24 Oct. 2019 | 02:22
24 Oct. 2019 | 02:22
Opinión

Volver o no volver, esa es la cuestión

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  • Tras una de las semanas más convulsionante para el gobierno nacional, el autor reflexiona que Cambiemos está haciendo todo para que los ciudadanos decidan volver a los tiempos “en que se podía comer sin mayores problemas”.

    “La única verdad es la realidad”
    Aristóteles. Filósofo y matemático griego (384-322 a.C.)

    La situación es crítica, no hay plata que alcance y la única víscera que duele cuando se deshincha, es el bolsillo. No podemos negar que en otras ocasiones con políticas similares, había ejecutores con más talento e inteligencia para llevar adelante la entrega. Hoy, hay que dejarlos hablar para que confirmen la incapacidad manifiesta, encabezando el pelotón, claro está, el presidente Mauricio Macri.

    El salame del sándwich. Esta vez les toca a todos, lo que incluye a los del medio, que recién ahora se están dando cuenta que repentinamente tiene que dejar de hacer cosas a las que estaban acostumbrados. El sentirse traicionados/desilusionados, el descender en el status social no es una situación agradable. El odio estimulado tiene su precio, más cuando se toma conciencia de que fueron usados, la bronca aparece y se vuelve contra quien la generó.

    El lavado de cerebro. La campaña machacona de desprestigio y denostaciones iniciada hace tiempo mantiene el mismo tenor (TV, radio, periódicos). La realidad no se condice con el cúmulo de promesas que no concretadas, ni con el discurso triunfalista del gobierno excepto el descenso del salario en dólares. Cambiemos continúa con empeño, menos siguen creyendo a pies juntillas. La desilusión y la desconfianza crecen, ¡Oh! ¡Les han mentido! Los ruidos de panza vacía, la desnutrición su consecuencia., no se calman con promesas con vista al futuro.

    La realidad. Es algo que no está escrito en los libros de economía ni en el manual de Jaime Durán Barba. La creciente desocupación, la caída del consumo, los contratos basura, los monotributistas en crecimiento, los “negociados” muestran una realidad innegable. Por otra parte, la destrucción del sistema previsional que ha fijado una jubilación mínima muy por debajo de la línea de la indigencia. Los recortes en las prestaciones del PAMI, la anulación del plan Remediar, hacen imposible la supervivencia de los jubilados. Además, en las nuevas jubilaciones anularon el derecho a pensión de los hijos discapacitados. Es directamente una condena a la miseria y la muerte masiva de la escala social más baja. Este “holocausto” realizado a propósito por la clase dominante, es la aplicación del principio darwiniano de la supervivencia del más fuerte. Algo que ellos consideran necesario, la eliminación de los improductivos; mientras ellos creen ser dioses de un falso Olimpo: el de la oligarquía dominante. Muy creídos de su superioridad, han llevado al poder a un majadero de convicciones muy firmes. Para mandar un país, es necesario tener liderazgo, oratoria, sano optimismo, ser conciliador, amor patrio, tener los pies sobre la tierra; implica también amplios conocimientos conceptuales de economía, geopolítica, diplomacia, cultura general probada y ajustarse al protocolo. Un segundo idioma por sí solo, no basta. Y por sobre todo: Respetar la división de poderes.

    Queda demostrado que el poder y el dinero no es para cualquiera. La realidad duele y nos muestra: hospitales públicos desbordados, sin suministros esenciales para el funcionamiento. Aumento de las tasa de tuberculosis, sífilis, HIV, de mortalidad infantil perinatal por desnutrición. Miles de ciudadanos condenados a bajo coeficiente intelectual por falta de una dieta variada, mixta y suficiente durante el crecimiento. Todo esto es bastante más cruel que la Roca Tarpeya, mientras los copetudos, en su soledad, disfrutan con el crecer de sus bolsillos y la miseria de quienes ellos gobiernan.

    Hoy el odio reina y la presión social va en aumento. Hoy los de más abajo, con la resignación que les caracteriza, no “molestan tanto”. Mientras los del medio, al ser despojados de derechos y bienestar que tenían como algo natural, reaccionarán por primera vez en mucho tiempo; puede llegar a ser aquel mentado “tronar el escarmiento”. Los de Cambiemos y su secuaces no la tienen fácil. Hay deserciones en su tropa. Son amateur en política. ¡Y no hablemos del caso D´Alessio entre otros! Todo huele a carne podrida.

    Colofón. Cambiemos está haciendo todo para que los ciudadanos decidan volver a los tiempos en que se podía comer sin mayores problemas, salir de vacaciones, poder acceder a un crédito para la vivienda, viajar. Todo eso con trabajo digno. No estábamos en el mundo ideal, pero se estaba mejor que ahora. ¡Y un país desendeudado! ¿No es cierto? Ud ciudadano, ¿qué va a decidir? Volver al pasado no es posible, pero sí a aquel bienestar. Costará, pero al menos habrá esperanza de lograrlo. No como ahora. ¿Ud quiere que lo vuelvan a engañar? Vea usted que “Heidi” Vidal seguirá la misma política de Macri.-

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