21 Apr. 2018 | 14:27
21 Apr. 2018 | 14:27
Bitácoras bonaerenses

Vidal y la estrategia los “docentes buenos” y los “docentes malos”

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  • La gobernadora irrumpió en la disputa paritaria y comenzó la ofensiva comunicacional de la Provincia contra los gremios. El rol del Ministro de Asuntos Públicos. Antecedentes y las opciones de los sindicatos.

    Vidal en una de la presentaciones televisivas de los últimos días.
    Vidal en una de la presentaciones televisivas de los últimos días.

    Una nueva pulseada, una nueva discusión mano a mano. Tras casi un mes y medio del inicio de clases, la gobernadora, María Eugenia Vidal, irrumpió en el escenario tenso de la paritaria docente, para -como en años anteriores- inclinar la balanza y acorralar a los gremios docentes ante la opinión pública para cerrar el conflicto. La irrupción de “Mariu” no es casual, no es producto del impulso o de las emociones. Su aparición está certeramente programada es pos de concluir la pulseada en favor del discurso de la administración bonaerense. Al igual que el 2017, año electoral, ultra conflictivo, con 17 días de paro y con la famosa frase de la gobernadora, que al calor de la tensión, les apuntó a los docentes: “Que digan si son kirchneristas”. El duelo, versión 2018.

    El gran logro de Vidal para su estrategia de negociación con los gremios docentes tuvo el año pasado dos grandes objetivos de impacto en la opinión pública: encasillar a los gremios docentes con el mote de kirchneristas, para cimentar la idea de que sus pedidos salariales estén signados por una intención política. Y, realizar una división implícita ante la sociedad, entre los “docentes malos”, que están afiliados a algún gremio y son los que realizan paro, y, los “docentes buenos”, los cuales -según su discurso- son esos maestros y maestras que “van a dar clases igual” aunque la paritaria no esté cerrada. Similar al año pasado, Vidal inició su aparición sobre el escenario con una conferencia de prensa realizada desde el SUM de la gobernación, junto a sus ministros de Economía, Trabajo y el titular de la Dirección General de Cultura y Educación, en ese momento Alejandro Finocchiaro. Tras la defensa de la oferta realizada por su administración y la repercusión de su palabras por todos los medios periodísticos. MEV comenzó un raid de entrevistas por las corporaciones mediáticas, en especial las que son afines a Cambiemos. El éxito de Vidal, para su estrategia, se dio en la creación de un sentido común que se expandió por gran parte de la sociedad, que apunta a estigmatizar a los gremios docentes y ese paralelismo entre “buenos” y “malos”. Además, de forma precisa la gobernadora con sus palabras, con las entrevistas a medios aliados, apuntó a deslegitimizar los paros convocados por los sindicatos de maestros. El objetivo real.

    Este año el escenario es distinto, los gremios docentes sintieron el golpe del 2017, vieron que el discurso de Vidal hizo efecto, ahora los docentes, producto de la expansión de esa creación de sentido común, temen ir al paro, temen ser estigmatizados y las bases de los gremios dudan de su efecto real. “Con los chicos en las aulas”, esa frase que también le sacó el lustre Daniel Scioli, como así la aún vigente: “No pongan a los chicos como rehenes”. El 2018 la oferta de Provincia es del 15 por ciento, con distintos adicionales (el 2017 el monto fue del 18 por ciento en principio, que cerró en 24 por ciento, tras seis meses de conflicto). Es cierto que la situación del país no es mejor que el año pasado, más allá de algunos indicadores. Los tarifazos siguen sacudiendo el bolsillo de los ciudadanos y la inflación sigue creciendo. Sin embargo, los docentes actuaron con mucha cautela este año. Hasta la fecha, realizaron dos fechas de paro, tres días en la suma. La adhesión a las medidas de fuerza ha perdido impacto y los dirigentes gremiales lo saben. La Carpa Blanca que armaron junto a estatales duró menos de 24 horas, el bocinazo convocado para el 20 de marzo no tuvo el impacto esperado y la marcha realizada -también junto a estatales de ATE- no tuvo convocatoria de otros años. El poder de fuego debilitado.

