El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió a condenar la captura de Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Donald Trump y calificó el hecho como una grave violación del derecho internacional. El pronunciamiento se dio en un contexto de fuerte tensión en la región, mientras desde Venezuela se llamaba a la resistencia frente a la intervención estadounidense.
A través de un extenso mensaje publicado en redes sociales, el mandatario provincial expresó que “la provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela”, y advirtió que la situación no solo afecta al país caribeño, sino que también pone en riesgo el equilibrio político de América Latina.
La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) January 3, 2026
Estas acciones vulneran…
En ese sentido, Kicillof remarcó que “este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del derecho internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente”, al cuestionar el uso de la fuerza como mecanismo para resolver conflictos entre Estados soberanos.
El gobernador también señaló que este tipo de acciones vulneran la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de la OEA, además de desconocer el principio de no intervención. En su mensaje, recordó doctrinas históricas impulsadas por la Argentina, como la Doctrina Drago y la Doctrina Calvo, que sostienen la defensa de la soberanía y el rechazo a las imposiciones externas.
Por último, Kicillof sostuvo que “Argentina tiene una larga tradición en el diálogo internacional, la defensa de la soberanía y la integridad territorial, la prohibición del uso de la fuerza y la solución pacífica de las controversias internacionales”, y cerró con una definición política: “los principios de defensa de la paz, de no intervención y de soberanía deben estar por encima de la conveniencia económica”.