21 Aug. 2017 | 09:13
21 Aug. 2017 | 09:13
Opinión / La Hora Política

Masivo castigo popular a la Corte y a Macri

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  • Duro golpe al plan de criminalizar la protesta y sumar las Fuerzas Armadas a la represión. Brutal “prueba de amor” entregando a China, por monedas, las riquezas nacionales. La semana política desde la mirada de Ricardo Fierro.

    Un duro castigo al macrismo

    El miércoles 10 de mayo fue un día histórico. El pueblo se volcó masivamente a las calles y las plazas, quiso ser protagonista, y lo fue, para decirle ¡NO! a un nuevo intento de impunidad de los asesinos, torturadores, violadores y apropiadores de niños de la dictadura. No quiere cruzarse en las calles o ser vecinos de esos genocidas. Se plantó como lo hizo cuando repudió los indultos de Menem y el Estado de Sitio de De la Rúa; como lo viene haciendo frente a la violencia contra las mujeres, o cuando se harta frente a los tarifazos, el hambre y el ajuste.

    El pueblo volvió a demostrar que es dueño de las calles y no las va a abandonar. El gobierno trata ahora de ocultar lo que quedó a la vista. Una semana de silencio de Macri. Un manijazo “institucional” en la Corte Suprema, para consumar la mayoría macrista de los jueces impuestos por este gobierno, Rosenkrantz y Rosatti, y la jueza Highton de Nolasco, que inconstitucionalmente sigue en la Corte Suprema gracias a Macri. Un llamado de la derecha de la iglesia católicaa la reconciliación con los genocidas. Reuniones, el 8 y 9 de mayo, del ministro de Justicia Garavano y sus funcionarios, con abogados de los genocidas de 798 argentinos en la ESMA, y de Patti y otros asesinos.

    El fallo del 2x1 fue un paso en el operativo para criminalizar la protesta popular, avanzar en la impunidad de los genocidas y en acuerdos con esos grupos fascistas, cambiando la ley de Defensa para legalizar la participación de las Fuerzas Armadas en la represión al pueblo.

    La extraordinaria respuesta popular ha sido un durísimo castigo a la Corte Suprema, y al gobierno de Macri y sus políticas de imponer el ajuste y la entrega con represión.

    De mal en peor

    El gobierno ha fracasado en sus planes de domar la inflación. Lo peor de la carestía se concentra en los alimentos y los tarifazos en los servicios, que golpean con más fuerza en los más pobres. La garrafa social no existe, y la que se consigue, pasó de $80 a $160, y ahora no se la consigue a menos de $220. Macri sigue macaneando con un crecimiento de la economía que solo él ve.

    El gobierno sigue sordo al reclamo de los docentes, y resiste a las paritarias que están reclamando hasta un 40% de aumento para recomponer los salarios, como en la alimentación. Los verdurazos muestran la gravísima situación de millones de pobladores de los cordones verdes de las grandes ciudades, ahorcados por la falta de tierras o los arrendamientos de los terratenientes, y el costo de los insumos para producir. Las inundaciones castigan a miles de productores del campo y a pueblos enteros, y el gobierno no hace nada.

    “Una prueba de amor”

    Con el viaje a China (y a Dubai y Japón), Macri profundiza la entrega de los recursos nacionales y la dependencia del imperialismo.

    La visita a China es “el viaje del año”, declaró Macri. Preguntada Malcorra el sentido de ese viaje, “la Cancillería” lo dejó en claro: “una prueba de amor”. Esa “prueba de amor” que le lleva Macri a la China imperialista, es la entrega de las dos represas de Santa Cruz y dos usinas atómicas a monopolios chinos, le compramos 7.000 viviendas prefabricadas, le damos el reacondicionamiento de los ferrocarriles Belgrano Cargas y San Martín. El monopolio estatal chino Sinopec es la cuarta petrolera de la Argentina. Otra petrolera estatal, Cnooc, es dueña del 20% de Panamerican y compró el 50% de la Esso. La Shandong Gold compró el 50% de Veladero (oro y otros minerales), entre otras mineras.

    Los capitales chinos se adueñan de las riquezas nacionales, imponen condiciones para el ingreso masivo de sus exportaciones, arruinando la industria nacional petrolera, de la construcción, atómica, ferroviaria, naval, etc. Chupan la sangre de la economía nacional como vampiros, y Macri los presenta como la salvación.

    En este viaje a China, Macri paró en Dubai, paraíso de la usura mundial, y le ofreció “una asociación estratégica”: un pedazo de Vaca Muerta. Sigue ofreciendo, por monedas, la soberanía energética nacional.

    Un voto de cara al futuro

    El gobierno usó la movilización del 1° de abril para golpear a las luchas populares y lanzarse a la puja electoral. Ahora el 1/A quedó atrás, desbordado por la marea popular del 10 de mayo, que castigó duro a la Corte Suprema y a Macri. Lo que más le duele a Macri, es que quedó en evidencia, para muchos, que trabaja para la impunidad de los genocidas de la dictadura. Y quedó golpeado su plan represivo, aunque no hay que subestimar su peligrosidad.

    Como si no hubiera gobernado un año y medio, Macri sigue usando la polarización con Cristina para dividir al pueblo. Es un chantaje político para forzar el voto a su favor en las elecciones.

    No es cierto que crezca la franja del medio. Crecen el malestar y la bronca por los sufrimientos que provoca el ajuste, la entrega y la represión. Cada vez se escucha más: “no llego a fin de mes”. Crece el voto castigo a Macri, sin volver atrás, buscando algo nuevo. Es lo que se recoge en la campaña de afiliación al PTP y al Partido Frente Popular.

    Tampoco es cierto lo que dijo Cristina: “La sociedad no está capacitada para leer lo que pasa detrás de las noticias”. Mientras ella pasea por Europa, esta “sociedad”, a la que ella ofende al calificarla de no capacitada, analizó muy bien el fallo de la Corte Suprema y Macri y les contestó con una profundidad maravillosa el 10 de mayo.

    En cada provincia y distrito se dan pasos hacia frentes de las fuerzas populares, democráticas, progresistas y antiimperialistas. Muestran que hay condiciones para irrumpir con fuerza en las elecciones. Así lo mostró el lanzamiento, en Santa Fe, de la candidatura a diputado nacional de Carlos del Frade, por el Frente Social y Popular, y la convención del PTP. Se formó el frente en el Chaco, y avanzan las negociaciones frentistas en Buenos Aires, Capital Federal, Entre Ríos, Córdoba, La Matanza y otras.

    Las fuerzas populares tienen a su favor la voluntad de miles de luchadores que quieren una herramienta política que enfrente la política macrista. Una gran fuerza para discutir y ganar cada voto. Para que sea un voto con futuro.

    Un voto para fortalecer la unidad para la lucha contra el ajuste, la entrega y la represión de Macri, con un plan de lucha hacia un nuevo paro nacional y multisectorial. Un voto para acumular fuerzas y conquistar un gobierno del pueblo que garantice trabajo, tierra, techo y soberanía: la Patria Nueva.-

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