El reciente anuncio sobre la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea ha generado expectativas positivas en el arco productivo nacional. El tratado, que busca liberalizar el comercio entre ambos bloques, es visto como una herramienta estratégica para potenciar la exportación de alimentos con valor agregado y fortalecer el ingreso de divisas.
En diálogo con ANDigital, la presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, analizó el escenario actual y consideró que la concreción de este pacto representa una gran oportunidad para el sector primario.
“La noticia de que finalmente se firmaría el acuerdo es, por supuesto, una buena noticia. La resistencia que muestran los productores europeos marca que nosotros, como productores argentinos, estamos en muy buenas condiciones agronómicas, productivas y comerciales para brindar una oferta de alimentos súper competitiva”, explicó.
Para la dirigente, la calidad es el diferencial que permitirá perforar el mercado del Viejo Continente. “Tenemos productos que al consumidor europeo le interesan porque son de calidad, como carnes de animales criados con pastos naturales y huella de carbono positivo. Hay un montón de variables que hacen que nuestros productos se posicionen muy bien”, detalló ante este medio.
Si bien reconoció que la implementación final aún debe transitar diversas etapas administrativas y políticas, Sarnari subrayó que “el precio y la competitividad serán los ejes centrales de este nuevo flujo comercial”.
Un puente hacia el mercado global
En sintonía con esta visión, desde la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) calificaron el entendimiento como un “paso histórico”. A través de un comunicado oficial, la entidad destacó que este tratado dotará al campo argentino de mayor potencial y, fundamentalmente, de previsibilidad para el desarrollo a futuro.
“El acuerdo no es solo un tratado comercial, es un puente de oportunidades para que la producción agropecuaria y agroindustrial argentina demuestre su capacidad de competir en las ligas mayores de la calidad alimentaria”, señalaron los confederados.
El impacto en las economías regionales
Uno de los puntos más celebrados es el alivio arancelario que recibirán sectores clave del interior del país. Para las economías regionales, la apertura de góndolas en Europa significa una “ventana histórica” para productos como carnes, cítricos y vinos.
“Poder colocar nuestra producción en mejores condiciones arancelarias es sinónimo de más trabajo y arraigo en el interior de Argentina”, concluyeron desde Coninagro, enfatizando que la integración comercial es la vía para consolidar el crecimiento agroindustrial a largo plazo.