30 Nov. 2020 | 17:18
30 Nov. 2020 | 17:18
Cuestionado gravamen

Impuesto a la riqueza: Productores del norte bonaerense califican de “sanguijuela” al Gobierno

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  • Desde el sector ven al impuesto a la riqueza como una limitación para la inversión y la producción, y lo califican de “disparatado”. En diálogo con ANDigital, hicieron sentir su malestar desde Baradero y Salto.

    Los diputados del Frente de Todos, contentos tras darle media sanción al proyecto.
    Los diputados del Frente de Todos, contentos tras darle media sanción al proyecto.

    CORONEL PRINGLES-BUENOS AIRES (ANDigital) Tanto Alicia Andreoli, presidenta de la Asociación de Productores Agropecuarios de Salto (APAS), como Pablo Roller, presidente de la Sociedad Rural de Baradero, hicieron público un durísimo manifiesto contra el denominado impuesto a la riqueza, proyecto cuya autoría partió de los diputados kirchneristas Carlos Heller y Máximo Kirchner, y su mayor preocupación es que el impuesto haya llegado para quedarse eternamente.

    En el durísimo comunicado, refrendado por entidades rurales de la zona núcleo de producción agrícola de las ciudades de San Pedro, Rojas, Baradero, General Rodríguez, San Antonio de Areco, Salto, Capitán Sarmiento, Colón, Pergamino y Arrecifes, calificaron de “sanguijuela” al actual gobierno de Alberto Fernández.

    Textualmente, y ante el inminente tratamiento del impuesto, este martes difundieron: “¡En estos momentos la sanguijuela que consume todos los recursos del país está dando otro mordisco a lo poco que resta de los recursos genuinos de los argentinos!”.

    “Enmascarado por la dialéctica solidaria, diputados de la Nación se aprestan sin pudor el saqueo que les provee más recursos a pagar con inflación, deudas, festivales de bonos y más pobreza social, ¡de la que son los únicos privilegiados del país! ¿Hasta cuándo soportaremos esta insolencia que la política nos ofrece diariamente?”, lanzaron, en tono desafiante.

    La mencionada Andreoli consideró que “éste es un impuesto que va a afectar a la producción”, porque dijo que aquel productor que se ha esforzado para agradarse, tanto sea en campo como en maquinaria agrícola nueva o en acceso a la tecnología endeudándose con créditos a largo plazo, “el gravamen no lo tiene a consideración”.

    Sobre esta cuestión, la productora de Salto agregó que “un productor mediano que esté equipado con maquinaria muy nueva va a pagar este impuesto. Eso atenta mucho contra la inversión; desalienta todas las ganas que uno tenga por producir más”, sentenció.

    Es importante indicar que un campo en la zona núcleo promedia los 16 mil dólares por hectárea, valor que sumaría rápidamente –pese a que se toma el valor fiscal– el patrimonio gravado con campos de medianos productores, de 300 ó 400 hectáreas.

    “La tierra se va a valuar a valor fiscal, pero el productor que apostó a tecnificarse y a tener sus maquinarias nuevas, a ese es al que le va a pegar más fuerte”, remató la ruralista de Salto.

    Por su parte, el titular de la Sociedad Rural de Baradero señaló que “nosotros más que impuesto a la riqueza lo denominamos 'impuesto a la inversión'. Es un impuesto, no como lo quieren vender como un aporte, porque es obligatorio, es por ley. Y una de las cosas que nos preocupa es que esto que se hace por única vez, termine quedando como quedaron tantos otras medidas que la política surgieron para el sector productivo”.

    Sobre las medidas adoptadas en repudio de la iniciativa legislativa, Pablo Roller explicó que “como rurales de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, nos agrupamos en principio contra Heller, titular del Banco Credicoop, dejamos clara con un comunicado cuál era nuestra posición”, aclaró.

    Es dable recordar que un número importante de productores cancelaron su operatoria con esa entidad al conocer la postura en la iniciativa del fundador y presidente del banco cooperativo.

    Desde el punto de vista técnico, Roller calificó al impuesto de “descabellado y falto de sentido común, desde el momento que el que tiene $ 199 millones de patrimonio no paga, y el que tiene 201 millones sí paga toda la alícuota”.

    “No tiene un mínimo no imponible, no tiene en cuenta las deudas, no importa si un productor compró cinco máquinas con un crédito, no tiene en cuenta las deudas y en definitiva el patrimonio termina siendo sobre lo que tenés. Tampoco tiene en cuenta si a un campo lo heredaste”.

    Reflejando el malestar que impera en los productores de la región, el mandamás de la rural baradense dijo que “las personas que apostaron al país y compraron bonos argentinos que no están gravados con bienes personales, en este caso sí terminan pagando. Aquellos que en el último canje apostaron y dijeron 'bueno, vamos a creer en la Argentina que es lo que quería el sector político', terminan pagando también; es un disparate”, completó.

    Finalmente, señaló que los productores “estamos seguros que esto es confiscatorio y es un manotazo más hacia los producen que trabajan y que son los que Argentina necesita”.

    “Desde lo personal, los que proclaman este impuesto nunca trabajaron. A Máximo Kirchner nunca lo vimos trabajar, más allá de por ser hijo de Cristina Fernández de Kirchner y jugar a la PlayStation en su sala de diputado. Nunca lo vimos trabajar, no tiene la autoridad moral para decir qué tenés que hacer o dejar de hacer. Carlos Heller, con su banco cooperativo que gana millones escudado en una cooperativa, y que tampoco pagó Impuesto a las Ganancias nunca. Esto se ve como una lucha política para demostrar quién tiene más poder y quién puede sacar más para seguir haciendo de las suyas”, espetó Roller.

    “El debate sobre el impuesto a la riqueza es un capítulo más de la saga interminable que la política escribe mandato tras mandato sin ir a la cuestión de fondo: el control del gasto público”, concluyó el enardecido productor. (ANDigital)

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