22 Sep. 2020 | 16:33
22 Sep. 2020 | 16:33
La herencia de Vidal

La infraestructura bonaerense en estado crítico

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  • La gigante cartera de Obras Públicas será un reto para el gobernador Kicillof. Aún sin información detallada, el flamante ministro Agustín Simone adelantó un panorama desolador: cientos de millones de deuda en trabajos paralizados, subejecución presupuestaria, falta de pago a proveedores, el presente de las empresas (ABSA, AUBASA), revisión de tarifas, desmantelamiento y el frente gremial interno, son algunos de los complejos desafíos de la nueva gestión.

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) Con motivo el acto de jura de los ministros bonaerense que tuvo lugar este jueves, el flamante titular de la cartera de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, Agustín Simone, calificó de “crítica” la situación de esa área.

    Con trazos generales pero perturbadores, el joven ministro de Infraestructura reveló el calamitoso presente del estado de las obras y servicios públicos, tras el paso de la gestión de María Eugenia Vidal y los dos funcionarios que presidieron el área: Edgardo Cenzón y Roberto Gigante, este último involucrado en una fuerte denuncia de corrupción.

    Sabido es que la gigantesca cartera de Obras Públicas de la Provincia padeció durante cuatro años dos factores: su paralización parcial y el desmantelamiento de áreas, algo permanentemente denunciado por los gremios estatales.

    Al respecto, respaldando así el crítico estado del área, este jueves en un breve contacto con la prensa, el ministro de Infraestructura reveló que “tenemos unos 800 millones de pesos en pagos no realizados, por ende, trabajos no terminados y ni siquiera empezados en algunos casos”.

    A lo que detalló en materia de obras: “la situación de Infraestructura es bastante critica. El nivel de ejecución este año ha sido muy bajo. Las ejecuciones están detenidas prácticamente con deudas importantes mantenidas con proveedores. Los intendentes nos dijeron que no pudieron avanzar con convenios que tenían firmados”.

    Desterrando uno de los caballitos de campaña de Vidal, la importante magnitud de los trabajos de infraestructura en su gestión, Simoni aseguró que en materia de obras hidráulicas “no se avanzó sustancialmente y la red vial es bastante negativa, al igual que las obras de agua y saneamiento”.

    Y puntualizó: la obra pública “está casi detenida porque sólo hubo un 6 por ciento de ejecución”. La realidad versus el marketing de Cambiemos.

    El flamante funcionario alertó que los números rojos del área son parciales y provisorios, puesto que aún resta recolectar información que muy probablemente determine un escenario aún más complejo en materia de infraestructura y servicios públicos.

    Por caso, Simoni explicó que “la situación es muy compleja. No tenemos un número exacto de las obras en ejecución, nos tomaremos un tiempo en esta semana para tener más cifras al respecto. Nuestro Ministerio es grande y debemos evaluar como es el escenario con cada empresa. Una de las cosas para hacer es juntarnos con la compañías para conocer en profundizar el estado de situación”.

    Respecto a los servicios públicos, el ministro alertó que aún no fueron designados los presidentes de las empresas del Estado porque “tuvimos información de todo el ministerio menos de sus tres empresas importantes como ABSA, AUBASA y BAGSA, por eso tampoco tenemos a los reemplazantes”.

    A continuación, y en línea con lo adelantado por Axel Kicillof al asumir, Simoni aseguró que en materia de servicios públicos “la prioridad será el tema tarifario, rediscutiremos con las empresas las tarifas, hubo niveles de subas que han sido indiscriminadas. Los sectores de transporte también son prioritarios”.

    Por eso, adelantó que en los próximos días convocarán a las empresas de servicios públicos para rediscutir todo. Desde cero.

    “Lo explicó el gobernador: la situación de la infraestructura es bastante crítica como todas las áreas de la Provincia y el nivel de ejecución de obras muy bajo”, resaltó Simoni ante ANDigital.

    “Las empresas tuvieron niveles indiscriminados de aumento este año y por lo que se observa no hay correlación entre las inversiones y el aumento de tarifas”, precisó el funcionario, tras ratificar el anuncio del gobernador de suspender la suba de las tarifas de luz prevista para el 1° de enero.

    El frente interno: los gremios

    Otro de los retos que deberá afrontar Simoni es la extensa y caldeada hoja de reclamos de los gremios de la cartera, que además fueron desoídos sistemáticamente y padecieron una fuerte persecución por parte de la gestión de Vidal.

    ATE y la Asociación de Empleados de Obras Públicas de la Provincia (AEMOPBA), vienen denunciando hace años que los agentes del área tienen los sueldos más pauperizados y bajos de la administración bonaerense, con trabajadores monotributistas y un prolongado congelamiento del pase a planta de los trabajadores.

    Otra importante demanda gremial que ocupará a la nueva gestión será el sistemático desmantelamiento que padeció el Ministerio en los cuatro años de Cambiemos: hubo áreas clave que fueron exterminadas y otras muy importantes que fueron trasladadas a otras órbitas, por ejemplo: la Dirección de Geodesia, clave en la ejecución de obras de infraestructura, ahora en funciones para ARBA con meros fines recaudatorios.

    Incluso los gremios de la cartera, en el marco de la transición, ya marcaron fuerte la cancha. La semana pasada protagonizaron una nutrida movilización a la Casa de Gobierno para visibilizar su batería de reclamos a la gestión saliente y, por supuesto, a la entrante. (ANDigital)

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