13 Aug. 2020 | 00:02
13 Aug. 2020 | 00:02
Emergencia Sanitaria

Coronavirus en los penales bonaerenses: “Un hervidero”

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  • Los contagios de COVID-19 se incrementan intramuros, diariamente, pero quedan vedados en la propia oscuridad de las unidades carcelarias. El personal penitenciario se reconoce desbordado y amenazado, confirmando que no se realizan hisopados. El SPB no reporta oficialmente datos estadísticos al respecto. La peligro de un motín coordinado.

    Primer alerta. Postal del motín por el coronavirus en el penal de Devoto al inicio de la pandemia.
    Primer alerta. Postal del motín por el coronavirus en el penal de Devoto al inicio de la pandemia.

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) La avanzada del COVID-19 en las Unidades Penales bonaerenses, se asienta y complejiza diariamente. Los casos se van replicando y familiares de los internados denuncian sordamente que más que aislar, no se toman medidas esenciales como hisopados a la población carcelaria ni al personal penitenciario.

    Por fuentes calificadas del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), las unidades penales de Florencio Varela, Campana, Bahía Blanca, San Martín, Dolores, Sierra Chica, Melchor Romero y González Catán, ya registran y “acumulan más casos positivos que los transcendidos públicamente”. Hacinados, los reclusos manifiestan su descontento y el personal carcelario, expuesto al contagio, se muestra impotente.

    Tal como fuera confirmado por ANDigital, la superpoblada Unidad Penal 43 de González Catán en La Matanza, registró su primer positivo hace 10 días. Aislado el interno, a la fecha no se realizaron testeos al resto de la población carcelaria, al tiempo que ante la inacción oficial, los otros presos mantienen amenazados de muerte al personal sanitario de la unidad. “Esto es un hervidero”, confió a esta agencia uno de los agentes intimidados, en obvio resguardo de su identidad: “Ya no podemos ni sabemos cómo contener”. En las últimas horas, se confirmó el segundo positivo en la misma unidad.

    Por las históricas condiciones de hacinamiento e insalubridad, los internos se reconocen de extremo riesgo y los agentes del SPB ya no saben cómo descomprimir el malestar generalizado.

    Incluso, a esta altura de las circunstancias, a casi cuatro meses de la pandemia, tanto reclusos como penitenciarios ya se sienten pares en el miedo a la transversalidad con que ataca el COVID-19, más aún, en un contexto de encierro y podedumbre como el de los penales argentinos.

    “Esto es un hervidero, en cualquier momento explota todo al mismo tiempo”, se confió a esta agencia desde el propio seno del SPB, dejando entrever la posibilidad que se produzca un accionar “conjunto y coordinado desde distintos penales” por parte de los internos, para así amplificar públicamente la vulnerabilidad que padecen ante el coronavirus.

    Es que los presos saben que un levantamiento, como el sucedido al inicio de la pandemia en el penal de Devoto en abril, termina “en espuma”, se visibiliza un par de horas y “queda en la nada”. “Ya ni Crónica TV nos da bola, estamos solos”, confió a ANDigital un agente penitenciario sobre dichos de un “poronga” de pabellón de la cárcel de Campana.

    Acerca del primer motin en tiempos del coronavirus en Argentina, en ese entonces, la Unidad de Devoto alcanzó con el Servicio Penitenciario Federal (SPF) y el Ministerio de Salud de la Nación, la firma de un acuerdo de protocolos sanitarios hoy descartado de plano desde los penales bonaerenses, donde no se replicó la misma medida: “Acá no se hisopa a nadie, acá te corren, te pegan, te guardan y a la suerte de Dios”.

    Por su parte, justo esta misma jornada de lunes, el SPB informó que conjuntamente con las áreas de salud de los establecimientos penales de la Provincia, se realizó una reunión técnica en la que se “intercambió información y realizaron un seguimiento de las medidas de bioseguridad” que se desarrollan en las cárceles y alcaidías bonaerenses. De la misma, participaron el jefe del Servicio Penitenciario, Xavier Areses, la directora provincial de Salud Penitenciaria, Sonia Quiruelas, el director provincial de Política Penitenciaria, Luis Ratto, entre tantas otras autoridades.

    En el encuentro se presentaron informes de las medidas que se vienen aplicando “para evitar que el virus del coronavirus se extienda en contextos de encierro”, destacando que se sigue “priorizando el resguardardo de la salud del personal penitenciario y de las personas privadas de libertad”.

    “Fue un encuentro muy productivo. Hemos intercambiado información y compartido ideas a fin de extremar los recaudos frente a la pandemia”, aseguró Areses, en un comunicado en el que se sigue sin reportar la cantidad de casos positivos de COVID-19 surgidos en el seno de la comunidad penitenciaria bonaerense desde el inicio de la Emergencia Sanitaria en el país. (ANDigital)

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