21 Apr. 2021 | 07:37
21 Apr. 2021 | 07:37
Segunda ola

“Si no trabajamos de noche será inviable la subsistencia del comercio gastronómico”

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  • Pizzerías, casas de empanadas, hoteles, bares, restaurantes, heladerías, franquicias y cadenas de comidas rápidas manifestaron su preocupación por la situación del sector ante el impacto de las nuevas restricciones.

    Actividad restringida.
    Actividad restringida.

    CIUDAD DE BUENOS AIRES (ANDigital) Diferentes entidades gastronómicas exteriorizaron su preocupación por las nuevas restricciones en la actividad, teniendo en cuenta que el sector aún se encuentra afrontando deudas contraídas en 2020 y todavía opera al 50 % de facturación en comparación con la situación prepandemia.

    La Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (Appyce), Asociación Fabricantes Artesanales de Helados (AFADHYA), la Cámara de Servicios Rápidos de Comida (CADESREDEYA), Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) y la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) explicaron que en todo este tiempo han adaptado “toda la operación con estrictos protocolos y aforos reducidos, según las recomendaciones de los organismos de salud”, lo cual “permite recibir a los clientes de forma segura”.

    “Durante 2020, el Gobierno Nacional ha instrumentado una serie de herramientas de ayuda que han logrado sostener miles de puestos de trabajo, mientras que muchas otras empresas han cerrado sus puertas, dejando al sector en una situación de precariedad y emergencia económica”, contextualizaron a través de un comunicado conjunto.

    En detalle, indicaron que “los gastronómicos todavía atraviesan una profunda crisis y se encuentran afrontando deudas contraídas en 2020. Con un nivel de ventas que aún no logra superar el 50 % de la situación prepandemia, la nueva restricción pondría en peligro las fuentes de trabajo y la sustentabilidad de todo el sector”.

    “La industria gastronómica no es fuente de contagios, sino un sector que agrupa a más de 300 mil empleados y es uno de los motores de la economía nacional. El horario nocturno representa en promedio casi el 55 % de la facturación del sector, cualquier tipo de restricción tendrá un gran impacto en la facturación y la rentabilidad de la industria”, advirtieron.

    La titular de Appyce, Lorena Fernández, consignó que “el mensaje anunciado por el Gobierno no beneficia a las pizzerías y casas de empanadas, ya que el 70 % de la facturación de nuestro sector se da por la noche”.

    “Sabemos que el aumento de casos obligó a tomar medidas drásticas como sucede en distintos países del mundo, y acompañaremos las mismas, a pesar de saber que la gastronomía no contagia”, anexó.

    Y remató: “creemos que tanto el Estado nacional como los gobiernos provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires son conscientes de la vulnerabilidad del sector gastronómico con lo cual esperamos que este paquete de medidas que entran en vigencia el próximo viernes vengan acompañadas de un apoyo planificado no sólo económico para el sostenimiento de los puestos de trabajo (como lo fue el ATP oportunamente), sino de todas las cargas impositivas y sociales que de ello se deriva“.

    En igual tenor se pronunció Gabriel Famá, presidente de AFADHYA, al poner de relieve que “desde el año pasado con la llegada de la pandemia y cuarentena obligatoria nuestros comercios, al igual que mucho otros, se vieron muy afectados en sus ventas”.

    “Hoy la situación del rubro es delicada y la pandemia aceleró en muchos casos el cierre de los locales que ya venían golpeados por los avatares de la economía del país. Dependiendo la zona, tuvimos entre un 20 % y 40 % de menores ingresos, además que la materia prima se encareció muchísimo en este último tiempo”, informó el dirigente.

    Luego explicó que “si bien la asistencia del Gobierno nacional con los ATP y el porteño con la exención del pago de ingresos brutos fue una ayuda, desde la Asociación manifestamos la necesidad de poder trabajar sin nuevas restricciones y cumpliendo, como siempre, con todas las medidas de prevención y protocolos vigentes. Si no trabajamos de noche será inviable que nuestras heladerías y fuerza laboral subsista”.

    Por su parte, Susana Perrotta, referente de AAMF, manifestó la preocupación generalizada por el impacto que tendrán las nuevas restricciones “sobre un sector que ya está en estado crítico y que resultó uno de los rubros que más pérdidas sufrió tras un año de pandemia”.

    “Esperamos que, así como sucedió durante el cierre de más de 150 días en 2020, las autoridades acompañen con medidas que aminoren el impacto que tendrá en el sector gastronómico estas nuevas restricciones”, finalizó.

    Por último, el presidente de la Cámara Argentina de Establecimientos de Servicios Rápidos, Marcelo Rojas Panelo, reseñó que “el sector de comidas rápidas se encuentro en un proceso de leve recuperación y aún no hemos alcanzado el 50 % de la facturación prepandemia”.

