jueves 01 de enero de 2026 - Edición Nº4303

Interés general | 1 ene 2026

Festejos

Insólitas respuestas en controles de alcoholemia en la Ciudad: desde problemas de salud hasta manejar con un bebé

Un video difundido por Tránsito porteño volvió a exponer situaciones de riesgo durante los operativos de Año Nuevo, con frases llamativas y casos que encendieron la alarma por la seguridad vial.


Los controles de alcoholemia realizados en la Ciudad de Buenos Aires durante los festejos por el inicio de 2026 dejaron una vez más un saldo de respuestas insólitas por parte de conductores que manejaban bajo los efectos del alcohol. Un video oficial de Tránsito, que rápidamente se viralizó en redes sociales, recopiló algunas de las excusas más llamativas escuchadas en los operativos.

Según informaron las autoridades porteñas, en el marco de Año Nuevo se llevaron adelante más de cinco mil controles en distintos puntos de la ciudad. Como resultado, a 38 conductores se les retuvo la licencia por dar positivo en el test, un número que representa una baja en la tasa de positividad en comparación con años anteriores.

Entre las situaciones registradas, un joven aseguró que no podía soplar correctamente porque había sido operado de un pulmón. “Me operaron en abril del pulmón y me falta uno, así que estoy con capacidad reducida”, explicó ante el agente, que incluso le pidió que descendiera del vehículo para facilitar la prueba. De todos modos, el test arrojó 0,62 gramos de alcohol por litro de sangre.

Otro de los casos que generó mayor preocupación fue el de una mujer que reconoció haber brindado y tomado “fresita”. El control dio positivo con 0,97 g/l y, al revisar el interior del auto, el personal de Tránsito detectó que viajaba con un bebé. Al advertirle sobre el peligro de manejar alcoholizada, la conductora respondió: “Lo sé, pero mi hija se rompió el brazo durante la cena”.

El video también mostró a un automovilista que, visiblemente nervioso, decidió adelantarse al resultado del test. “Tengo los 20 pejerreyes ahí y ya sé que ya está, sáquenme el auto”, admitió antes de soplar la pipeta. El resultado confirmó sus dichos: 1,75 g/l de alcohol en sangre.

Desde el Gobierno porteño remarcaron la importancia de los controles preventivos y recordaron que manejar bajo los efectos del alcohol pone en riesgo no solo a quien conduce, sino también a terceros. Las imágenes, difundidas cada año tras las celebraciones, buscan generar conciencia sobre una problemática que se repite en cada fecha festiva.

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