La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se solidarizó con los productores afectados por los incendios rurales y reclamó asistencia urgente ante un escenario que “vuelve a poner en jaque a la actividad agropecuaria”. La entidad advirtió que los focos registrados en Buenos Aires evidencian un problema estructural que se repite cada verano y que exige respuestas más firmes del Estado.
Según la entidad presidida por Ignacio Kovarsky Arambarri, las condiciones climáticas adversas, los vientos y la falta de preparación dificultaron la contención de los incendios en el sudoeste provincial.
“Localidades como Coronel Dorrego y Tres Arroyos se vieron afectadas, con miles de hectáreas consumidas y un amplio despliegue de bomberos voluntarios. En Dorrego, el fuego arrasó unas 10 mil hectáreas y fue calificado como emergencia roja”, detalló CARBAP.
Vale mencionar que este reclamo “se da en un contexto de riesgo extremo”, ya que “durante diciembre se incendiaron 6 mil hectáreas en Villarino y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego advirtió que las condiciones seguirán siendo desfavorables”.
Por último, los confederados dieron cuenta que “la situación no es nueva” y reclamaron “planificación preventiva, mantenimiento de banquinas y caminos rurales, disponibilidad de cisternas y maquinaria, más aviones hidrantes y líneas de crédito diferenciales para recomponer infraestructura productiva”.
Así las cosas, expusieron que “sin una estrategia integral, cada temporada volverá a repetirse el mismo escenario crítico”.