    “De nuestra industria dependen más de 50 mil puestos de trabajo. Contamos con estrictos protocolos que nos permiten operar con total seguridad y no somos una fuente de contagio”, sentenció. (ANDigital)

    CIUDAD DE BUENOS AIRES (ANDigital) Diferentes entidades gastronómicas exteriorizaron su preocupación por las nuevas restricciones en la actividad, teniendo en cuenta que el sector aún se encuentra afrontando deudas contraídas en 2020 y todavía opera al 50 % de facturación en comparación con la situación prepandemia.
    La Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (Appyce), Asociación Fabricantes Artesanales de Helados (AFADHYA), la Cámara de Servicios Rápidos de Comida (CADESREDEYA), Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) y la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) explicaron que en  todo este tiempo han adaptado “toda la operación con estrictos protocolos y aforos reducidos, según las recomendaciones de los organismos de salud”, lo cual “permite recibir a los clientes de forma segura”.
    “Durante 2020, el Gobierno Nacional ha instrumentado una serie de herramientas de ayuda que han logrado sostener miles de puestos de trabajo, mientras que muchas otras empresas han cerrado sus puertas, dejando al sector en una situación de precariedad y emergencia económica”, contextualizaron a través de un comunicado conjunto. 
    En detalle, indicaron que “los gastronómicos todavía atraviesan una profunda crisis y se encuentran afrontando deudas contraídas en 2020. Con un nivel de ventas que aún no logra superar el 50 % de la situación prepandemia, la nueva restricción pondría en peligro las fuentes de trabajo y la sustentabilidad de todo el sector”.
    “La industria gastronómica no es fuente de contagios, sino un sector que agrupa a más de 300 mil empleados y es uno de los motores de la economía nacional.  El horario nocturno representa en promedio casi el 55 % de la facturación del sector, cualquier tipo de restricción tendrá un gran impacto en la facturación y la rentabilidad de la industria”, advirtieron. 
    La titular de Appyce, Lorena Fernández, consignó que “el mensaje anunciado por el Gobierno no beneficia a las pizzerías y casas de empanadas, ya que el 70 % de la facturación de nuestro sector se da por la noche”.  
    “Sabemos que el aumento de casos obligó a tomar medidas drásticas como sucede en distintos países del mundo, y acompañaremos las mismas, a pesar de saber que la gastronomía no contagia”, anexó.
     
     
     
    Y remató: “creemos que tanto el Estado nacional como los gobiernos provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires son conscientes de la vulnerabilidad del sector gastronómico con lo cual esperamos que este paquete de medidas que entran en vigencia el próximo viernes vengan acompañadas de un apoyo planificado no sólo económico para el sostenimiento de los puestos de trabajo (como lo fue el ATP oportunamente), sino de todas las cargas impositivas y sociales que de ello se deriva“.
    En igual tenor se pronunció Gabriel Famá, presidente de AFADHYA, al poner de relieve que “desde el año pasado con la llegada de la pandemia y cuarentena obligatoria nuestros comercios, al igual que mucho otros, se vieron muy afectados en sus ventas”. 
    “Hoy la situación del rubro es delicada y la pandemia aceleró en muchos casos el cierre de los locales que ya venían golpeados por los avatares de la economía del país. Dependiendo la zona, tuvimos entre un 20 % y 40 % de menores ingresos, además que la materia prima se encareció muchísimo en este último tiempo”, informó el dirigente. 
    Luego explicó que “si bien la asistencia del Gobierno nacional con los ATP y el porteño con la exención del pago de ingresos brutos fue una ayuda, desde la Asociación manifestamos la necesidad de poder trabajar sin nuevas restricciones y cumpliendo, como siempre, con todas las medidas de prevención y protocolos vigentes. Si no trabajamos de noche será inviable que nuestras heladerías y fuerza laboral subsista”.
    Por su parte, Susana Perrotta, referente de AAMF, manifestó la preocupación generalizada por el impacto que tendrán las nuevas restricciones “sobre un sector que ya está en estado crítico y que resultó uno de los rubros que más pérdidas sufrió tras un año de pandemia”. 
    “Esperamos que, así como sucedió durante el cierre de más de 150 días en 2020, las autoridades acompañen con medidas que aminoren el impacto que tendrá en el sector gastronómico estas nuevas restricciones”, finalizó.
    Por último, el presidente de la Cámara Argentina de Establecimientos de Servicios Rápidos, Marcelo Rojas Panelo, reseñó que “el sector de comidas rápidas se encuentro en un proceso de leve recuperación y aún no hemos alcanzado el 50 % de la facturación prepandemia”. 
    “De nuestra industria dependen más de 50 mil puestos de trabajo. Contamos con estrictos protocolos que nos permiten operar con total seguridad y no somos una fuente de contagio”, sentenció. (ANDigital)

     

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