La tranquilidad que suele caracterizar a Mar Azul se vio abruptamente interrumpida este domingo por la tarde cuando una pelea entre vendedores ambulantes y churreros se desató en plena orilla y ante la mirada atónita de decenas de familias. El episodio fue grabado por varios turistas y en pocas horas los videos empezaron a circular con fuerza en redes sociales.
En las imágenes se puede ver cómo el cruce escala rápidamente de los gritos a los golpes, con empujones, patadas y hasta canastazos en medio de la arena. Mientras tanto, varias personas que estaban disfrutando del día de playa, incluidos chicos, tuvieron que alejarse del lugar para evitar quedar en medio del conflicto.
El hecho generó un fuerte malestar entre los veraneantes, que no tardaron en expresar su enojo por la ausencia de presencia policial o de controles municipales en ese sector. “Esto podría haber terminado mucho peor”, se escucha decir a uno de los testigos en uno de los registros que circularon durante la tarde.
#Video 😡🏖️ Pelea entre churreros y vendedores ambulantes en plena playa de Mar Azul y frente a turistas.
— ANDigital (@ANDigitalOK) January 11, 2026
Hubo golpes y tensión.
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Según versiones recogidas en la zona, el trasfondo del enfrentamiento estaría vinculado a la dura temporada que atraviesan muchos trabajadores ambulantes. La caída en las ventas y la competencia por los sectores con mayor concentración de público habrían ido tensando el clima en los últimos días, hasta que la situación terminó explotando de la peor manera.
Más allá de la violencia de las imágenes, el episodio no dejó heridos de gravedad ni hubo detenidos, al menos de manera oficial. Sin embargo, el impacto fue suficiente para reabrir el debate sobre la necesidad de reforzar los controles en las playas durante la temporada alta.
El caso volvió a poner sobre la mesa una postal que se repite cada verano en distintos puntos de la costa: la convivencia cada vez más tensa entre quienes trabajan en la playa y la falta de un ordenamiento claro que evite que los conflictos terminen resolviéndose a los golpes, y delante de turistas que solo buscaban pasar un día tranquilo junto al mar.