18 Oct. 2019 | 16:41
18 Oct. 2019 | 16:41
Opinión

Niño bien

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  • Tras el controvertido discurso de Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa, el autor sostiene: “Se podría pensar que el presidente habría ingerido alguna clase de alucinógeno. Describió una perversa fantasía que, a todas luces, se diluye en la cruda realidad. No alucinaba, mentía”.

    “…pretencioso y engrupido”
    Tango de Collazo-Soliño-Montaina

    Se podría pensar que el presidente habría ingerido alguna clase de alucinógeno. Describió una perversa fantasía que a todas luces, se diluye en la cruda realidad. No alucinaba, mentía. “Estamos saliendo del pantano”, “mejoramos la calidad institucional”, etcétera. La realidad es todo lo opuesto, la pesada herencia será lo que dejará este gobierno. Los gritos como en campaña, crispados los puños, enrojecido su rostro de ira, algunas lágrimas contenidas, de impotencia (faltó el puñetazo a lo De la Rúa), indican la frustración de imponer un sistema que a las claras demuestra la acción de los rapaces nacionales y los “invitados”; es la intención de regresar a los “dorados 30” del vernáculo patriciado, a la época de la semiesclavitud, del sometimiento, del hambre y la tuberculosis. Esa visión distorsionada coincide con la carencia de carisma y la presencia de un de liderazgo artificial, manipulado. Es un amateur más de la runfla que llegó al poder.

    La dirigencia (política, empresarial y sindical) Para una parte de esta, la lucha por el poder consiste nada más en lograr el manejo de los fondos públicos. Esos solo quieren hacerse de ese tesoro y reemplazar a los actuales fenicios por otros fenicios. Es necesario aclarar que esa clase de personas existen en todos los partidos. Tales individuos todavía no se dieron cuenta que los ciudadanos quieren la correcta administración de los recursos que los ciudadanos producen y que se construya para todos. Que la caja deje de ser para unos pocos audaces, de muy escasos escrúpulos, de corta y estrecha mira y de bolsillos de payaso. Esta clase de “dirigentes” debería tomar conciencia de esto, si no lo hacen “se los llevarán puestos” los de abajo. Estos no olvidan a los traidores. ¿Ejemplos?, hay de sobra. Hoy nos “desgobierna” una runfla que desea un Estado bobo a quien venderle por cien lo que en realidad cuesta 20 o menos. Esa es al menos una de las razones por las que quieren la desaparición de las empresas estatales.

    Cambiemos. Ellos hablan de que los rubios aportan el 99,4 % de la recaudación, acusando a los que son “negritos” de no pagar impuestos. Sí, los de abajo pagan, del IVA no escapa cualquiera, a diferencia de los que se la llevan para fuera (off shore), directamente a Panamá o a cualquier otro paraíso fiscal. También hablan de emprendedorismo, pero para eso es necesario tener inventiva y capital. Y hablando claro, muy pocos tienen la capacidad de los empresarios de verdad: tipo Henry Ford, un visionario que cumplió con su sueño de que cada americano fuese a trabajar en un auto modelo T. Para eso dispuso un aumento del salario de sus empleados (de u$s 2,50 por día a u$s 5). Cuando manifestó esa idea al directorio de su empresa, le contestaron que “perdería todo, que era irrealizable, que estaba loco”. Cinco años más tarde ¡había duplicado su capital! En cambio, parte de los empresarios locales viven de la teta del Estado y esto incluye a la famiglia presidencial.

    UIA. Ellos apoyaron a este gobierno. El industricidio hizo cambiar de actitud a la burguesía nacional, comprobando una vez más en la historia de nuestro país que a la oligarquía con olor a bosta (Sarmiento), nunca le interesó el desarrollo industrial. Ya iniciaron conversaciones con Unidad Ciudadana.

    La clase media. Ahora, los que creen ser pares de los de arriba, se dieron cuenta que los están destruyendo. “La clase media no sale a reclamar porque le enseñaron que eso es de pobres. Si salen se convierten en lo que no quieren ser”, según la Negra Vernaci. A pesar de esto, los cacerolazos existen y la toma de conciencia crece. Y es muy probable que ellos inicien la movida para sacar al payaso y su troupe de la Casa Rosada. Sería una nueva revolución francesa. Recordemos que el amor nace del sacrificio, sí, del sacrificio del orgullo. En este caso renace el amor patrio, tantas veces ridiculizado por aquellos que viven mirando hacia afuera, que miran la pobreza de Venezuela y no la propia, que admiran la inteligencia de los gringos cuando aquí también hay cerebros; la diferencia: ellos, los de Cambiemos, los expulsan.

    La cosa viene de abajo hacia arriba y no se puede parar.-

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