Un simple almuerzo en un restaurante porteño terminó convirtiéndose en una radiografía del bolsillo argentino. Un turista brasileño volvió a sentarse en el mismo lugar donde había comido años atrás, pidió prácticamente lo mismo y, cuando le trajeron la cuenta, no lo podía creer. La comparación la subió a redes y, en pocas horas, se volvió viral.
El protagonista de la historia es Rafael Zattar, un usuario de X que suele compartir sus viajes. Según contó, en 2022 había almorzado en un restaurante del centro porteño y el gasto, medido en reales, había sido bastante bajo. Cuatro años después decidió repetir la experiencia en el mismo lugar y con un menú casi idéntico, pero el número final fue completamente distinto.
Ontem eu postei que almocei em Buenos Aires e a conta deu R$ 430, num almoço muito parecido com um que eu tinha feito em 2022, que na época custou R$ 59
— Rafael Zattar (@ZattarRafael) January 6, 2026
Muita gente comentou que não dava pra comparar, que não era o mesmo restaurante, que o pedido devia ser diferente, etc.
Então… https://t.co/CNACQT1bly pic.twitter.com/M7IBDHZURY
El pedido incluía platos bien clásicos: provoleta, bife de chorizo con guarnición, ñoquis con salsa y agua. Nada sofisticado ni fuera de lo común. Sin embargo, al comparar los tickets, la diferencia fue tan grande que el propio Zattar lo resumió con una frase que también se viralizó: “No es el restaurante, es el dinero”.
La publicación generó todo tipo de reacciones, tanto de argentinos como de otros extranjeros. Algunos contaron experiencias similares, otros discutieron si los contextos eran comparables, pero la mayoría coincidió en algo: los precios en la gastronomía cambiaron de manera brutal en muy poco tiempo.
Más allá de la anécdota, el posteo volvió a poner sobre la mesa una sensación que en Argentina se vive todos los días: la de mirar una cuenta, un ticket o una factura y sorprenderse, incluso cuando se trata de algo tan cotidiano como salir a comer.