22 Sep. 2018 | 01:00
22 Sep. 2018 | 01:00
Opinión

Economía dependiente, igual colonia

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  • Demoledor análisis del autor sobre el modelo de economía primaria y agroexportadora por la que gestiona el gobierno de Mauricio Macri.

    El proceso iniciado en diciembre de 2015, “la reprimarización de la economía” (vivido varias veces en nuestra historia) lleva en sí, debilidad manifiesta. Este retorno al principio del siglo XX, al país de las vacas y el trigo, es varias veces dependiente: 1ra del mercado, que nos quieran comprar, el precio lo ponen los compradores; 2da biológica, el efecto de las plagas sobre vegetales o animales; 3ra toxicológica, la presencia de agrotóxicos y antibióticos en carnes y lácteos; 4ta transgénicos y 5ta del clima, sequías o inundaciones. No caben dudas sobre el cambio climático, como tampoco la deforestación producida para plantar soja, signo inequívoco de deseos ganancias altísimas sin tener en cuenta las consecuencias (pauperización del suelo, erosión, etcétera), para cumplir con los deseos de la CEE. Claro que las ganancias son para las cerealeras o los pooles de siembra, pero no para el productor pequeño o quien alquila el campo, que se queda con un terreno quasi yermo. Si hasta hubo estúpidos que vendieron sus reses para plantar soja y ya no se los alquilan porque cayó el precio.

    El valor de un producto primario, es sensiblemente menor que el derivado, en este caso se puede pelear su valor, sin embargo hoy paga más impuesto el producto elaborado y no paga el primario (poroto de soja en zona de Rosario). La industrialización manufacturera es de capital importancia para el desarrollo y progreso de nuestra patria, pero a los intereses externos sumados a los locales no les importa. Los primeros porque significarían pérdida de mercado y/o competencia, pero principalmente porque nos quieren proveedores de materia prima barata, como granja compradora de productos caros y vendedora de productos baratos, algo explicado varias veces. Y los locales –cómplices de los intereses foráneos-que quieren ganancias fáciles y rápidas, aunque se muestran en La Rural portando inclusive la bandera argentina (un recurso emotivo), pero nada les importa la Patria. “Lo importante son las vacas y el trigo, la tecnología se la compramos a Japón”, ¡una gansada!, dicha por la vicepresidente de la SARA durante la puja por la resolución 125.

    En síntesis, pasamos otra vez a ser proveedores de materia prima, nos desindustrializamos al mismo tiempo que se genera un ejército de desocupados, que trabajarán de cualquier cosa –si les toca- por 5 de torta y en la más profunda miseria.

    La situación es grave, no es solo la falta de dólares, sino por los ineptos que se encuentran en los niveles más alto de la conducción del Estado Nacional, más la complicidad de gobernadores que quieren (porque les conviene a ellos), el modelo pastoril. La actual economía especulativa, tiene escasa vida porque no produce bienes de alto valor agregado, algo ya demostrado y que, aquí, tenemos capacidad para producirlos.

    Pero por las razones apuntadas más arriba, la miopía y estrechez de pensamiento –tipo Homero Simpson- deciden entregarse a esa forma de medrar. La industrialización manufacturera en las provincias no desarrolladas necesitarán mano de obra calificada, y para producirla son imprescindibles escuelas, estas al mismo tiempo inducen a pensar, esto lleva al reconocimiento de derechos y lucha por los mismos lo que genera conflictos sociales. Es la historia del mundo. Pero a esos señores prefieren tener alguien que no piense, que sirva para trabajos duros y mal pagos, sin darse cuenta que la MOC al tener mejores salarios gasta más (*), lo que traerá más ganancias para los que se oponen a la industrialización y estímulo al mercado interno.

    Por lo visto hay muchos que son “duros de entendederas”, que no ven más allá de sus narices. Dijo el Gral. José Francisco de San Martín “el progreso es hijo del tiempo”. Hay gente que quiere frenar las agujas del reloj del progreso. Lo cual es a todas luces inútil, nada es para siempre.

    Recordemos que nos están endeudando y sometiendo el pueblo al hambre, no se engañe el Gobierno: desde el tiempo de los gracos, el pueblo lucha por su libertad.


    (*) “La Argentina Industrial - Eje de la industrialización iberoamericana”. Lyndon H. LaRouche, economista estadounidense.

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