20 Sep. 2018 | 03:43
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Informe especial

Este miércoles comienza el juicio por el crimen de Ángeles Rawson

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  • El único imputado es Jorge Mangeri, el portero del edificio donde vivía la joven de 16 años de edad. La estrategia de la defensa del acusado apunta a derribar la causa por las importantes irregularidades cometidas en el proceso investigativo y en la toma de declaraciones testimoniales. El inicio es a las 9 horas.

    CAPITAL FEDERAL (ANDigital) Este miércoles a partir de las 9 horas comenzará el debate oral y público por el asesinato de la joven Ángeles Rawson, de 16 años de edad, en el Palacio de Tribunales ubicado en la calle Talcahuano al 550, de la Capital Federal, juicio que será televisado en directo y podrá observarse a través del portal Centro de Información Judicial, que lo transmitirá en vivo.

    El único acusado por este crimen es Jorge Mangeri, quien se desempeñaba como encargado del edificio en donde la víctima residía junto a su familia, en el primer departamento de la planta baja de la calle Ravignani 2360, ubicado en el barrio porteño de Palermo. Mangeri fue procesado por la Fiscalía por “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado por haber causado un grave daño a la salud física y femicidio agravado criminis causae”.

    Apodada ‘Mumy’ por sus amigos, el martes 11 de junio de 2013 la joven fue encontrada sin vida entre la basura por operarios de la CEAMSE de José León Suárez. El horario del hallazgo del cuerpo es uno de los puntos oscuros que aún genera dudas, debido a que existen dos versiones.

    La primera de ellas, la oficial, indica que la menor fue encontrada al mediodía, aproximadamente a las 11:30 horas. Pero un testigo puso en duda esta interpretación ya que el 11 de junio, a las 10:03, publicó en una red social que la joven sería encontrada sin vida en un camión de basura:

    Ángeles salió de su casa en la mañana del lunes 10 de junio de 2013 y se dirigió a su clase de gimnasia, que comenzaba a las 9 en un predio lindero al del CEAMSE, del barrio porteño de Colegiales. La joven sólo tenía que caminar 9 cuadras para llegar hasta allí.

    Sus amigas declararon que ‘Mumy’ asistió a la clase y que al salir de la misma, aproximadamente a las 10, se dirigió a su casa. Además, una cámara de seguridad registró a la menor yendo a hacer ejercicio. La hora en la cual pasó caminando por allí data de las 08:48 y su regreso quedó documentado a las 10:05.

    En la causa también obra otro video perteneciente a la cámara de seguridad del edificio contiguo al de la víctima. La imagen acredita que Rawson ingresó a Ravignani 2360. Incluso se puede ver cómo metió su mano izquierda en el morral buscando las llaves de acceso para abrir la puerta principal.


    Las dudas

    Todos los lunes Ángeles regresaba de gimnasia a su casa para bañarse, comer e ir al colegio Instituto Virgen del Valle, al que ingresaba a las 13 horas y del que se retiraba a las 18. Luego cursaba inglés en el Instituto Cultural Inglesa, con sede en el barrio de Belgrano.

    Su jornada finalizaba a las 21, cuando se retiraba del instituto y llegaba a su casa, alrededor de las 21:15.

    Pero esa noche no regresó, y según las declaraciones del padrastro Sergio Opatowski, fue allí cuando comenzaron a preocuparse por el paradero de la joven. Al día siguiente, cuando se encontró su cuerpo, se abrió una causa instruida por la fiscal María Paula Asaro, que fue cuestionada por la defensa del acusado dando cuenta de que eran graves las irregularidades en las que incurrió la funcionaria judicial.

    En primer lugar, dispuso la detención de Jorge Mangeri el 14 de junio, luego de tomarle declaración a los familiares de la víctima. Lo que la defensa del acusado cuestionó es que Asaro no había reunido los elementos suficientes para procesar al portero de Ravignani, quien primero pasó a declarar como testigo y, pocas horas después, era el principal sospechoso.

    Mientras el portero declaraba en la Fiscalía, y aún no tenía abogado, la Justicia periciaba su automóvil Ford Megane en busca de rastros de la menor. También se conoció que desde el celular de ‘Mumy’ se realizó el día lunes a las 10:30 un llamado a una entidad bancaria. Desde el entorno de Mangeri aluden a que la fiscal pasó por alto esta pista.

    A pesar de las dudas, en horas de la madrugada Asaro labró un acta de confesión en la que se da cuenta de que Mangeri se habría autoincriminado, haciéndose responsable por el asesinato de la menor. Esta confesión se habría realizado tras su declaración en Fiscalía.

    Para rebatir este escenario adverso, la defensa apuntó a que la fiscal le tomó una declaración testimonial a Mangeri, que en realidad resultó tener carácter de indagatoria.

    La funcionaria había manifestado que “el portero mostró dudas y nerviosismo al momento de declarar”, lo que para la defensa resultó ser un claro atropello del principio de objetividad y se habría perdido en esa instancia la imparcialidad de la instructora.

    “Asaro ubica a Mangeri declarando bajo juramento de decir la verdad, cuando debió haber solicitado que el juez le reciba declaración indagatoria o en su caso continuar colectando elementos probatorios en el legajo y no vulnerar el principio del artículo 18 de la Constitución Nacional, que da cuenta de que nadie puede declarar en su contra”, explica el abogado defensor en uno de los fallos de la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, al que tuvo acceso ANDigital.

    Otro de los cuestionamientos de la defensa (antes encabezada por Miguel Ángel Pierri y ahora llevada a cabo por Adrián Tenca) se basa en que el 15 de junio de 2013, el día posterior a la detención de Mangeri, se le extrajo sangre, vello púbico y cabello para cotejar con las muestras que se encontraban en el Laboratorio Químico de la Policía Federal. Lo llamativo resultó ser que la defensa no fue notificada sobre el inicio de los exámenes hasta 2 días después, es decir el 17 de junio, y es por eso que no se pudo controlar la prueba en tiempo y forma, lo que demuestra poca transparencia en el proceso.

    Una queja central en la cual Mangeri y su abogado basan el pedido de nulidad del proceso y fundan la hipótesis de “causa armada”, apunta a que el portero ingresó a declarar con una gorra de la Policía Federal y con un chaleco de esa misma fuerza, algo que desde el entorno del imputado entienden como ilegal y hasta insólito.

     

    Además el acusado denunció que sufrió apremios ilegales por parte de la policía. Esa causa se tramitó en otro juzgado. Una imagen previa a su detención, que fue tomada por un canal de televisión, lo muestra a metros del edificio de Ravignani sin herida alguna. Horas más tarde, al ingresar a la fiscalía de Asaro, presentaría lesiones en su rostro y, según los informes médicos, en otras partes de su cuerpo.

    El caso tomó ribetes de tanta popularidad que incluyó la difusión de una serie de imágenes del momento del hallazgo del cuerpo de Ángeles, publicados por un matutino sensacionalista, e incluso se hizo público un video que muestra a Sergio Opatowski, padrastro de la víctima, asegurando que a Mangeri “yo lo quiero mucho, a mí no me hizo nada. Si lo veo, le doy un abrazo. Si se le voló una chapa, que lo ayuden, no soy partidario de matar a nadie ni de vengarme”.

    Esperemos por una pronta y objetiva resolución. (ANDigital)

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