Sus monólogos con voz acelerada, la peluca, el frac y el habano, sus apariciones en patines, llamados por teléfono y entrevistas comiendo tallarines pintaron los avatares políticos de nuestro país. Los monólogos perspicaces, creados junto a geniales libretistas y presentes en cada uno de sus innumerables programas, fueron el sello distintivo que hicieron de Tato Bores el “actor cómico de la nación”.
Su nombre era Mauricio Borensztein, nació en Buenos Aires el 27 de abril de 1925. Samuel, su padre, fue el primero en emigrar a la Argentina desde Polonia. A principios de los años 50, Tato conoció a Berta Szpindler en la disquería de Enrique Borensztein, su hermano, donde ella trabajaba como secretaria. Se casaron el 12 de mayo de 1954 y tuvieron tres hijos: Alejandro, Sebastián y Marina.
En 1944 debutó en solitario en Radio Splendid con el cómico Pepe Arias. Y fue allí, donde otro humorista, Pepe “el Zorro” Iglesias, le sugirió que acortara su nombre: nació Tato Bores. Poco después llegaron las fotonovelas y, en 1949, por Radio Belgrano tuvo ciclo propio: Igor, de lo boino lo mejor.
En teatro, entre 1945 y 1982, trabajó en 58 espectáculos de revista. La televisión llegó con intervenciones en el único canal de la época, el 7, en ciclos como La familia Gesa se divierte y Caras y morisquetas. El éxito rotundo con el humor televisivo ocurrió en 1960, por Canal 9, con Tato, siempre en domingo, por el que ganó un premio Martín Fierro como mejor actor cómico de 1960.
Luego llegaron Dígale sí a Tato (1961-1963), Por siempre Tato (1971-1972), Dele crédito a Tato (1974), Tato por ciento (1981), Tato, qué bien se tv (1984), Tato diet (1988), Tato de América (1992), hasta su despedida en 1993 con Good Show por Telefe.
El primer programa: Tato, siempre en domingo
El debut que tuvo al cómico como protagonista de un ciclo ocurrió en 1960 con la primera de las doce exitosas temporadas de Tato, siempre en domingo. El ciclo duró tres años en Canal 9 y, luego, se trasladó a Canal 11.
La película que inspiró el nombre era Nunca en domingo. Tato le puso Tato, siempre en domingo porque era el horario que le habían ofrecido diciéndole que esos días la gente no miraba televisión. “Dámelo que yo voy a hacer que los domingos miren televisión”. Y así fue.
Good Show fue el último de sus programas en 1993. Era de formato mensual y con una superproducción, emitido por Telefe. El primer episodio se emitió el 31 de mayo y tuvo una apertura que dio que hablar, inspirada en la tapa del disco de Los Beatles, La banda del Sargento Pepper's, con dobles de Gardel, Perón, Marilyn Monroe, Liza Minelli, y Jesús, entre otros.
Tato Bores obtuvo, entre otros premios, dos veces el Konex (1981 y 1991), Premios Martín Fierro y el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable. En 1992 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
“Vermouth con papas fritas y…. ¡good show!”
Su humor ácido, rápido e ingenioso acompaña los monólogos que continúan vigentes. Esos monólogos eran pequeños cursos de historia, clases de ciencia política y resúmenes de noticias. Tato explicaba como nadie los pesares del país y el goce y pesar de ser argentino.
La frase “Vermouth con papas fritas y good show" era su icónica forma de despedirse al terminan los programas de Tato de América y Good show: sus últimos ciclos televisivos. Los finalizaba con aquel ritual social de tomar una bebida aperitiva con algo para picar, luego de haber reflexionado crítica y humorísticamente sobre la política y la realidad social. Desde entonces, la expresión es una de las más emblemáticas de la cultura popular argentina.
Falleció el 11 de enero de 1996, con 70 años de edad. A 30 años de su muerte, la Secretaría de Cultura de la Nación lo recordó por su extraordinaria capacidad de crítica y humor, y el legador artístico que dejó en la televisión argentina.