24 Nov. 2017 | 11:44
24 Nov. 2017 | 11:44
Opinión

La Patria

  •   |  
  • A una semana de las elecciones legislativas, el autor llama a la reflexión sobre los valores de la república y el ser pátrio.

    Bien conocido es el significado de patria: la tierra de nuestros padres. Lugar donde nacemos, crecemos, trabajamos y desarrollamos nuestra vida. El sistema republicano es la forma de gobierno elegida por los padres fundadores de nuestra nacionalidad. Es útil para la república tener personas educadas, familia, propiedad privada, leyes justas, magistrados imparciales. También para los intereses de la república son importantes tener campos cultivados, caminos, ciudades, puertos, barcos y marinos, ejército, soldados y moneda propia.

    Lo enunciado no es nuevo, son los principios rectores de la antigua sociedad romana que marcó una cultura que ha persistido hasta nuestros días. El amor patrio es el sentimiento de pertenencia surgido de un estilo de vida en comunidad, que a todos debería incluir, todos aquellos ciudadanos nativos y por opción que valoran los intereses comunes; es el elemento que aglutina a los hombres, y que transmitido a todos hacen más fuerte a la sociedad. No puede existir patria sin ese sentimiento que tampoco debe ser confundido con el interés material. Por esa misma razón, no fueron patria ni Cartago ni Fenicia, que solo representaban a los intereses comerciales de un reducido grupo subordinado al oro. Por esa misma razón la existencia de ambos entes fue efímera comparada con otras civilizaciones que se prolongaron en el tiempo, aportando a nuestra cultura occidental los variados rasgos que nos caracteriza.

    No puede ser patria cuando solo existe el interés subordinado al numerario. Las virtudes ciudadanas, el conocimiento de la propia historia, de las raíces no pueden ser reemplazadas por el dorado metal. Pero no todos los seres piensan de esa manera.

    El grupo gobernante actual, pendiente del beneficio de los negocios, del utilitarismo, de todo aquello que movilice la economía sin importar los valores morales (el espíritu de sacrificio, la defensa del territorio nacional, sus recursos naturales, el trabajo creador, etcétera), califica como valor a todo aquello que dé beneficio numerario, considerando al ciudadano como algo descartable, de poco valor, que puede ser reemplazado por otro que cobre menos por su trabajo, reduciendo el costo. Este sistema reconoce al trabajo, a la salud, entre otros bienes humanos, como una mercancía. Tampoco entiende ese grupo de sufrimientos, de esfuerzo, de fatiga, de recompensas y derechos que fueron ganados aún con sangre y grandes sacrificios.

    Piense ciudadano, lo que le dice la “caja boba” está dirigido a que Ud. olvide esos valores y vaya en busca de un ideal que no representa los valores éticos y cristianos. La cultura del descarte es lo que pretende instalarse, se sirve al sistema o se sucumbe. ¿Es eso lo que Ud. realmente quiere? Piense y observe a su alrededor lo que está sucediendo: desocupación destrucción de la economía nacional, endeudamiento, sometimiento de la Patria a intereses financieros extranjeros, cuyos agentes que los representan son hoy miembros de Cambiemos

    ¿Cree Ud. que aman nuestra Patria, o simplemente se sirven de ella? Piense, Ud. puede salvar o contribuir a que la Patria sea otra Cartago o Fenicia ¿Quiere eso para nuestra Patria?

    volver arriba

    Política

    Economía

    Gremiales

    Municipios

    Interés general

    Policiales y Judiciales