miércoles 07 de enero de 2026 - Edición Nº4309

Espectáculos | 9 oct 2025

Tiene 71 años

El Nobel de Literatura fue para un maestro del apocalipsis

Se trata del húngaro László Krasznahorkai, a quien la Academia sueca lo honró “por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”.


La Academia sueca otorgó este jueves el Premio Nobel de Literatura  al escritor y guionista László Krasznahorkai, considerado por muchos como el autor vivo más importante de Hungría

Sus obras exploran temas como la distopía posmoderna y la melancolía, en tanto que la Academia sueca lo honró “por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”.

Krasznahorkai es un autor de culto internacional, con una obra marcada por una realidad narrada con melancolía y humor. 

“No quiero mentir. Sería muy interesante recibir este premio. Sin embargo, me sorprendería mucho si lo ganara”, había dicho meses atrás durante la presentación de su novela Herscht 07769.

Nacido en Gyula, en el sur de Hungría, el 5 de enero de 1954, Krasznahorkai creció en plena dictadura comunista. Esta pequeña ciudad, cercana a la frontera con Rumania, aparece en muchas de sus novelas. Gyula es el escenario urbano de Tango satánico. Estudió derecho en las Universidades de Szeged y de Budapest entre 1973 y 1978, pero decidió abandonar esos estudios.

Conocido por su carácter inconformista, Krasznahorkai trabajó después en distintos empleos, como minero y vigilante de seguridad, y comenzó a desarrollar su gusto por la escritura. En 1977 inició sus estudios de Andragogía (enseñanza de adultos) y Filología Húngara en la Universidad de Budapest, y comenzó a publicar en diferentes revistas literarias, entre ellas la prestigiosa Mozgó Világ (Mundo en Movimiento),

Su primera novela, Tango Satánico, se publicó en 1985 y fue bien recibida por la crítica del país centroeuropeo por su originalidad. Ya en sus primeras obras utilizaba larguísimas frases subordinadas que parecen amasar el lenguaje con la intención de capturar las emociones y el pensamiento en toda su profundidad.

Las frases cortas, asegura, son artificiales porque la mente humana es un torrente de palabras. Otra de las características de la hipnótica pero exigente prosa de Krasznahorkai es su sutileza y extraordinaria intensidad.

En la segunda mitad de la década de 1980 el escritor pudo salir de Hungría y en los siguientes 15 años viajó y residió en países como Alemania, Francia, España, Italia, Grecia, Países Bajos, Reino Unido, EEUU, China y Japón, volviendo siempre a Hungría.

También en los 80 comenzó su colaboración con su amigo Béla Tarr, el conocido director de cine, que ha llevado a la gran pantalla obras como Tango Satánico o Armonías de Werckmeister, cuyo guión fue escrito por Krasznahorkai a partir de su novela Melancolía de la resistencia.

El escritor se ha inspirado mucho en la cultura asiática y, principalmente, en la japonesa, mientras que en sus obras desarrolla temas apocalípticos y distópicos con un estilo denso y melancólico, pero con humor y frecuentemente sin el uso de puntuación, lo que requiere una atención especial del lector.

Algunos críticos han señalado que la visión apocalíptica del escritor está relacionada, en parte, con la pérdida de valores del régimen comunista y más tarde con la visión de la civilización occidental en declive.

En español se han publicado Melancolía de la resistencia (2001), Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río (2005), Guerra y Guerra (2009), Ha llegado Isaías (2009), Y Seiobo descendió a la Tierra (2015), Tango satánico (2017), Relaciones misericordiosas (2023) y El barón Wenckheim vuelve a casa.

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