10 Aug. 2020 | 08:33
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Sospechas en la investigación

¿Dónde está Facundo Castro? Irregularidades y contradicciones presuponen una desaparición forzada

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  • Se trata del joven de 22 años de quien nada se sabe desde el 30 de abril pasado. Su madre duda de la Policía Bonaerense y pide que la causa derive en la Justicia Federal. Por lo pronto fue aceptada como querellante.

    Facundo Astudillo Castro.
    Facundo Astudillo Castro.

    CORONEL PRINGLES-BUENOS AIRES (ANDigital) Facundo José Astudillo Castro, de 22 años de edad, está desaparecido de su hogar en la localidad de Pedro Luro, en el partido del sur bonaerense de Villarino, desde el 30 de abril, último día de contacto con su madre, Cristina Adriana Castro Alaniz, quien realizó la denuncia el 5 de junio, ante el tiempo transcurrido sin conocer su paradero.

    Desde esa fecha nada se sabe del joven pedrolurense y su madre comenzó la búsqueda, encontrando en el camino testigos que se contradicen y pocas respuestas de la Justicia para dar con Facundo.

    Este martes, los abogados de la familia presentaron dos escritos: uno en la Justicia Federal y otro en el Fuero Penal bonaerense, solicitando a la jueza de Garantías Nº 3 de Bahía Blanca, Susana Calcinelli, constituir a Castro Alaniz como particular damnificado y que se decline la competencia de la causa en la Justicia Federal.

    En la reconstrucción de los hechos, se sabe que Facundo se comunicó en la mañana del 30 de abril con su madre y emprendió un viaje comúnmente denominado “a dedo”, desde Pedro Luro hacia Bahía Blanca, con el objetivo de retirar algunas pertenencias del domicilio de su expareja. De allí en más nada se supo de él.

    A partir de ese momento, y hasta el tiempo de la desaparición de Facundo, comienzan a ocurrir una serie de sucesos que hacen pensar a la madre que nada está claro y que se trata de un caso típico de desaparición forzada de persona.

    Publicado por Cris Castro en Martes, 7 de julio de 2020


    Aquella mañana de su partida, y en cercanías a la localidad de Hilario Ascasubi, también en el partido de Villarino, Facundo subió al vehículo de Nancy Moncada, quien se ofreció a llevarlo y declaró haberlo dejarlo en el acceso principal de Mayor Buratovich –siempre en el partido de Villarino–, sobre la Ruta 3.

    En la sede de la Ayudantía Fiscal de Villarino obra el expediente caratulado como “averiguación de paradero”, allí los agentes policiales Jana Jennifer Curruhinca y Mario Gabriel Sosa realizaron una declaración testimonial donde manifestaron que alrededor de las 10 horas del 30 de abril, en recorrida preventiva de delitos, divisaron en la calle San José Obrero y la intersección de la Ruta Nacional 3 al joven hoy desaparecido, a quien demoraron por violación de la cuarentena dispuesta poco más de un mes antes, y a labrarle un acta en dicho sentido.

    Cabe aclarar que el 19 de junio pasado, personal policial de Villarino, de Defensa Civil de Pedro Luro, Cuerpo de Búsqueda y Rescate con canes “K9” del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Punta Alta, junto a los letrados del caso, intentaron realizar un rastrillaje en el lugar en el que hasta ese momento había sido informado como último punto donde se había tenido contacto con Facundo.

    Sin embargo, al arribar les indican que el lugar donde fue interceptado Facundo fue sobre la Ruta 3 y el camino de tierra, del otro lado de la ruta (con sentido a Bahía Blanca, margen derecho), hecho que no se condice con los testimonios de los agentes antes mencionados, y allí nace la primera inconsistencia en los relatos de quienes vieron por última vez al joven.

    Además de la situación irregular, al momento de definirse la tareas de la búsqueda, ingresó a sede de la Comisaría de Pedro Luro la agente Siomara Anyelen Flores, quien comentó para sorpresa de los presentes que ese 30 de abril, en horas del mediodía, en el vehículo de su padre y en circunstancias que se dirigía desde Mayor Buratovich hacia Teniente Origone –siempre en Villarino–, lo divisó a la altura de la “curva peligrosa” (a unos 6 ó 7 kilómetros de Mayor Buratovich) y detuvo su marcha para alzar a Facundo Castro, a quien dejó luego en la garita de acceso a Origone; en ese momento el joven le pidió que no le diga nada a su madre. De allí en más nada se supo del joven.

    Ese testimonio fue agregado a las actuaciones ante la ayudantía fiscal de Villarino, sin que en ningún momento fuera mencionado el testimonio de dicha agente, evidencia ésta que ese mismo día había sido remitida por parte del personal policial.

    Pero ello resulta sólo otro punto irregular más en la investigación, una serie de dichos y entredichos de agentes de la policía, y tres testigos voluntarios de Pedro Luro que nunca fueron citados por la Justicia, y que voluntariamente ofrecían su testimonio el 27 de junio pasado, le agregan una carga de incertidumbre a la que fue interpretada como una desaparición forzada de Facundo Castro.

    Los escritos presentados este martes por los abogados patrocinantes en la causa reclaman fuertemente a la Justicia pidiendo la declinación de competencia hacia la Justicia Federal y el apartamiento de la Policía Bonaerense de la Investigación.

    Como último dato, es dable mencionar que el Juzgado Federal Nº 2 de Bahía Blanca aceptó como querellante a la madre de Facundo y a la Comisión Provincial por la Memoria –ya que puede tratarse de “un hecho de violencia institucional”–, pero al mismo tiempo sigue interviniendo la jueza provincial –quien aún no se excusó ni inhibió– y la Policía Bonaerense prosigue en la investigación, a la que la familia del joven le apunta como sospechosa de la desaparición. (ANDigital)

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