La combinación de una sequía persistente, temperaturas que alcanzaron picos de 46 grados y una infraestructura de prevención deficiente ha desatado una crisis de proporciones en la región pampeana y el sur de la provincia de Buenos Aires.
En diálogo con ANDigital, Marcelo Rodríguez, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), trazó un panorama desolador: “Solo en la última semana, los incendios rurales han consumido entre 85.000 y 90.000 hectáreas en zonas críticas como Victorica, Jacinto Arauz, General San Martín y el departamento Hucal, además de focos registrados en distritos bonaerenses como Coronel Dorrego y Tres Arroyos”, precisó.
“El impacto en los montes es impresionante. Tenemos productores que han perdido el 50 % de sus campos y otros que han quedado con el 100 % arrasado y sin alambres”, explicó Rodríguez. El dirigente destacó que, “si bien la región tuvo un otoño llovedor, el cierre del año fue extremadamente seco, lo que convirtió a la zona del Caldenal en un polvorín”.
El factor "Vaca Muerta" y el estado de las rutas
Uno de los puntos más críticos de la denuncia de CARBAP, recae en el estado de las rutas nacionales y provinciales. Rodríguez señaló que “la falta de mantenimiento en las banquinas —donde los pastizales actúan como combustible— se suma al riesgo generado por el intenso tránsito logístico”.
En relación a ello, dijo que “por la Ruta 5 están pasando entre 600 y 800 bateas diarias con arena que van hacia Vaca Muerta. El deterioro de las rutas es total y el mantenimiento de los laterales es nulo”.
Según el dirigente, en rutas que tienen 70 metros de ancho, solo la franja del asfalto está limpia; los laterales presentan pastizales "impresionantes" que, ante una colilla de cigarrillo o un caño de escape, inician fuegos que se tornan incontrolables por la falta de barreras naturales.
Impacto en la producción: la pérdida de terneros
Por otra parte advirtió que “la situación ganadera es especialmente sensible dado que los incendios coinciden con la época de parición en el monte. Aunque todavía se están realizando los relevamientos de hacienda, los productores ya reportan una mortandad importante de terneros”.
“La vaca, cuando viene el fuego, dispara hacia las aguadas, pero el ternero chico queda encerrado en el monte”, lamentó el vicepresidente de la entidad.
Ante este escenario de descapitalización, CARBAP ha iniciado gestiones con ministerios y municipios para solicitar auxilio urgente:
-) Créditos de emergencia: La entidad propone líneas de financiamiento que incluyan dos años de gracia, herramienta clave para que el productor pueda recomponer infraestructura básica y reponer animales.
-) Tasas de traslado: Se denunció el alto costo de las guías de hacienda, que alcanzan los $ 11.000 por animal en movimientos fuera de la provincia. “Es un traslado a sí mismo, no una venta. El productor que se quedó sin campo tiene que sacar la hacienda para que no se muera de hambre y no puede afrontar ese costo impositivo”, denunció Rodríguez.
La dirigencia rural aguarda ahora una respuesta concreta del Gobierno tras la entrega de los informes de daños, buscando que se declare la emergencia de forma inmediata para aliviar la presión fiscal sobre un sector que, tras años de sequía, vuelve a ser golpeado por el fuego.