31 Oct. 2020 | 12:39
31 Oct. 2020 | 12:39
¿Un sueño imposible?

Duhalde insiste con la coalición de partidos y dijo que el PJ cumple “la última etapa de su existencia”

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  • En una extensa charla con ANDigital, el expresidente dijo que Alberto le pidió que “tanteara la idea”, aunque fue previo a la pandemia. Volvió a pedirle al presidente que tenga “tiempo para él, para despejarse”.

    Eduardo Duhalde.
    Eduardo Duhalde.

    CORONEL PRINGLES-BUENOS AIRES (ANDigital) Eduardo Duhalde exteriorizó su preocupación por el rumbo de la Argentina e insistió en que la salida de la crisis es mediante la gestación de una gran coalición de todos los partidos, al tiempo que advirtió: “No se sale peleándose, se sale juntos”.

    En diálogo con ANDigital, el expresidente ve al país “con la preocupación, la tristeza y la angustia de la mayoría de los argentinos”, y se sinceró al calificar al peronismo como “un momento muy difícil, todo dividido, todos peleados, como todos los partidos políticos, que están cumpliendo la última etapa de su existencia”, disparó.

    A la Argentina “así la veo, y me desespera que no advirtamos que en estas trances tan difíciles, el más difícil al menos desde que recuperamos la democracia, no se sale peleándose; se sale juntos”, y recordó: “Desde 1974 vengo planteando que no se puede gobernar desde un partido, es muy antiguo; los partidos ya han perdido la fuerza que antes tenían y hay que jugarse”.

    “Esa es la experiencia europea, obligada por las constituciones europeas de las grandes coaliciones”, completó al respecto, e indicó que la búsqueda de ese cambio que propone, “es lo que he hecho toda mi vida y pretendo que se entienda: hoy ya no se puede gobernar desde un partido aún teniendo mayorías parlamentarias”.

    Pese a las profundas diferencias políticas entre oficialismo y oposición, Duhalde sostiene que una gran coalición “no es difícil… el presidente (Alberto Fernández) a mí me pidió que tanteara antes de la pandemia, empezó a madurar esto de juntarnos en una gran coalición legislativa y yo, que nunca me peleé con ningún dirigente, hablé con todos y estaban todos de acuerdo; pero preguntan: ¿quién gobierna?”.

    “Y yo contesto: hacemos una gran coalición de la cual participen todos los partidos, que logremos 4, 5 ó 6 temas en los que nos pongamos de acuerdo, y en la gran coalición no manda nadie, mandan todos”, explicó, como gran sueño casi utópico, para luego aclarar: “Quiero que se entienda, en las grandes coaliciones todo es debate, todo es consenso, todo es acuerdo”.

    Luego resaltó como “una mentira” esa frase acuñada por Juan Domingo Perón y repetida por Ricardo Balbín, “que el que gana gobierna y el que pierde ayuda. La verdad es otra, y en toda Latinoamérica: el que gana gobierna y el que pierde le hace la vida imposible; así no se puede gobernar”, remató.

    Respecto de sus declaraciones sobre Alberto, a quien ve “como groggy”, el caudillo lomense ejemplificó que “si es una persona fría, sin sentimientos, no pasa nada; pero si es una persona con sentimientos, que quiere ayudar, se vuelve loco”.

    “Después de tener 15 ó 16 noticias malas, se sufren impactos psicológicos. Y lo que hacen en el mundo, desde los mejores presidentes o los más considerados como (la canciller de Alemania) Ángela Merkel, es tomarse horas para ellos, horas para despejarse, para estar bien de la cabeza”.

    Duhalde le recomienda a Fernández buscar tiempos para despejarse de los problemas, si no dijo que “le pasará lo que le pasó a (Fernando) De La Rua, de quien se terminaban burlando algunos periodistas, cosa que me enojaba mucho”.

    “Y con Alberto ya empiezan algunos periodistas a advertir que es una cosa hoy y dice otra cosa mañana, y eso son síntomas evidentes, sobre todo para quienes lo conocemos de que está muy sobre pasado”, especuló.

    En otro orden de cosas, Duhalde afianzó la idea de que las disputas que ocasiona el sector de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, “la única forma de resolver eso es con una gran coalición, porque diluye a cualquier persona que pretenda ocupar un lugar que no le corresponde. Una gran coalición, donde están todos juntos, donde ya no tiene mayorías en el parlamento quien pretende utilizar el cargo para beneficio propio, se termina”.

    De todos modos afirmó que la decisión la debe tomar el mismísimo presidente: “Si no la toma, bueno, es responsabilidad de él”, planteó.

    Respecto a su relación con el primer mandatario, señaló que “es buena”, y amplió: “Ayer me mandó tres WhatsApp y yo también; lo que pasa que opina distinto, él no sabe, porque no tiene por qué saberlo, que la gobernanza en época de crisis es totalmente distinta, y se lo vengo diciendo desde el día que asumió, en época de crisis tener 22 ó 23 ministerios es un disparate”.

    “En segundo lugar, en tiempo de crisis, la energía que emanan del gobierno, de los empresarios, de los trabajadores, es exigua, por lo tanto hay que dirigirla a dos o tres objetivos básicos, si no se termina sin resolver ningún problema”, recomendó, y recordó que “cuando cogobernamos con (Raúl) Alfonsín, nos pusimos de acuerdo, hablábamos todos, y dije al asumir, 'vengo a cumplir sólo tres objetivos básicos: recuperar la institucionalidad, lograr la paz y poner en marcha la producción en la Argentina'; es decir el capitalismo productivista”.

    Eduardo Duhalde considera que hay que dejar de lado otras aspiraciones en la Argentina y luchar por pacificar el país, ordenarlo y cambiar el modelo económico vigente por uno económico-productivo, y criticó duramente la postura de cada gobierno que llega de “echarle la culpa de todos los dramas del país a los que les ganamos la elección; es absurdo, es estúpido. Es increíble pero eso es no saber gobernar”, subrayó.

    Dijo que “el futuro no existe, el futuro es una creación colectiva que requiere que los que somos elegidos para gobernar nos ocupemos del presente y del futuro, del pasado por favor no, discutimos hasta a Colón”, manifestó de manera risueña.

    Por último, y recordando algunas críticas que recibió por sus declaraciones, Duhalde manifestó: “Se enojan conmigo, dicen que estoy 'gaga', que no entiendo nada; que digan lo que quieran. Yo tengo la obligación, como expresidente, de tratar de ayudar al que esté gobernando, sea de mi partido, como en este caso, o con (Mauricio) Macri, a quien estuve años tratando de ayudarlo, pero bueno, no fue posible”, concluyó. (ANDigital)

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