El Gobierno bonaerense tomó nota del malestar generalizado en el último encuentro con los gremios de todos los sectores y mejoró sensiblemente su oferta de aumento salarial, algo que les cayó tan bien que ya casi todos oficializaron su aceptación.
¿De qué se trata? En rigor es un incremento del 4,5 % que abarcá ya no solo a enero de 2026 sino que incluye un 1 % para diciembre, contemplando no solo el pago retroactivo sino lo correspondiente al medio aguinaldo ahora adeudado por esa suba. El 3 % restante para enero será a valor de los salarios de octubre de 2025.
Vale decir que en la reunión del martes la cosa no había arrancado nada bien ya que los representantes del Ejecutivo que encabeza Axel Kicillof habían propuesto un incremento del 1,5 %, a percibir con los sueldos a cobrar en febrero y por enero de 2026, cerrando sin modificaciones la pauta salarial del 2025, rechazado de plano por “insuficiente”.
Ahora se fumó la pipa de la paz y todo hace prever que el acuerdo se cerrará sin problemas, habida cuenta de los encuentros mantenidos este viernes con estatales y docentes, aunque reste aún el que el lunes se desarrolle con los judiciales.
De hecho, la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA), en voz de su secretario Adjunto, Miguel Zubieta, explicó en un comunicado que este aumento “tendrá impacto en todas las categorías, incluyendo cargos superiores, y se extiende a todas las leyes especiales y al sector pasivo”.
Es importante resaltar que el incremento se cobrará de bolsillo a partir de enero de 2026, y se percibirá con los haberes del mes de febrero.
Además, la puerta queda abierta a una eventual revisión en febrero, siempre y cuando el índice inflacionario marque saltos bruscos, como lo viene haciendo en los últimos meses.
El gremio que rechazó la oferta es la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), convirtiéndose así también en el único del Frente Gremial Docente Bonaerense (FUDB), cuyas autoridades remarcaron que el incremento “no alcanza para recomponer los salarios de los docentes y no contempla la pérdida real del poder adquisitivo de nuestros ingresos, que vienen siendo los mismos desde el mes de octubre de 2025”.