Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) reiteraron el rechazo al proyecto de modernización laboral impulsado por el Gobierno nacional, próximo a tratarse en el Congreso durante las sesiones extraordinarias en febrero.
Con total disconformidad, el triunviro Octavio Argüello refutó el argumento oficial sobre la eventual generación de empleo.
“Estamos en contra de la ley como está, ya que entendemos que claramente eso no va a traer más trabajo, y sobre todo, va a precarizar la mano de obra cada vez más”, advirtió Argüello.
En declaraciones a Radio Provincia, consideró que la iniciativa del presidente Javier Milei “es totalmente inviable”, al sostener que “ataca muchos artículos, y lo único que hace es traer más conflictividad laboral, casi anarquiza la discusión”.
“Ni a los empresarios les sirve”, apuntó el referente de la central obrera, y sostuvo que la propuesta de modernización laboral “ataca impuestos que son coparticipables, por lo cual va a traer un gran problema social en sus propias provincias, sobre todo en las productivas como Córdoba y Santa Fe”.
Por último, el sindicalista de la rama de camioneros afirmó que “la reforma no beneficia ni a los trabajadores ni a las pequeñas y medianas empresas, quizás sí a las multinacionales”.