar la unidad del PJ bonaerense que, en su visión, incluye a todos los sectores del kirchnerismo. El andar político del lomense.

    “Tenemos que construir un gran frente electoral para 2019 (…) “Cristina tiene una gran representación (…) Coincide con el PJ de la Provincia que en esta etapa que hay que discutir ideas, no nombres”, dijo en una entrevista Insaurralde. “Veo una posible reunión entre Cristina y Massa”, expresó deseoso hace unos días Menéndez. Un encuentro entre los dos dirigentes sería de gran peso político en todo el territorio nacional, aunque por el momento es muy difícil que se concrete. “Sigue siendo la líder del peronismo que más adhesión popular tiene”, enfatizó el “Tano” sobre Cristina, aunque aclaró que “no se imagina" que “se postule como candidata en 2019”. Postulaciones que van de la mano con lo que la propia CFK dijo sobre 2019: “Voy a hacer todo lo posible para que en 2019 otro argentino llegue a la Casa Rosada para representar el mandato popular”, aseveró la actual senadora nacional en un acto en Avellaneda el 28 de diciembre. Discutir nombres hoy sería contraproducente para todo cualquier intento de unidad del peronismo. Si las puertas se tienen que abrir de par en par, los pasos tendrán que ser efectivos y lejos de las aspiraciones individuales de cada actor. Por el momento, Menéndez acelera sus pasos y quiere concretar lo más rápido posible una cumbre entre intendentes y legisladores massistas con los del peronismo. Hasta ahora la fecha probable es este jueves 11, aunque muchos jefes comunales afirman “no saber del encuentro” y otros del Frente Renovador salieron a bramar y recordar que “su límite son los k”.

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