martes 07 de abril de 2026 - Edición Nº4399

Economía | 15 mar 2024

Datos de la CICCRA

Los cortes populares son los que más aumentaron en lo que va del año

Paleta, picada común y nalga lideraron las subas en el primer bimestre. Al calor de la pulverización del poder adquisitivo, sigue cayendo el consumo promedio en el mercado interno.


En sintonía con la destrucción del poder adquisitivo acelerada en los primeros meses de la gestión de Javier Milei, se contrajo el consumo de carne vacuna, al tiempo que los mayores incrementos se dieron en los cortes históricamente más económicos.

En el primer bimestre del año, la industria frigorífica vacuna produjo un total de 504 mil toneladas de res con hueso, lo cual representó una disminución de 8,1 mil toneladas en relación al primer bimestre del año pasado (-3,8 % anual, corregido por el número de días laborables). 

En tanto, si las exportaciones de carne vacuna se mantuvieron alrededor de las 78 mil toneladas en febrero, como sucedió en los últimos meses, en el acumulado de los primeros dos meses del año se habrían exportado 155,2 mil toneladas y se habría observado un incremento de 17,6 % anual (+23,2 mil toneladas). 

Así las cosas, la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina precisó que “en enero-febrero de 2024 el consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 349,1 mil toneladas y habría experimentado una contracción de 8,2 % interanual (-31,4 mil toneladas).

Y con estos guarismos, el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 51,7 kilos por habitante al año (en febrero de 2024), ubicándose apenas 0,1 % por debajo del promedio correspondiente a febrero de 2023. 

En febrero el nivel general de precios al consumidor del Gran Buenos Aires volvió a desacelerar el ritmo de aumento mensual. Luego de las subas de 25,1 % y 19,6 % de diciembre y enero, en el segundo mes del año registró un alza de 13,6 por ciento.

El impacto inicial del fuerte ajuste del tipo de cambio oficial y de la liberación de los precios provocó una profundización de la recesión económica en la cual ya estaba inmersa la economía argentina, lo cual contribuyó a explicar la referida desaceleración de la inflación en lo que va del año. 

En tanto, cabe destacar que la desaceleración no fue mayor aún, debido a la implementación de fuertes ajustes en las tarifas de transporte público y de energía. Con estos guarismos, entre febrero de 2023 y febrero de 2024 en promedio los precios al consumidor aumentaron 277,1 por ciento. 

En el caso del capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas el incremento fue de 13,4 % mensual (tanto alimentos como bebidas no alcohólicas subieron a igual ritmo), no obstante lo cual en la comparación interanual todavía exhibió un aumento superior al del nivel general (307,2 %). 

Nuevamente, es decir al igual que en enero, y sin tener en cuenta las subas de los precios de los productos estacionales, ‘carnes y derivados’ mostró la menor alza mensual, producto de un aumento de 9,1 % mensual del precio promedio de los cortes vacunos y de 11,3 % del precio del pollo.

Al considerar sólo los cortes vacunos, entre enero y febrero del corriente año las subas fueron de: paleta (12,3 %), carne picada común (9,7 %), nalga (8,9 %), asado (8,2 %) y cuadril (6,6 %). Por su parte, el valor de la caja de hamburguesas congeladas se incrementó 11 por ciento.

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