Un violentísimo episodio sucedió este martes por la mañana en el corazón del barrio porteño de Villa Crespo donde un agente de la Policía Federal descendió de un auto y casi sin mediar palabras comenzó a disparar en plena calle, alcanzando a herir a un hombre que se dirigía a trabajar.
Todo sucedió antes de las 6 de la mañana en la esquina de las calles Fitz Roy y Muñecas, en el mencionado barrio de la Ciudad de Buenos Aires, y fueron los vecinos que se comunicaron al 911 quienes con su accionar pusieron en alerta a uniformados de la Comisaría Vecinal 15B de la Policía de la Ciudad, quienes arribaron al lugar y pudieron reducirlo.
El hecho no acabó en tragedia de puro milagro ya que el hombre al que alcanzaron los disparos de este sujeto apenas sufrió una herida en su pierna izquierda, sin riesgo para su vida.
De acuerdo a lo que se informó oficialmente, el atacante es un agente con rango de cabo en la fuerza de seguridad nacional, quien bajó de su Volkswagen negro y empezó a tirar con su arma reglamentaria al aire en el preciso momento en el que un grupo de empleados ingresaba a trabajar una empresa alimenticia de la zona.
Fue una ambulancia del SAME la que atendió a la víctima de este irracional suceso y lo trasladó al Hospital Durand, donde quedó internado y, reiteramos, está fuera de peligro.
El relato de los testigos habla un sujeto visiblemente alterado por lo que los investigadores suponen que estaba bajo los efectos del consumo de alcohol o de los efectos de algún estupefaciente.
“Él estaba solo, bajó, abrió el baúl, sacó el arma y me apuntaba. Me decía que me quedara quieto, que levante las manos y que me quede pillo ahí”, relató ante las cámaras de C5N, y agregó que la víctima es compañero suyo: “Él estaba llegando, se ve que (el policía) lo vio llegar y le disparó”, declaró el joven testigo.
Otro testigo indicó que “me empezó a amenazar y me preguntó si me quería morir, mientras gatillaba el arma. A la gente que veía, le tiraba”, mientras un tercero contó en A24 que el agresor lo persiguió: “Me metí abajo de un coche y me seguía buscando. Después atiné a correr, que fue lo primero que se me vino a la cabeza”.
El caso es investigado por la Unidad de Flagrancia Norte, desde donde se dispuso la detención del cabo, el secuestro del VW, del arma –una Pietro Beretta calibre 9 milímetros– y de las 14 vainas servidas, al tiempo que ordenó que se le practique un dermotest al imputado.