20 Oct. 2019 | 12:13
20 Oct. 2019 | 12:13
En los Tribunales de Morón

Condenaron a 18 años a preceptora y profesor que armaban tríos sexuales con alumnas

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  • Los condenados son María Julia Asselborn y Luis Gabriel Sili. Fueron acusados por cometer abusos reiterados en 2015 sobre alumnos de la Escuela Secundaria Nº 20 de Luján. Sin embargo, los hechos se concretaron en Merlo. Los detalles.

    Fachada de los Tribunales de Morón.
    Fachada de los Tribunales de Morón.

    MORÓN-BUENOS AIRES (ANDigital) Luego de transitar 4 años de padecimientos, finalmente fueron condenados a 18 años de prisión la preceptora María Julia Asselborn y el profesor de educación física Luis Gabriel Sili, luego de que se comprobara que ambos realizaban tríos sexuales con alumnas, menores ellas, en la casa de Sili, en Merlo.

    Tras intensas jornadas de debate oral y público, el Tribunal Oral Criminal Nº 6, a cargo de los jueces Andrea Bearzi, Alejandro Rodríguez Rey y Cristian Toto decidió condenarlos a esa cantidad de años, cuando la fiscal que investigó el hecho, Daniela Barroso, había pedido de 22 años de cárcel por haber realizado tríos sexuales con dos alumnas de la Escuela Secundaria Nº 20, de Luján, donde ambos trabajaban.

    Existe una tercera víctima, por quien en un principio la justicia les imputó su rapto, que logró escapar de la puerta de la casa de los acusados, pero eso no pudo ser probado en el juicio, con lo cual se retiró ese cargo.

    La Fiscalía había pedido condena para la preceptora y el profesor por considerar que ambos incurrieron en el delito de “promoción de la corrupción de menores agravado por ser el autor encargado de su educación o guarda, en concurso ideal con el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado”.

    Durante el juicio, y en sus testimonios, ninguno de los dos imputados negó los hechos, pero los justificaron a su manera: mientras Asselborn manifestó que era víctima de violencia de género por parte de su pareja, y por eso accedía a convocar a las chicas a participar de los encuentros sexuales, Sili reconoció haber estado con ellas, pero negó conocer que eran menores de edad y habló de “relaciones consentidas”.

    De acuerdo al relato de las jóvenes, a Asselborn la tenían como “una preceptora copada, que podía sacar las faltas, corregir las notas, que se ponía del lado de los alumnos”, captando de esa manera la atención de las chicas, a quienes incluso les contaba sus peleas e intimidades.

    Ambas chicas sufrieron intentos de suicidio tras los hechos: una de ellas tomó un frasco de pastillas y la otra fue encontrada por su prima, en el baño, con una cuchilla, a punto de lastimarse.

    Tras el fallo, la fiscal Barroso le manifestó a Clarín que “por más que las chicas finalmente no fueron prostituidas, el abuso, las vejaciones que vivieron y los videos que se encontraron fueron actos idóneos para el desarrollo anticipado de la sexualidad de las chicas, que las vulnera y predispone para que las corrompan”.

    La madre de una de las víctimas habló con el portal Primer Plano Online y señaló que “si bien estoy conforme con la condena, el daño ya está hecho”, y remarcó que “para nosotros hoy se cierra un capítulo y lo que más espero es que mi hija pueda arrancar una nueva vida”.

    En la audiencia previa al fallo, ambos imputados –quienes se encuentran con prisión preventiva desde 2015– pidieron hacer uso de la palabra ante el Tribunal. La preceptora señaló que “hace cuatro años que estoy detenida, mi hija me está esperando y, más allá de que no están las víctimas, pido perdón por lo sucedido”. Sili, por su parte, se declaró inocente de los delitos que le imputan y pidió “que se haga justicia”.

    Las defensas de ambos acusados pidieron su absolución pero con fundamentos distintos. En el caso de Asselborn, el abogado Hugo Oberti solicitó que quede libre de culpa y cargo “puesto que hubo consentimiento” en la relación con las denunciantes. “No veo dónde está el abuso si fue más de una vez”, expresó, y esgrimió que “las víctimas se han desarrollado sexualmente sin inconvenientes”.

    En el caso de Sili, el defensor Sergio Javier Hernández también solicitó la absolución y la inmediata libertad, aunque reparó en que, si los jueces no lo comparten, sea condenado por estupro (un delito sexual que se produce cuando una persona, generalmente mayor de edad, mantiene relaciones sexuales con una persona de entre 12 y 18 años prevaliéndose de superioridad, originada por cualquier relación o situación), pero sólo para uno de los hechos que le imputan.

    “La voluntad (de las víctimas) no se vio viciada”, señaló el letrado, al tiempo que reveló que, por la calificación legal que le imputan, “ha tenido una vida carcelaria complicada” desde que está con prisión preventiva, alojado desde finales de noviembre de 2015 en San Martín, mientras que Asselborn está en el Penal de Magadalena. (ANDigital)

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