El expresidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, analizó la reciente decisión oficial de acelerar el ritmo de devaluación y advirtió que la medida expone tensiones serias en el programa económico, con impacto directo sobre exportaciones, mercados financieros y la relación con el Fondo Monetario Internacional.
“El Banco Central decidió acelerar la devaluación para evitar un atraso cambiario que afecta a las exportaciones y también la credibilidad del programa con el Fondo”, puntualizó el economista.
En este sentido, estimó que el efecto inmediato sería una corrección del orden del 2,5 %, aunque alertó que el trasfondo es más profundo.
“Están en un punto de dificultad en el programa económico. La gente sigue comprando dólares cuando tiene capacidad de ahorro, y eso le está cobrando una mala pasada al esquema actual”, puntualizó en declaraciones a Radio 10.
En cuanto a las proyecciones de exportaciones que maneja el FMI y su relación con la disponibilidad de divisas, consignó que “en el pasado las exportaciones fueron de 2,8 billones de dólares. La previsión del Fondo es de 2,9 billones. Vamos a ver si se cumple”.
“Esto va a depender también de los dólares que se pongan sobre la mesa y del comportamiento de los mercados”, matizó Pesce.
Asimismo, dijo que “hay que ser muy cuidadosos cuando se desregula el sistema financiero, porque después los efectos son muy difíciles de contrarrestar”.
“En los años de fuerte desregulación financiera se pagaron costos muy altos, en miles de millones de dólares”, completó.