19 Oct. 2018 | 07:12
19 Oct. 2018 | 07:12
Opinión

¿Delirio o alucinación?

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  • Esta semana, en su columna, el autor vuelve a fundamentar su profundo rechazo a las políticas económicas de Cambiemos, en connivencia con los grandes pooles de comunicación. Promesas incumplidas y entreguismo.

    La función del presidente de la República es administrar el patrimonio nacional, cuidar los grandes intereses de la Patria y, además, velar por el bienestar de cada uno de los ciudadanos. No es poca cosa la tarea asignada, claro que hay mandatarios y mandatarios. Tarea difícil mantener el equilibrio para no herir susceptibilidades e intereses, o directamente poner las cosas en su lugar. Claro que esto es teoría, la práctica… es otra cosa.

    Nuestra realidad nos indica que vamos de mal en peor. Pero los funcionarios del gobierno de Cambiemos tratan por todos los medios de transmitir una imagen falsa de la realidad. Nosotros, simples ciudadanos, los que dependemos de un ingreso fijo, vemos con mucha preocupación que cada día es más difícil llegar a fin de mes. El endeudamiento que se profundiza día a día y las ollas que se destapan, nos muestran no solo que vamos hacia el abismo, sino destacan la clase de ruines que han accedido al poder en base a la mendacidad; claro está, con el apoyo de los medios masivos de comunicación.

    Una a una las promesas se han comprobado como grandes mentiras: de producir, defender el mercado interno, apoyo a las PyMEs, la construcción de escuelas y tres mil jardines, etcétera… a nada de eso. Ahora vienen con el cuento de que los jubilados y pensionados ganarán mucho más que ahora, al mismo tiempo que anuncian la disolución del FGS de la ANSES para el año entrante. Quieren volver a las AFJP, un curro mediante el cual los bancos y entidades financieras trabajarán (comisión mediante), con los dineros de los aportantes durante unos 35 o 40 años, para después pagarle al “beneficiario” una jubilación o pensión con un porcentaje que no le alcanzará para vivir; aclarando que sin garantías de que la empresa no quiebre o fugue al exterior los dineros de los aportantes (como sucedió en Chile), quedando en “Pampa y la vía” el incauto cliente/jubilado. Uno de sus partidarios (o cómplice) habla de u$s 80 mil millones de fuga. Hablan del objetivo de bajar el déficit fiscal, cuando adrede no lo hacen del abultado déficit de la balanza de pagos del comercio exterior producido por la libre importación; todo conducirá indefectiblemente a la cesación de pagos.

    Así son: unos perversos mentirosos, claro, están para perjudicar a la Patria y, por sobre todo, para lograr el beneficio personal (el fin justifica los medios). Quieren ganar cada vez más, no se conforman con lo que tienen. ¿Será porque no llegan a fin de mes?

    La situación es gravísima. Probablemente simulan que está todo bien, o que es fácil engañarnos, o que tienen distorsión patológica de la realidad. Lo cual dudo, por creen que nos chupamos el dedo, bueno, aclaremos que hay personas que se creen todo a pies juntillas lo que dice la gente de Cambiemos; que odio mediante, no pueden pensar de otra manera.

    Volvamos al principio. El delirio es un estado de perturbación mental, generalmente provocado por una enfermedad o un trastorno, en el que se produce una gran excitación e intranquilidad, desorden de las ideas y alucinaciones. Es irreductible. Se entiende por alucinación a una sensación subjetiva que no corresponde a estímulos externos. En honor a la verdad, lo que dicen Mauricio y todos sus cómplices, no es ni una ni otra de las definiciones escritas renglones arriba: mienten a conciencia. Las consecuencias serán mucho peor a las que todos niegan o imaginan.

    “No es nada personal, son solo negocios”, así dicen los mafiosos. Pero recuerde ciudadano: ¡Ellos, los de Cambiemos, nos metieron en esto con sus medidas económicas! ¡Ellos nos endeudaron!

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