    En ese escenario, Vidal nuevamente irrumpió sobre el escenario, pero esta vez su pape fue más moderado, menos agresivo, aunque sin dejar de lado la confrontación. En la conferencia de prensa del miércoles 4 de abril, la Gobernadora apeló más a la moderada diplomacia. Aprovechó que los gremios estatales como UPCN, Fegeppba y la intervenida SOEME, aliados a su gestión, aceptaron la oferta del 15 por ciento y los adicionales, para presionar a los docentes a firmar sobre ese monto. Pero además, en una jugada discursiva y comunicacional quirúrgica y amparada en la alta imagen de credibilidad que tiene, Vidal aseguró que la oferta a docentes llega a un 18 por ciento. Según la Gobernadora, el 15 por ciento más cláusula de revisión por la inflación, un plus por presentismo de hasta 6 mil pesos, un plus de 3 mil pesos por capacitación y un aumento del 57 por ciento en concepto de material didáctico, llegan a sumar un 18 por ciento. El porcentaje es engañoso, no es salarial, pero el objetivo de la gobernación y sus estrategas era instalar que ese monto es el ofrecido a los gremios docentes. El papel de Vidal fue instalar esa idea, hablar sin ser agresiva o sonar autoritaria y si hay que lanzar una acusación, hacerlo en modo diplomático. Para la diplomacia dura, a diferencia del año pasado, ahora existe el ministro de Asuntos Públicos, Federico Suárez, una especia de alter ego de Vidal. El vocero de la gobernación estuvo presente en todas las conferencias de prensa que dieron los funcionarios bonaerenses luego de las reuniones paritarias. Su rol, hasta ahora siempre fue crítico, el más duro. Distinto al de otros ministros como Hernán Lacunza (Economía), Marcelo Villegas (Trabajo) y el siempre callado e incómodo Gabriel Sánchez Zinny (Dirección General de Cultura y Educación). De hecho, en la conferencia de prensa con Vidal, Suárez arremetió duro: “Todos sabemos que algunos dirigentes sindicales docentes profesan su ideología kirchnerista, y nos parece muy bien. Pero nosotros no nos sentamos en la mesa como Cambiemos. Nos sentamos como representantes del Estado provincial”. La secuencia comunicacional para deslegitimar el reclamo docente se completó nuevamente con la separación entre “docentes buenos” y “docentes malos”. “El problema no son los docentes, son los dirigentes gremiales”, dijo “Mariu” en una de las entrevistas televisivas que realizó. El juego comunicacional.

    El conflicto tuvo su primera tensión extrema, Vidal apareció en los medios y pasó a la ofensiva. Los gremios docentes dan pasos medidos, con temor, el efecto discursivo los afectó. Más allá de las medidas de fuerza tradicionales, una estrategia potable para los docentes es jugar la partida en el terreno de Vidal: los medios de comunicación. Pero con un rasgo muy importante, sin que Roberto Baradel (titular de Suteba), sea el que protagonice la versión de los docentes ante los medios periodísticos. El ampliar la cantidad de protagonistas les servirá a los sindicatos a esmerilar el blanco fácil para la administración Vidal: apuntar a la figura de Baradel, que el sciolismo ya demonizó y lo continuó el vidalismo. La irrupción de María Laura Torre, secretaria adjunta de Suteba; Miguel Díaz, titular de Udocba o la misma Mirta Petrocini de la FEB, encabezando el raid mediático, puede darle otro aire a los docentes. Además, dato no menor, la gente comienza a quejarse de las políticas de Cambiemos, los tarifazos y la inflación, y de a poco, Vidal comienza a ser también blanco de esas críticas.-

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