El Instituto Nacional de la Música (INAMU) junto al sello discográfico DBN, anunciaron la reedición del álbum 4º LP de León Gieco -publicado originalmente en 1979-- en el marco del proceso de recuperación del catálogo de Music Hall.
Esta publicación forma parte de una serie de reediciones que tienen como objetivo poner nuevamente a disposición del público obras fundamentales de la música argentina.
Esta nueva edición, remasterizada por Gustavo Gauvry en los estudios Del Cielito y Del Infiernito, ya cuenta con su versión en formato digital que está disponible en todas las plataformas.
La restauración del arte de tapa estuvo a cargo de Pali Muñoz; la producción de la reedición fue realizada por León Gieco y Bernabé Cantlon (INAMU), en tanto que el relanzamiento incluye además un insert con fotografías inéditas de Rubén Andón, especialmente seleccionadas y diseñadas por el propio autor.
En el marco de esta reedición, el periodista Claudio Kleiman elaboró un texto que aporta una mirada sobre la obra y los procesos musicales involucrados en su realización, en el cual destaca que “el 4º LP marca un ‘antes y después’ en la carrera de León Gieco. Grabado luego de un viaje que incluyó algunos países de Latinoamérica (Colombia, Venezuela, Costa Rica, México) y una estadía de algunos meses en Estados Unidos”.
“Marca un acercamiento de León al folklore argentino, y el trabajo junto a una variedad de músicos provenientes de distintos géneros, una característica que se iba a mantener a lo largo de su carrera”, acota.
“Pero además, es el álbum que incluye ‘Solo le pido a Dios’, el tema que se iba a convertir en un himno antibélico y que iba a conocer cientos de versiones en distintos idiomas, convirtiendo a Gieco en un artista respetado y admirado en todo el mundo. Un tema que ha sido cantado por U2, Roger Waters, Pete Seeger y Bruce Springsteen, entre muchos otros”, pondera Kleiman.
Acto seguido, reseña que “para esta nueva camada de temas, León convocó una serie de músicos que le había recomendado Gustavo Santaolalla durante su estadía en Estados Unidos (inicialmente Gieco había pensado en él para que produjera el LP). Entre ellos, Jorge Cumbo (que había tocado en Urubamba) en aerófonos andinos, el violinista Sergio Polizzi (ex Soluna) y Dino Saluzzi en bandoneón”.
“Fue Saluzzi el encargado de poner su toque maestro (en primera toma) en ‘Solo le pido a Dios’, un día que llegó por error al estudio, y Gieco le pidió que grabara este tema, que solo tiene el bandoneón del salteño y la voz y guitarra del santafesino. La canción había sido compuesta por León en ocasión del conflicto limítrofe por el Canal de Beagle, que estuvo a punto de ocasionar una guerra con Chile. El tema cobraría una inusitada magnitud cuatro años más tarde, al producirse la guerra de Malvinas, al punto que mucha gente creyó que había sido compuesto a raíz de esa confrontación”, prosigue el periodista.
En tanto, precisa que “Saluzzi también participa en otros dos temas, ‘Continentes en Silencio’, en el que se suman las voces de Nito Mestre y María Rosa Yorio, y en uno que también tendría destino de clásico, ‘Cachito el campeón de Corrientes’, donde Gieco incursiona en el chamamé, un género que entonces era ninguneado incluso por los folkloristas. Podría decirse que ese tema fue responsable de la revalorización de todo un género musical representativo del litoral argentino, el chamamé”.
“El que queda solo tiene un aire de huayno, e incluye las quenas de Jorge Cumbo, al que se suman Osqui Amante en bombo y percusión y Willy Campins en bajo. En ‘Yo soy un croto’ aparecen Sergio Polizzi en violín y Luis Borda en guitarra (quien más adelante iba a continuar su carrera en Europa, radicándose en Alemania)”, suma.
“Otros temas, como ‘Dice el inmigrante’ y ‘Un poco de comprensión’ (que originalmente se llamaba ‘Las dulces promesas’), están más en la línea de folk – rock del disco anterior, con una banda de lujo en la que participan Charly García en piano, Nito Mestre y María Rosa Yorio en coros, Alfredo Toth en bajo, Oscar Moro en batería, Rodolfo Gorosito en guitarra eléctrica y Osqui Amante en congas”, enumera.
Finalmente, da cuenta que “León encontró una manera de introducir tres temas que habían quedado fuera del disco anterior, ‘El fantasma de Canterville’, debido a la censura. Se trata de ‘La historia esta’, ‘Canción de amor para Francisca’ y ‘Tema de los mosquitos’, en versiones grabadas en el Luna Park el 28 de julio de 1978, en el Festival de la Genética Humana”.