El Parque Berlín, sobre la avenida Figueroa Alcorta, se transformó este viernes en el punto de encuentro de más de 20 mil personas que dijeron presente en el primer día del Billboard Summer Festival, una propuesta gratuita y al aire libre que mezcló música, calor, mates en el pasto y una grilla pensada para pasar la tarde y quedarse hasta la noche.
Desde temprano, el festival mostró una dinámica distinta a la del típico evento masivo. No hubo sectores cerrados ni recorridos obligatorios, y el parque funcionó como un gran espacio compartido entre familias, grupos de amigos y parejas. Un detalle que marcó el tono de la jornada fue la decisión de no vender bebidas alcohólicas, lo que reforzó un clima relajado y bien veraniego.
La programación del día ofreció un recorte bastante representativo del pop urbano argentino actual, con un cruce entre artistas consagrados y nombres en ascenso. Adollz, Luana y Rosario Ortega aportaron matices distintos dentro de una grilla dominada por los sonidos digitales, mientras que con FMK y Seven Kayne empezaron a aparecer los primeros grandes coros de la tarde y los celulares en alto.

El parque ya estaba colmado cuando LIT Killah subió al escenario y sostuvo la euforia con un show directo, cargado de hits y con mucha conexión con su público. El rapero recorrió distintas etapas de su carrera y dejó todo bien arriba para lo que venía después, confirmando por qué es uno de los nombres fuertes de la escena actual.
El cierre quedó en manos de La Joaqui, una de las presentaciones más esperadas de la jornada. Con una puesta en escena cuidada, bailarines y un setlist pensado para no bajar nunca la intensidad, arrancó con “San Turrona” y cerró con “Butakera”, en un final bien arriba que terminó de sellar una primera noche a puro ritmo y baile.
Entre show y show, el festival mantuvo una dinámica amable, con un patio gastronómico con más de una decena de opciones, gente sentada en ronda, chicos jugando y comentarios cruzados sobre quién venía después. El Billboard Summer Festival sigue este sábado con su segunda jornada, pero el arranque ya dejó en claro algo: la fórmula de música, aire libre y entrada libre volvió a funcionar, y fuerte.